El fútbol es un deporte extraño en el que la tradición, las maldiciones y las estadísticas tienen mucho que decir. La Eurocopa de 2012, celebrada en Polonia y Ucrania, ha prolongado algunas de esas maldiciones y ha roto otras. Nadie que viva en una final de una Eurocopa admitirá que cree en estas cosas. Pero, a veces, se cumplen como si fueran irremediables. La selección española y la final del torneo han estado en el centro de algunas de estas maldiciones. Y de la Historia.

España, tres veces campeona

Con la de la Eurocopa 2012, España enlazó tres finales consecutivas de grandes torneos. Ganó la Eurocopa de 2008 ante Alemania por 1-0 y el Mundial de 2010 ante Holanda por el mismo resultado. Alemania era el único país europeo que había conseguido anteriormente ese logro. Ganó la Eurocopa de 1972 ante la URSS por 3-0 y venció en su Mundial de 1974 ante Holanda por 2-1, pero cayó derrotada en los penaltis en la Eurocopa de 1976 ante Checoslovaquia. Fue el día del famoso penalti de Panenka.

Llegar a la final ya era histórico. Ganar tres grandes torneos consecutivos, algo que nadie había hecho en la Historia. El reto ahora está en Brasil 2014 y los cuatro grandes títulos consecutivos. El 4-0 ante Italia es, además, la mayor goleada en una final de Eurocopa, superando la marca que fijó en 1973 Alemania al ganar 3-0 a la URSS. Y Vicente del Bosque, seleccionador español, rompió otra maldición de enorme envergadura. Ningún entrenador había ganado nunca el Mundial, la Eurocopa y la Champions League o Copa de Europa. Él es el primero.

Dos campeones que sufren penaltis, dos que no

Otra maldición que se prolonga. Desde 1992, la Eurocopa obliga a dos campeones consecutivos a pasar una tanda de penaltis y libera a los dos siguientes. Con el triunfo de España se cierra ciclo. En aquel 1992, Dinamarca, posterior campeona, eliminó en la tanda de penaltis a Holanda en las semifinales. En 1996 fue Alemania la que derrotó a Inglaterra desde los once metros. Francia en el año 2000 y Grecia en 2004 llegaron a la final sin el sufrimiento de resolver así un empate. En 2008, España apeó a Italia de esta forma en los cuartos de final, y en 2012 no había duda posible en la final, pues los dos contendientes tenían un antecedente. La selección española eliminó a Portugal en semifinales e Italia a Inglaterra en cuartos.

España rompió gafe con Francia e Italia

España rompió otro registro histórico en esta Eurocopa. Nunca había ganado a Francia en partido oficial y sólo había empatado en uno de los seis partidos jugados. España cayó en el Mundial de 2006 (3-1) y las Eurocopas de 1984 (2-0, en la final) y 2000 (2-1). En la clasificación para el torneo continental de 1992, España perdió los dos partidos del cruce, 3-1 y 0-2. Y en la primera fase de la Eurocopa de 1996 se registró el único empate, a uno. Los dos goles de Xabi Alonso en los cuartos de final de la Euro 2012 rompieron esa maldición.

Hasta la memorable final, con Italia le sucedía lo mismo en Mundiales y Eurocopas. En la Copa del Mundo, España perdió en 1934 por 1-0 tras un empate a uno que obligó a jugarse ese segundo partido, y en 1994 por 2-1. En el torneo continental, empató a cero en 1980, perdió 1-0 en 1988, e igualó de nuevo sin goles en la de 2008. En aquella, eso sí, España avanzó de ronda en los penaltis, un triunfo pero que cuenta como un empate. El partido de la primera fase de 2012, con empate a uno, perpetuó esa maldición unas semanas más.

Maldición alemana ante Italia y de Inglaterra en los penaltis

Italia, por su parte, jamás había perdido contra Alemania en grandes torneos y esa maldición teutona se prolongó en esta Eurocopa. Cinco veces se vieron las caras en un Mundial. En 1962 empataron a cero en la primera fase, en las semifinales de 1970 ganaron los italianos 4-3, en la segunda fase de 1978 empataron a cero de nuevo, en la final de 1982 vencieron los transalpinos por 2-1 y en 2006, siendo Alemania anfitriona, perdió 0-2. En el torneo continental, hubo dos empates en primera fase, a cero en 1980 y a uno en 1996, y la derrota germana en esta Eurocopa de 2012 por 1-2.

Para maldición, la de de Inglaterra en los penaltis. La selección de Roy Hodgson fue eliminada en la tanda fatídica por Italia en cuartos de final. En 22 años los ingleses han caído de esta forma en seis ocasiones. Así sucedió en los Mundiales de 1990 (ante Alemania en semifinales), 1998 (Argentina en octavos) y 2006 (en cuartos contra Portugal) y en las Eurocopas de 1996 (Alemania en semifinales) y 2004 (Portugal en cuartos), además de esta de 2012. Sólo en 1996 consiguió ganar una tanda, ante España en cuartos y desde ese año 1990 sólo cayó en juego en dos ocasiones, en el Mundial de 2002 ante Brasil y en el de 2010 ante Alemania.

Un partido de primera fase se repite en la final

Más que maldición, la tradición que respetó esta Eurocopa es la de ofrecer cada ocho años en la final un partido que se había jugado en la primera fase. El España – Italia de Polonia y Ucrania en 2012, con empate a uno en el primer partido del grupo y el histórico 4-0 para los españoles en la lucha por el título, encontró precedentes en el Holanda – URSS de 1988 (1-0 en la primera fase, 2-0 en la final), el Alemania – República Checa de 1996 (2-0 y 2-1, ambos partidos para los teutones) y el Portugal – Grecia de 2004 (los helenos ganaron los dos choques, 1-2 y 0-1).