La Lilith hebrea es la primera esposa de Adán, alguna otra versión de su leyenda la describe como poseedora de una naturaleza "básica", y con cierto placer por morder a Adán y paladear o chupar su sangre con deleite, por eso, cuando es demonizada, uno de sus aspectos que afloran en su transformación en "dáimón" es el vampírico.

La naturaleza de Lilith

Isaías describe muy de pasada el ámbito desértico de su morada. En cuanto a la descripción de Lilith en el mito judío, aparece como una serpiente alada, un buho o una lechuza (lo que nos recuerda a Atenea) , también puede aparecer como una mezcla antropomórfica de esos elementos -recordemos el altorrelieve Burney, mucho más antiguo que la versión judía del mito de Lilith.

Por otra parte que se le atribuya un rol de tentadora de los hombres que duermen solos y la autoría de la muerte de niños, todo durante la noche, puede ser una combinación de una representación simbólica de los terrores nocturnos, junto a una explicación de algo que sucede ocasional pero realmente, en términos modernos: el Síndrome Repentino de Muerte del Infante.

Lilith y la sexualidad

Lilith, en la literatura folclórica hebrea, recibe también el nombre de Isheth Zenunim (la Mujer de la Prostitución) en la literatura folklórica judía, y los espejos son una puerta, un acceso, a la dimensión en la que mora; a partir de ese acceso puede poseer a mujeres vanidosas.

Siendo este otro un muy evidente recurso para explicar "sobrenaturalmente" algo tan perfectamente normal como cierto gusto hacía si mismo y el compartirse, digamos que algo tan normal como algún aspecto de la hedoné (placer).

Es significativo que se la llame también, "la Mujer de la Protitución"; mencionemos tan solo a las sacerdotisas de Isthar -que es una de las "formas elevadas" de Lilith- y su entrega sagrada, recordemos Babilonia y el exilio judío allí.

No sería nada de extrañar -aunque sí es del todo especulativo- que las muchachas judías que fuesen hermosas se sintiesen atraídas por esos cultos a Isthar, porque en absoluto las sacerdotisas de Isthar eran despreciadas en Babilonia, todo lo contrario, gozaban del mayor de los respetos.

El espejo sería así un símbolo de la vanidad por la hermosura que empuja a esas jóvenes a consagrarse a Isthar, que es Lilith, o está relacionada con ella. Lo cual explicaría, en parte, al menos, el tema especular, sin perder de vista, por ello, la naturaleza enigmática que siempre se ha atribuido a los espejos y las fabulaciones que los presentan como "accesos dimensionales" -recordemos a Dodgson, a su Alicia y a la historia de "A través del espejo"-.

Lilith y la violencia

Además del rastro directo de Lilith en Isaías, algún otro hay en el texto tanajico, así en Nahum 3: 1-4 se la menciona al frente de los ejércitos asirios, a su vanguardia, dirigiéndolos:

1 ¡Ay de ti, ciudad sanguinaria,

llena de mentira y violencia:

tu rapiña no tiene fin!

2 ¡Chasquido de látigo,

estruendo de ruedas!

¡Galopar de caballos,

carros que saltan!

3 ¡Carga de caballería!

¡Brillo de espada,

resplandor de lanza!

¡Miles de heridos,

montones de muertos!

¡Cadáveres sin número!

¡La gente tropieza con ellos!

4 Y todo esto por culpa de las prostituciones

de esa ramera llena de gracia y hermosura,

maestra en brujerías,

que con sus prostituciones y hechizos

embaucaba a pueblos y naciones.

Eso de la "agraciada ramera" es una referencia al culto de Isthar -también honrada en Asiria- que entre sus funciones desempeñaba el papel de diosa de la guerra -por eso marcha al frente de las tropas- y, Lilith, es uno de los aspectos de Isthar, en concreto aquel relacionado con la sexualidad sin ataduras. El texto de Nahum viene a referir alguno de los incentivos que "espoleaban" a los soldados de Asiria.

En ese aspecto de diosa de la guerra aparece también en el libro de Iyov, cuando destruye a los hijos de éste en el desierto -que, como la noche, es dominio de Lilith-, y puso en libertad a los animales que estos habían cazado -recordemos que Lilith ama a los animales, se la relaciona con lechuzas. serpientes o leones, entre otros-.

Otros aspectos de Lilith

Volviendo al Bereshit y a ciertas reflexiones y derivaciones del mismo, se la presenta dando refugio a Caín, tras su destierro por la muerte de Abel; como Lilith es generosa le dio algo más que refugio: confort entre sus brazos.

Lilith es relacionada con el fuego en leyendas centroeuropeas y germánicas. Dónde se la describe como un ser de enorme belleza entre la cabeza y la cintura, pero... "con un fuego ardiente desde el ombligo hasta los dedos de los pies".

Nuevamente aquí hay una relación con el ardor sexual -nunca mejor dicho-, pero... también con algo más: con la naturaleza de los dáimón, que recordemos que son "esperma del Logos" y, como tales, tienen parte del Logos en su esencia, y el contacto del "estar" con el "ser" -que es el Logos- conlleva su precio, por eso los dáimón pagan su precio y quién contacta con uno de ellos corre, también, el riesgo de "quemarse" -porque, indirectamente, "toca" a parte del Logos-.