La provincia de Cádiz va ganando, cada temporada estival, un mayor número de adeptos a sus playas. A diferencia de otras zonas costeras, Cádiz tiene zonas de playas poco masificadas, lo cual hace que los días de playa no se conviertan en una pesadilla. La razón de la poca masificación se debe a que Cádiz se escapó al boom turístico que tuvieron en los años 60 las zonas de Málaga y Valencia. Se dice que esto se debió a los fuertes vientos que de vez en cuando se produce en la costa gaditana. Es por ellos que en la zona que más se sufre, desde Tarifa hasta Chiclana, existan playas casi vírgenes, con amplias zonas de arena dorada y suave, y con explotaciones hoteleras alejadas de la orilla.

Cómo llegar a la costa gaditana

La provincia de Cádiz tiene un aeropuerto, en Jerez de la Frontera, que recibe vuelos diarios desde Madrid con Iberia y Ryanair, y desde Barcelona con Vueling y Ryanair. Desde el aeropuerto puedes llegar a la localidad costera elegida en taxi, alquilando un coche o desplazándose a la estación de autobuses de Jerez.

Si se prefiere la comodidad del tren, desde Madrid salen tres trenes Alvia con destino a Cádiz capital, y haciendo paradas en Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y San Fernando. También cabe la posibilidad de llegar a Sevilla en AVE, y allí coger un tren regional; aunque esta opción no es muy recomendable. Esta ruta de tren conviene a aquellos que vayan a destinos playeros entre Chiclana y Sanlúcar. Pero aquellos que vayan a la zona de Tarifa, les viene mejor llegar a Algeciras en uno de los dos trenes que salen desde Madrid.

Para el próximo año 2012 está prevista la llegada del AVE a Cádiz, lo cual facilitará el traslado a la Costa de la Luz.

Para los más jóvenes y con pocos recursos, está la opción de llegar a Cádiz a través del autobús. La empresa Secorbús tiene una línea Madrid-San Fernando, con paradas en Jerez, El Puerto y Cádiz, a precios muy económicos. Estos autobuses tardan unas 7 horas y media, haciendo una parada de 15 minutos, y salen desde la Estación Sur de autobuses de Madrid.

Y por último, la opción del coche. La opción más habitual es por la A-4, que sale de Madrid, atravesando Despeñaperros, Jaén, Córdoba y Sevilla. 659 kilómetros. La otra opción, que es más recomendada por los habituales del coche, es la conocida como Ruta de la Plata, la A-5, que atraviesa Extremadura y llega a Sevilla para enlazar allí con la autopista de peaje a Cádiz.

Es importante elegir bien la playa en base a las condiciones del viaje

Las playas de localidades como Rota o Sanlúcar de Barrameda no tienen nada que ver con las de Zahara de los Atunes o Tarifa, por ello, es importante tener en cuenta los distintos factores a la hora de elegir la zona en la que se quiere pasar unas vacaciones. La zona que recorre Sanlúcar, Chipiona y Rota contiene playas lindantes a sus poblaciones. Se recomienda esta zona a aquellos que no quieran depender del coche, pues los pisos de alquiler y los hoteles están muy cercas de las playas y, al mismo tiempo, integrados en las ciudades, por lo que por el día pueden ir andando a la playa y por la noche de igual modo a las zonas de ambiente y restaurantes. Familias con niños pequeños que prefieran la playa a la piscina son las que mejor pueden aprovechar estas localidades.

Entre Chipiona y Rota hay una zona conocida como Costa Ballena, una urbanización inmensa de adosados y hoteles de reciente creación que casi se puede considerar un pueblo. Contiene grandes zonas ajardinadas, centros comerciales, restaurantes y un campo de golf. La mejor forma para desplazarse por su interior es en bicicleta. La playa tiene poca zona de arena. Se recomienda a las familias que disfruten más de las piscinas que de la playa, y que sean deportistas, pues no les faltarán oportunidades para hacer todo tipo de deportes.

La ciudad de El Puerto de Santa María es una de las más populares para los visitantes de fuera. La ciudad está alejada de la playa, pero tiene abundantes urbanizaciones que rodean la mejor playa de la zona: la playa de Santa Catalina. Vistahermosa, El Águila y Las Redes son urbanizaciones de chalets, adosados y edificios a pie de playa, con numerosas zonas deportivas y centros comerciales. Imprescindible el coche para poder moverse por la zona. La otra zona de playa es Valdelagrana, de ambiente menos sofisticado que la anteriormente descrita. Su playa se caracteriza por su extensa zona de arena y un mar plano donde cuesta perder pie.

