El organismo produce múltiples substancias como resultado del metabolismo y de las actividades cotidianas de los hombres y mujeres que interactúan habitualmente en todo el mundo. Entre las sustancias producidas normalmente las endorfinas revisten particular importancia debido a que se conocen como las drogas de la felicidad y se presume que con la actividad física se incrementan.

Descubrimiento de las endorfinas

Desde el año de 1957, se han realizado diversas investigaciones acerca de las características de las endorfinas hasta que se determinaron sus propiedades bioquímicas señalando que se trataba de una estructura de péptido opiódes y cuya producción estaba controlada por la hipófisis. Las endorfinas se producen en el sistema nervioso central y en la médula espinal son neurotransmisores y funcionan como moduladores del dolor, la temperatura corporal, el hambre y las funciones sexuales.

Otros estudios demostraron, que existían tres tipos de encefalinas (endorfinas), las dimorfinas y las beta endorfinas, siendo estas últimas las más importantes debido a que poseen de forma natural un alto potencial analgésico, no obstante ser sedante natural esta acción puede tener efectos contraproducentes en los adictos al alcohol, al chocolate, y a las drogas de diversos tipos; porque depende de la sensibilidad de cada persona, así como la producción de endorfinas que se genere en el cerebro además de la influencia del género del individuo.

Fuentes naturales de endorfinas

Las endorfinas se encuentran presentes en diferentes estructuras, están contenidas también en la leche materna en donde la interacción madre-hijo incrementa la producción de estas hormonas estrechando el lazo entre ellos. Las hormonas se producen análogamente durante el acto sexual y la prolongación del contacto físico a través de un masaje o el abrazo incrementa la liberación de endorfinas que al combinarse con las feromonas produce una interacción física y emocional, elevada que contribuye a eliminar los dolores musculares, síntomas de insomnio y estrés, incluida la depresión leve.

Algunos estudios muestran que la actividad física, los masajes, el consumo de chocolate, la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos, ver paisajes agradables e incluso escuchar música que trae a la mente recuerdos bellos aumentan la cantidad de endorfinas y las personas se perciben más satisfechas y más felices.

La liberación de endorfinas implica concebir el bienestar física y mental de forma constante acción que se refleja en la belleza de la piel y en el desarrollo de las actividades con mayor vigor, el estímulo que crea la liberación de las endorfinas establece un ambiente sincronizado con la noradrenalina, dopamina y la serotonina que en conjunto favorecen el desarrollo de la creatividad, la inteligencia emocional y la sensibilidad.