Cuando hablamos de animales acuáticos extremadamente peligrosos, lo primero que ronda nuestras mentes es un gran tiburón o una escurridiza morena. Si bien es cierto que son depredadores marinos muy terribles, hay que destacar que por norma general son especies que acechan en solitario, lo que da a sus presas alguna posibilidad de supervivencia. Por el contrario, existe un pequeño pez que ataca a sus presas en grandes grupos, la piraña.

Hábitat natural

Las pirañas solamente se encuentran en las aguas dulces de Sudamérica. El Amazonas es el lugar donde hay la mayor concentración de esta especie de peces. Aquí conviven multitud de tipos de piraña, ya que es una zona con una diversidad biológica exquisita.

Fisiología de la piraña

En contra de la creencia común que generaliza al hablar de pirañas, existe una gran variedad de estas. Todas ellas mantienen unas características comunes, las cuales hacen muy sencilla su distinción del resto de las especies.

Las pirañas observadas de perfil son peces de aspecto ovalado, mientras que de frente mantienen una silueta muy estrecha. Por norma general, poseen un morro con acabado angular, el cual termina en una fuerte mandíbula dotada de afilados dientes. Estos dientes de forma triangular son su arma letal, la cual usan como si de una tijera se tratase. Son ideales para arrancar pequeños pedazos de carne a sus presas.

Su tamaño oscila entre 20 y 60 centímetros en función del género al que pertenezcan. Las más conocidas son la piraña roja y la piraña negra.

Alimentación y métodos de caza

En primer lugar debemos tener claro que es muy raro encontrarnos con una piraña sola. Es cierto que determinadas subespecies tienen individuos que atacan en solitario, pero son casos excepcionales.

La norma general nos dice que las pirañas forman grandes cardúmenes a lo largo de los ríos sudamericanos, como sería el caso de la piraña roja. El simple olor de la sangre o un leve movimiento en la superficie las vuelve frenéticas y hace que ataquen todas al unísono. Rodean a su presa y van asestándola pequeños mordiscos que en pocos minutos acaban con ella.

Sus ataques no son directos, todo lo contrario. Comienzan por dar grandes y largos rodeos alrededor de la víctima para así generar un estado de inquietud y miedo, el cual aprovechan con la intención de asestar un primer mordisco sin la posibilidad de resultar heridas.

Su dieta se compone principalmente de carne, en su mayoría de la carne de otros pequeños peces. Los últimos estudios han demostrado que podrían clasificarse dentro de los omnívoros, puesto que también comen vegetales.

La leyenda de las pirañas

El cine y las múltiples imágenes que hemos podido ver de los ataques de estos seres posicionan a la piraña como uno de los animales acuáticos más fieros.

Por el contrario, los lugareños del Amazonas se bañan en sus aguas tranquilamente sin que les ocurra nada. ¿Cuál es la explicación? Las pirañas solo atacan a pequeños peces o crustáceos con el fin de alimentarse. No se ven atraídas por grandes presas, ya que ellas son directamente parte de la dieta de muchos otros animales de la zona. Si bien en ocasiones los humanos u otros seres han sufrido daños, ha sido en una actitud de defensa.

Las pirañas son animales peligrosos, pero de no entrar en conflicto con ellas solo son un peligro para aquellos que se encuentren debajo en su cadena alimenticia.