Todos sabemos que el amor comienza con la atracción y desemboca en el sexo, pero ¿qué es lo que realmente atrae al ser deseado? ¿Cómo podemos transformarnos en objetos del deseo? Aquí la respuesta: existe una sustancia que puede solucionar este problema, las feromonas.

Las feromonas son hormonas secretadas por el ser humano, animales y plantas, que viajan a través del aire para llegar a otro individuo y provocar un comportamiento específico en el receptor. El comportamiento que habitualmente se busca generar es sexual, pero también se sabe que las feromonas son utilizadas por las distintas especies para generar comportamientos de otra índole, como influir en el posicionamiento social, infundir miedo, dar mensajes de advertencia, etcétera. A pesar de esto, las feromonas que secreta el ser humano cuando su cerebro lo prepara para relacionarse con el sexo opuesto, son netamente sexuales, por lo que son catalogadas como el más potente afrodisíaco natural de nuestra especie.

El emisor

La emisión de las feromonas se realiza a través de las glándulas sudoríparas apocrinas del cuerpo humano, que se encuentran en las axilas y alrededor de los órganos sexuales. Son una sustancia incolora y conscientemente inodora; es decir, no podemos detectar su olor conscientemente, pero sí inconscientemente, lo que provoca una reacción en el receptor.

Las situaciones que hacen al cuerpo emitir feromonas naturalmente son variadas y más cotidianas de lo que se piensa, ya que se encuentran ligadas a la producción de endorfinas, la hormona de la felicidad, que el ser humano secreta en situaciones de placer. Entre las razones por las que se producen feromonas están: tener actividades cotidianas, tener contacto con la naturaleza, relacionarse socialmente, y sobre todo, hacer ejercicio, pero la más eficaz es tener sexo.

La relación sexual provoca la mayor cantidad de secreción de feromonas en el ser humano, algo que es bastante conflictivo, ya que lo que buscamos al producir feromonas inconscientemente es tener relaciones, así es que ¿cómo podemos producir algo que obtenemos más eficazmente con lo que queremos conseguir?, suena complicado.

El receptor

La persona que capta las feromonas lo hace a través de su nariz. Esta detección de feromonas se realiza a través del Órgano Vomeronasal, o también llamado Órgano de Jacobson, ubicado en el Hueso de Vómer, entre la nariz y la boca.

El individuo que las detecta comienza, a su vez, a secretar feromonas como respuesta, lo que es una señal de predisposición sexual. Se debe aclarar que existen feromonas femeninas y masculinas, por lo que el que huele las feromonas sólo se sentirá atraído por las emitidas por el sexo opuesto; algo completamente natural, aunque se sabe que los homosexuales también son motivados por las feromonas, lo que nos dice que estas sustancias son más complejas de lo que uno piensa. Una prueba de esto son los efectos de las feromonas femeninas en la mujer, que producen reacciones sicológicas y físicas en la mujer que las emite y en otras mujeres a su alrededor; como alegría y regulación de la menstruación. Por su parte, las feromonas masculinas no producen ninguna reacción en el hombre ni en otros hombres.

Las feromonas no hechizan al receptor, sólo lo predisponen. Por esto, la conquista de una posible pareja no será absolutamente predeterminada por las feromonas, también influye la percepción psicológica, la percepción olfativa consciente, la percepción visual e incluso la auditiva, por lo que la percepción química, o sea, las feromonas, sólo será una gran ayuda para el conquistador.

Alimentos

Existen algunos alimentos que se han catalogado como afrodisíacos. Dentro de estos están dos que según los expertos, pueden incrementar la producción de feromonas en el cuerpo humano. El primero es el apio, alimento que está al alcance de todos y es protagonista de deliciosas ensaladas. Este vegetal de tallo, incrementa la producción de feromonas en el varón, algo que está comprobado empíricamente. La mejor forma de consumirlo para que produzca el efecto deseado es como sopa.

Otro alimento que incrementa la producción de feromonas en el hombre es la trufa. Este hongo también debe ser consumido cocido para que tenga el efecto deseado, pero en poca cantidad, ya que en grandes cantidades puede provocar depresión, aunque esto último no está comprobado científicamente.

Actualmente no se sabe de algún alimento que incremente la producción de feromonas en la mujer.

Feromonas en venta

La Doctora Winnifred Cutler, del Instituto Athena, y su equipo de científicos asociados, descubrieron las feromonas humanas por investigaciones que comenzaron en el año 1986. Sus descubrimientos la llevaron a desarrollar feromonas sintéticas que pueden ser usadas por humanos para el incremento del atractivo sexual. Estos productos se denominan Athena Pheromone 10:13 para uso femenino, y Athena Pheromone 10X para uso masculino, ambos de efectividad comprobada por numerosos experimentos.

Actualmente, existen otros productos en el mercado que han intentado competir con los descubridores de las feromonas, estos son: Pheromore, Passion, Pure Sex y Enamor, entre otros.

Qué alternativa tomar

No cabe duda que la efectividad de las feromonas en el mercado ha sido comprobada. Además, si no queremos gastar tanto, siempre está la alternativa de los alimentos mencionados.

De todas formas, la mejor manera de obtener feromonas es a través del proceso natural; haciendo ejercicio y teniendo sexo; aunque esto último suene paradójico. Recuerden que las feromonas son amigas de un cuerpo vigoroso, propio de un individuo que se ejercita y que tiene capacidad de mantener relaciones sexuales sin dificultades. Si se tiene problemas con esto, ya sea por cuestiones de edad o de otra índole, siempre existe la alternativa comercial mencionada, y si no se tiene dinero, cualquier persona sana puede salir a trotar o a caminar treinta minutos diarios.

Sea cual sea la opción que se tome, no se debe olvidar que el mayor atractivo sexual del ser humano, es la capacidad de expresar sus sentimientos con sinceridad, respeto y amor hacia la pareja. Si hacemos esto, tendremos, sin duda alguna, feromonas, endorfinas, risas, felicidad, sexo y amor en nuestras vidas.