Si echamos un vistazo a nuestra alimentación veremos que las grasas siempre están presentes y, aunque en la actualidad sean consideradas como “un enemigo” para tener una buena figura, lo cierto es que las grasas son esenciales para nuestro cuerpo y su ausencia total nos causaría graves daños.

Las grasas nos aportan energía y protegen al cuerpo del frío, pues lo ayudan a conservar la temperatura. También ayudan a mejorar la circulación sanguínea, permiten la absorción de vitaminas como la A, D, E y K y participan en la formación de hormonas como el estrógeno y la testosterona.

Las grasas en nuestro organismo

Una vez que los alimentos ingresan al cuerpo, este transforma gran parte de los nutrientes en grasas, que se clasifican en triglicéridos, fosfolípidos y colesterol, cada una de ellas con funciones vitales para el cuerpo.

Las calorías que consumimos y que no son utilizadas por nuestro organismo se depositan en el cuerpo como triglicéridos. Estos conforman el 90% de la grasa corporal y su valor normal es de 150 mg/dl. Su incremento debido a la ingesta excesiva de carbohidratos, sedentarismo, tabaquismo y alcohol nos puede causar sobrepeso y obesidad.

Los fosfolípidos, en cambio, son grasas importantes para el cerebro y la inteligencia, así como para el buen funcionamiento de los pulmones. La disminución de fosfolípidos puede causar cálculos biliares.

El colesterol es la materia prima para la composición de membranas celulares e interviene en la formación de hormonas sexuales y ácidos biliares, pero en niveles altos ocasiona muchas enfermedades.

Tipos de grasas en los alimentos

Recuerda que somos lo que comemos y que no todas las grasas, ya sean animales o vegetales, son iguales, pues existen grasas saludables y perjudiciales. Conocer sus propiedades nos ayudará a evitarlas o incluirlas en nuestra alimentación.

  • Grasas saturadas. Son sólidas a temperatura ambiente. Se las conoce como "grasas malas", ya que nuestro organismo no tiene la capacidad de transformarlas; por el contrario, se nos acumulan en las arterias si las consumimos en grandes cantidades, provocando una mala circulación. Este tipo de grasa la encontramos en los alimentos de origen animal, como las carnes y sus derivados.
  • Grasas insaturadas. Estas grasas son las que ayudan a bajar los niveles de colesterol en la sangre. Sin embargo, poseen muchas calorías, por lo que hay que limitar su consumo. La mayoría de los aceites vegetales son insaturados, con excepción del aceite de coco y el de palma. Las grasas insaturadas pueden dividirse en dos tipos. Grasas monoinsaturadas: su consumo eleva el colesterol bueno y reduce el malo. Se encuentran en el aceite de oliva, la palta o aguacate y algunos frutos secos. Grasas poliinsaturadas, conocidas como ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. Se encuentran en los aceites de pescado, de semillas de girasol, de soya y de avellana, entre otros.
  • Grasas trans. Son peores que las grasas saturadas, ya que dañan las arterias con mayor facilidad y fueron creadas por la industria alimentaria mediante el proceso de hidrogenación, que convierte los aceites vegetales en sólidos. Esta grasa está presente en la manteca vegetal, margarinas, galletas, postres y papitas fritas. Es mejor evitar su consumo.

Alimentos con grasas saludables que debemos consumir

  1. El aguacate o palta. Contribuye a la salud cardiovascular, su aporte de ácido fólico ayuda a la mente y reduce el riesgo de anemia, además de ser un alimento necesario para todo deportista debido al potasio.
  2. Frutas secos. Un puñado diario es lo ideal y garantiza la ingesta de Omega 3, fibra, vitaminas E y selenio, potentes antioxidantes que protegen al organismo.
  3. Chocolate negro. Si lo consumimos con moderación ayudan a nuestra salud vascular, y su aporte de potasio, fósforo y magnesio es necesario para el correcto funcionamiento de los músculos.
  4. Las semillas de sésamo, calabaza o amapola son una buena manera de ingerir grasas saludables, así como vitaminas y minerales que contribuyen a una buena salud. Pero recuerda que en pequeñas cantidades, ya que son muy calóricas.
Las grasas serán tus aliadas o enemigas según tu forma de alimentación, por ello una dieta balanceada que vaya de la mano con una actividad física de por lo menos 30 minutos diarios y el incremento de la ingesta de frutas y verduras harán que tengas un peso adecuado y una buena salud. No olvides que es importante el tipo de grasa y la cantidad que consumes.