El Folk Metal es una de las variantes más ricas e interesantes de la gran escena del Heavy Metal. A los clásicos elementos (guitarra, batería, bajo y teclado) le incorpora instrumentos clásicos (violines, flautas, acordeón, zanfona, gaitas, tambores) y sonidos propios del lugar del que procede la banda. Esto da como resultado grupos de una gran riqueza musical y comprometidos con el bagaje histórico y cultural de sus antepasados.

El nacimiento del género

El Folk Metal comenzó a gestarse de la mano de los ingleses Skyclad, que ya en su debut de 1991 (The Wayward Sons of Mother Earth) le agregan a su Heavy/Thrash pequeñas partes de violín. Disco a disco la banda iría sumando elementos (mandolinas, banjo, influencias celtas), puliendo el estilo y convirtiéndose en los padres del mismo.

Otras bandas importantes en la génesis del Folk Metal fueron Cruachan y Subway to Sally, formadas algunos años más tarde. Los primeros incorporaron grandes cantidades de elementos celtas, como la tin whistle (una especie de flauta irlandesa antiquísima), el buzuki o el bodhrán. Pero no fue hasta fines de siglo que el Folk Metal se expandió y se convirtió en un estilo con peso propio, por lo que los mejores trabajos los encontramos en años más recientes gracias a una gran variedad de bandas.

Folk y Black van de la mano

Dentro del Folk Metal existen diferentes corrientes. Una de las más fructíferas es la que podríamos llamar Folk/Black Metal, que fusiona elementos de ambos estilos. Månegarm es una de ellas, aunque su música también es catalogada como Viking Metal. Se trata de una banda bastante extrema, con voces podridas predominantes y orientada principalmente hacia la guitarra pero con la participación de violines, flautas y cellos. Dödsfärd (2003) es un gran disco, pero lo mejor lo entregaron en los últimos años, con Vargstenen (2007) y Nattväsen (2009).

Otra gran banda con este sonido es Finntroll. Los finlandeses sorprendieron con Jaktens Tid (2001) y el año pasado editaron su mejor placa, Nifelvind, entretenido de principio a fin. El grupo usa únicamente voces guturales (pero aún así bastante accesibles) y combina su música con el estilo de polca finesa conocido como humppa. La banda también se caracteriza por remitir constantemente a historias sobre trolls en sus letras.

Por su parte, Moonsorrow es una banda a la que hay que dedicarle su tiempo. Con temas que sobrepasan cómodamente los diez minutos y largos pasajes instrumentales (que incluyen percusión, acordeón, armónica, flauta, guitarra acústica), su música no es para cualquiera. Lo mejor está promediando su discografía.

Por último cabe mencionar a Finsterforst, una pequeña banda alemana que también entrega canciones muy extensas (de hasta 20 minutos) y prácticamente instrumentales. Las pocas voces son netamente Black Metal. Pero lo que diferencia a Finsterforst es el acordeón, que tiene la misma relevancia que la guitarra o la batería. Su tercer disco, ...Zum Tode Hin, entrega algunas de las más hermosas melodías que este antiguo instrumento pueda ofrecer, lo que le valió a Finsterforst un gran reconocimiento en el under de la escena.

Turisas, el Battle Metal desde Finlandia

Con un solo disco, Turisas se colocó a la vanguardia del Folk Metal. Es que Battle Metal, su debut de 2004, sorprendió por sus letras y atmósferas épicas, sus himnos de batalla y la excelsa participación del violín, que se acopla a la perfección y entrega algunos de los mejores momentos de la banda, como en la excelente "Midnight Sunrise", en donde se escucha un increíble "riff" de violín replicado luego por la guitarra.

Lamentablemente, en The Varangian Way la banda se enfocó más en sonidos sinfónicos (al estilo Rhapsody of Fire) y prácticamente eliminó los violines, por lo que perdió gran parte de su magia. De todos modos es un gran álbum. Stand up and Fight reafirma este nuevo rumbo pero con resultados más bien pobres.

Eluveitie, una clase de Folk Metal

Quizás el mejor exponente actual del Folk Metal. La banda está basada en la cultura de la antigua Helvecia gala. Un número extraordinario de instrumentos de todo tipo sobre la base de Death Metal melódico conforman el sonido inigualable de los suizos. Se destaca la importancia que Eluveitie le da a la zanfona (instrumento que nació en el siglo IX) como así también a la gaita y a las flautas. Su debut, Spirit (2006) es imperdible. Pero sería Slania (2008), posiblemente el mejor disco en la historia del Folk Metal, el trabajo en donde el nivel compositivo llega a su cenit, con canciones perfectas como "Inis Mona" o la balada "Slania's Song". Después llegaría un disco acústico (sólo para fanático o curiosos) y un nuevo álbum en 2010 que, lógicamente, queda por debajo de su predecesor pero sin decepcionar.

Korpiklaani, música y diversión

La banda más divertida de la escena. Toda su música remite a fiestas y tradiciones paganas. Sus integrantes no se avergüenzan de sus poco habituales costumbres o de ser calificados como ermitaños que viven en medio del bosque. A partir del folk finés incorporan dosis de Metal clásico. Voces limpias pero bien aguardentosas, bases saltarinas, acordeón, violín y guitarras en perfecta armonía conforman el sonido de una banda única. Sus mejores placas las encontramos a mitad de su discografía. Una canción: "Metsämies".

Bandas y discos recomendados

Ensiferum: Ensiferum (2001): monumental trabajo de guitarras para un debut genial. From Afar (2009): más épico y sinfónico, con influencias de Power Metal.

In Extremo: Sünder ohne Zügel (2001); Mein Rasend Herz (2005). La gaita hace las delicias de los fanáticos. No se puede dejar pasar. Una canción: "Nur ihr allein".

Skyclad: Prince of the Poverty (1994); Line The Silent Whales of Lunar Sea (1995).

Finntroll: Jaktens Tid (2001); Nifelvind (2010).

Finsterforst: ...Zum Tode Hin (2009).

Korpiklaani: Tales Along This Road (2006); Tervaskanto (2007); Korven Kuningas (2008).

Moonsorrow: Kivenkantaja (2003); Verisäkeet (2005).

Eluveitie: Spirit (2006); Slania (2008).

Månegarm: Vargstenen (2007); Nattväsen (2009).

Turisas: Battle Metal (2004); The Varangian Way (2007).