Cádiz capital posee varias playas que recorren su territorio: La Victoria (considerada la mejor playa urbana de Europa), La Caleta, Santa María del Mar y Cortadura. Como la ciudad no tiene zona para construir (pues está rodeada de mar) carece de urbanizaciones de chalets o adosados que tanto gustan a los veraneantes. El que quiera disfrutar de estas playas ha de alojarse en los hoteles de la ciudad o alquilar un apartamento de los edificios que dan a las distintas playas.

La playa del Castillo y Camposoto se extiende por el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, entre San Fernando y Chiclana. Son playas semi vírgenes, con dunas y aguas claras. Es necesario el coche para acceder a ellas.

Desde Chiclana hasta Tarifa se encuentran las mejores playas de la costa de Cádiz

Esta zona costera se caracteriza por sus playas largas, de abundante arena dorada, mares de aguas claras y bravas, pueblos pequeños y urbanizaciones de veraneo que respetan las distancias con las playas. Debido al conocido viento de levante, capaz de echarte de la playa por lo molesto que resulta, esta zona no resultó afectada por el boom turístico de los 60, 70 y 80. Se podría decir que fue en los años 90 cuando empezaron a hacerse las grandes y carísimas urbanizaciones de playas, para familias adineradas aficionadas a las playas de calidad y al golf. En Chiclana destaca la playa de la Barrosa y la urbanización Novo Sancti Petri.

La siguiente parada sería Conil de la Frontera, un pueblo blanco y costero, habitual para los turistas que se decantan por los campings. Su playa es de gran belleza, con un arenal enorme. Quizás sea más apropiado para jóvenes, pues el pueblo tiene pubs integrados en sus calles que generan una movida nocturna muy divertida. La zona carece de urbanizaciones lujosas, aunque sí cuenta con un par de hoteles de excelente calidad.

Siguiendo la costa hacia Tarifa, pasando por Barbate, se llega a Zahara de los Atunes, un pequeño pueblo de pescadores que tiene la fortuna de poseer la mejor zona playera de Cádiz y seguramente de Andalucía. No es sólo su amplia zona de arena fina y su agua clara, algo hay en esas aguas del estrecho que cautivan a quien decide bañarse en ellas. Son aguas más frías que las de la zona de la Bahía de Cádiz, son más bravas. Los días de levante el mar se aplana y se convierte en una piscina de mar salada, y los días de oleaje se convierte en un parque de atracciones para los amantes del surf. Es recomendable que los bañistas sepan nadar. No es que sean playas peligrosas, pero se pierde pie muy pronto, y a veces el oleaje dificulta volver a la orilla si se ha alejado mucho de ella.

Quien quiera pasar unos días en esta playa, encontrará pequeños hoteles de 3 estrellas y apartamentos de alquiler en el mismo pueblo. Pero también puede optar por la zona conocida como Atlanterra. Allí hay un mítico hotel, así como varias urbanizaciones más preparadas para recibir a familias con hijos. Es imprescindible el coche para poder moverse por la zona.

Siguiendo la costa, nada más acabar Atlanterra, se inicia una zona alta repleta de casas de lujo. Si se sigue la calle principal, bordeando el acantilado, se llega a la famosa Playa de los Alemanes. Puro lujo de playa. Su dificultad para llegar a ella ha servido durante años para que fuesen pocos los bañistas que allí se reunían. Es una playa virgen, sin las comodidades de las playas urbanizadas y con muy poca zona de aparcamiento. Pero como bien se dice, el que algo quiere, algo le cuesta, y la recompensa es pasar un día de playa en la mejor. Un poco más lejos, por la zona del Faro del Cabo de Gracia, hay una cala para nudistas. La dificultad para llegar a ella es a tener en cuenta.

La última parada de este recorrido a la Costa de la Luz es la Playa de Bolonia

La playa de Bolonia son palabras mayores. Llegar a ella en pleno verano puede resultar un sufrimiento: carretera estrecha, muchos coches, sin apenas aparcamientos… Pero cuando se llega a ella todo eso se olvida, porque la playa de Bolonia es un regalo para la vista por su belleza. Su enorme duna, que invita a un paseo hasta lo alto, la vegetación que la rodea y sus aguas transparentes, suponen un regalo para los sentidos. Es la playa perfecta para los amantes de las playas y los largos baños en aguas frías.

Sin duda alguna, las playas de Cádiz merecen ser visitadas por todos los veraneantes, pero siempre es importante informarse adecuadamente para que la estancia sea lo más agradable posible. Hay playas para familias con niños, otras para grupos de jóvenes, otras para parejas… se trata de dar con ellas y disfrutar de su entorno. Y si hay suerte, que ese día sople un leve viento de sur.