Robert Bartleh Cummings, nacido en Haverhill, Massachusetts hace cuarenta y cinco años, sorprendió al mundo con la banda White Zombie, que lo consagró como un ícono del trash metal. Años más tarde se reinventaría bajo el nombre de Rob Zombie, como lo conocemos hoy en día.

La estética de su obra, inspirada en el género musical shock metal, se vería plasmada gran parte de sus videoclips, los cuales él mismo dirigió. Desde el tema musical "More Human than human" –de la era White Zombie– hasta "Dragula", observamos una evidente influencia de uno de los géneros más populares del cine, que es el terror.

La mezcla de elementos perturbadores como los payasos siniestros, los niños diabólicos y la música de la década del 50, convierten a Zombie en el autor de un sangriento carnaval de sabores que, si bien variados, en ocasiones denotan más un homenaje a sí mismos, que una propuesta original.

La casa de los 1.000 cuerpos

La primer propuesta cinematográfica de Zombie tendría lugar en el año 2000, cuando ocurrió el rodaje de "House of 1000 Corpses", pero el filme, que generó una importante controversia, no sería estrenado en las salas de cine hasta tres años más tarde.

"La casa…" cuenta la historia de cuatro jóvenes que se encuentran recorriendo los alrededores del estado de Texas, realizando una investigación acerca de los asesinos seriales más polémicos de la historia, cuando son engañados y conducidos hacia la casa de una familia tan particular como terrorífica, en donde permanecerán cautivos, víctimas de torturas inimaginables. Es un argumento inspirado en el clásico de Tobe Hooper “La Masacre de Texas”, estrenado en 1974.

Resultado

Con un moderado presupuesto de U$S7 millones, Rob tendría a su cargo una cinta hiper violenta, con evidentes homenajes al cine de terror de los años ochenta, y elementos inspirados en películas aun más antiguas.

Universal Pictures, la compañía que originalmente estaba encargada de la producción, se negó a continuar con la misma, ya que creían que, debido al alto nivel de gore, la película sería calificada como NC-17 –la calificación más alta para un filme comercial– por la MPAA (Motion Picture Association of America), el organismo de censura más importante en los Estados Unidos.

De esta forma, la productora Lions Gate se atribuyó el desarrollo del proyecto, el cual no logró cumplir con las expectativas luego de su estreno, ya que recaudó algo más de U$S 12 millones a nivel local, y unos U$S 4,194,583 en la taquilla mundial.

A pesar de esto, el filme resultaría en una consagración inmediata de Rob Zombie como director de películas de terror, atrayendo a espectadores adolescentes que buscan ver filmes en los que abundan la sangre, el espanto, la comedia –o mejor dicho, el humor negro– e importantes dosis de sexo.

La familia asesina

Dos años más tarde se estrenaría "The Devil´s Rejects", un filme concebido como una mera continuación de "La casa de los 1.000 cuerpos"; de hecho, uno de los títulos con los cuales circulaba antes de ser estrenada era "La casa de los 2.000 cuerpos", aunque el filme terminó centrándose más en la familia Firefly (de la primera película) que en una casa del terror.

Durante las casi dos horas de duración, los espectadores son testigos de la ola de terror que la familia Firefly –perseguida por la policía local– provoca a su paso, en un marco que parece emular los actos de la familia Manson, de la cual el filme muestra una clara influencia.

Si bien el filme tampoco fue un éxito de taquilla (poco más de U$S18 millones de dólares recaudados), los seguidores del primer largometraje de Zombie no fueron decepcionados; por el contrario, vanagloriaron el estilo de la película, similar a ciertos videoclips del artista.

En cuanto a estructura del guión, el filme presenta una fórmula que funciona, evocando gags de tinte cómico y situaciones muy perturbadoras, todo ello un típico escenario de road-movie.

Halloween

En el año 2007 Rob Zombie se propuso realizar la remake de uno de los clásicos del terror de los años ochenta, la película "Halloween", obra de John Carpenter, que relata el ocaso de una familia acosada por Michael Myers, un asesino en serie, hermano de la protagonista (Jamie Lee Curtis).

Zombie intentó abarcar la historia desde la infancia de Michael Myers, describiendo el perfil de un niño de nueve años, afectado por la violencia doméstica y subestimado por aquellos que le rodean, que descubre su placer por matar como liberación de la profunda angustia y la frustración frente a una vida familiar decadente y limitada.

Halloween es, quizás, el filme más comercial –y más exitoso– del director, quien se permitió el abuso de ciertos recursos del cine de terror, como los repentinos sobresaltos, la cámara lenta, los chirridos perturbadores y las típicas escenas de sexo, en las cuales la pareja es súbitamente sorprendida por el asesino, lo que nos recuerda ciertos vestigios de la saga "Martes XIII" (Friday 13th).

Su secuela, "Halloween II", fue estrenada hace poco tiempo; si bien cumple con las expectativas y ciertos puntos que su antecesora deja pendientes, deviene en un filme pretencioso y con una fórmula agotada y repetitiva. Abundan el gore, el sexo y el rock & roll, elementos claves del cine de Zombie, pero en un nivel más clásico y con menos homenajes al género que "La casa de los 1.000 cuerpos".

Conclusión

Los filmes de Rob Zombie, amados u odiados, ofrecen una propuesta original para los amantes del género, con una dirección concentrada en los detalles sangrientos más que en otra cosa, ponderando un frenético estilo similar al que produce observar un videoclip de poco más de una hora y media.

Acompañando dicho escenario, los seguidores de la música del artista no podrán dejar de apreciar la banda de sonido de los filmes de Zombie, así como tampoco las evidentes alusiones a las películas clásicas del cine de terror de los años cincuenta y sesenta.

Rob Zombie trae consigo una propuesta cinematográfica interesante, la cual, sin lograr una renovación en el género, le rinde un merecido homenaje; una brisa de aire fresco para los fanáticos del horror.