La imagen visual de la pieza de arte o sistema forma, se compone de elementos como las configuraciones y las diferencias, que ayudan al artista a conformar la obra y a nosotros, un poco neófitos, a poder apreciarla mejor. En estos elementos de configuraciones y diferencias están las líneas, el área de la obra, los tonos, los colores, etc.

Centrándonos en las líneas, tenemos, que son elementos determinantes de esta imagen plástica y visual o sistema forma. Son un instrumento definidor de las ideas gráficas.

Funciones de la línea como elemento de la artes plásticas

En la configuración de la expresión plástica, la línea, desarrolla dos funciones diferentes:

En primer lugar, las líneas son los cimientos de la obra. El artista comienza la estructura a partir de un esquema lineal, donde la línea estructura se subordinara al resto de los elementos que compondrán la obra. Esta primera línea estructura puede, incluso después, llegar a desaparecer en la medida en que se va conformando la pieza, pero no por esto pierde importancia, pues fue este primer trazo, quien dio el carácter expresivo de la composición.

En segundo lugar está la función expresiva de las líneas. Cada una de ellas aporta visualmente. Tenemos por ejemplo que:

  • Las líneas horizontales dan idea de estatismo, pasividad, paz, reposo o se ven asociadas a las distancias o al límite del horizonte.
  • Las líneas verticales se asocian con las ideas de fuerza, permanencia, seguridad, confianza, estar en pie.
  • Las líneas curvas se utilizan principalmente para simbolizar movimiento. Son frecuentemente usadas para plasmar el mar o las aguas. Servirán también para dar idea de ritmo. Dependiendo de la delicadeza con se trace invocará un movimiento más o menos suave. La línea de una curva bien marcada, hecha con un compás, será más fuerte e imprimirá un movimiento fuerte o acelerado. En cambio una hecha a mano alzada dará una lenta cadencia.
  • Las líneas diagonales o transversales al estar en una posición indeterminada evocan la caída de la figura dentro de la obra. No está la figura ni en posición vertical, ni horizontal. Se utilizan entonces en escenas de confusión, caídas, inestabilidad, etc.
  • Líneas divididas, estarán asociadas a inseguridad, incoherencia, impactos fuertes, abandono, desorden.
  • Las líneas en espiral se relacionan con el crecimiento, dinamismo, la dialéctica, rotación y el razonamiento.
Estas características de las líneas no las apreciaremos en las obras de manera exacta, ni las podemos analizar de igual forma en todas las piezas. Están condicionadas por factores como el entorno del artista, la época, el tema, los materiales utilizados, la técnica o técnicas empleadas, etc. Todo esto por una parte y, por otra, la innegable subjetividad con que la analizamos como espectadores.

Las líneas conformando figuras

Este es otro aspecto a considerar en la presencia de las líneas en las artes plásticas y es cuando conforman una figura. Entonces casi siempre la figura sería lo que entraríamos a analizar.

  • Las figuras rectangulares de acuerdo a la posición, vertical u horizontal, estarán asociadas con las ideas de fuerza, estabilidad, solidez y permanencia en el primer caso y de reposo o estatismo en el segundo.
  • El análisis de figuras con triángulos, igualmente formados por líneas, depende de donde descansan los mismos. Por ejemplo, un triángulo descansando sobre la base se asocia a estabilidad, solidez, permanencia y para uno que descanse sobre la punta será todo lo contrario dará incluso idea de algo tambaleante.
  • Las figuras ovaladas, por su parte, inducen a pensar en la creatividad, sensualidad, feminidad, etc.
Todo este análisis nos lleva a ver las líneas de otra manera dentro de la pieza artística. A interpretar por ejemplo, que cuando las figuras en la obra están ordenadas en un esquema de líneas verticales y horizontales, dan idea de orden y estabilidad. Sin embargo cuando apreciamos en las artes plásticas, líneas con soltura y libertad, sin respetar exactamente una estructura geométrica, entonces la pieza puede estar asociada a ideas más pasionales, impetuosas, en fin emocionales.