Tomando al cómic como una narración a base de arte gráfico (dibujos) y texto (que presupone un guión previo a cada obra “dibujada”) cabe señalar que el cómic, en materia de género, puede sufrir las mismas divisiones que la narrativa.

No obstante, existen otras divisiones y “nomenclaturas” que toman como base aspectos como el país de procedencia de la historieta, el nombre local que se le da en cada lugar del mundo a esta clase de publicaciones, los formatos de publicación, etc.

Tebeo, cómic, fumetto y bande dessinée

Un problema significativo a la hora de intentar una clasificación taxonómica del cómic es la cantidad de nombres que reciben estas publicaciones en muchas lenguas; “comic”, término anglosajón que, quizá, es el más popular en el mundo, llegó al final de una ronda eliminatoria en la que quedaron fuera los vocablos funnies y cartoons.

Fumetto, término italiano, hace referencia a las “nubes” o globos de diálogo. Bande dessinée o “tiras dibujadas”, es el término francés que designa a esta misma clase de publicaciones. Tebeo, término español (peninsular) compite en el ámbito de habla hispana contra términos locales de Hispanoamérica; al final, entre estos países, el término estándar es historieta.

Por su estilo propio, producto de una tradición cultural, el manga (término japonés usado para la misma clase de publicaciones) parece ser la primera división genérica de consideración más allá de los avatares del idioma. No obstante, las condiciones básicas de la historieta japonesa son las mismas que las del cómic del resto del mundo, con algunas diferencias de estilo y de tradición.

Por último, el término Comix (con esa grafía), más que una división de género, involucra una consciencia del fenómeno de las historietas y, por ende, una noción histórico-temporal.

División del cómic por formatos

Según Danny Fingeroth, el cómic se divide taxonómicamente en tres subtipos:

  1. La tira cómica (comic strip): formato pequeño, de pocos cuadros, usualmente de contenido humorístico y cómico, aunque otra clase de argumentos también se han presentado en este formato.
  2. Comic book: Su antepasado, el pulp, era un formato independiente en comparación con la tira cómica. Hoy en día, el comic book consta de unas 36 páginas o hasta 48 y su publicación es periódica (mensual, semanal...).
  3. Novela gráfica: aunque el término siempre ha suscitado polémicas, el formato de novela gráfica es más grande que el del comic book, ideal para presentar historias independientes y auto-conclusivas, sin la idea de periodicidad que sí tiene el comic book.
Aunque cada formato tiene su encanto y son difícilmente confundibles, ninguno de ellos presenta diferencias en torno a la forma de la expresión interna de cada historia; es decir que casi todos los recursos del cómic están presentes en los tres formatos y cualquier historia de cualquier tipo puede presentarse en cualquier formato.

Inclusive, existen “transportaciones” de un formato a otro: algunas sagas de comic book, por su éxito, pasan al formato de novela gráfica, o bien, algunas historias presentadas en formato comic strip, a medida que crecía su popularidad, saltaron al formato de comic book, etc.

Divisiones genéricas que toman como base el arte gráfico

Se puede tomar el arte gráfico como parámetro para una división genérica del cómic, por ejemplo, usando como criterio el nivel de “realismo” de la ilustración en comparación con los estilos más “caricaturizados”; aunque este medio no nos diría mucho sobre la historia que los dibujos intentan narrar.

El género de las historietas según el público

El caso de la historieta japonesa es curioso en cuanto a la división genérica se refiere, ya que el manga se divide según el público al que va dirigida la historia: kodomo (niño), shojo (muchacha), shonen (muchacho), josei (mujer) y seinen (hombre).

Incluso existe una clasificación genérica del corpus de historietas de corte erótico-pornográfico, como el Ecchi (en el que no se muestra el coito), Hentai (en el que sí se muestra el coito), Yaoi (historias de corte homosexual masculino) y el Yuri (de corte homosexual femenino).

En Occidente ha sido difícil establecer consideraciones genéricas en torno al público lector de las historietas, ya que, precisamente el fin de la llamada “época de plata” de los cómics, con “La muerte de Gwen Stacy” en el título The Amazing Spider-man, en 1973, se estableció la posibilidad de que las historietas resultaran atractivas tanto para un público adolescente como para un público de mayor edad.

Los géneros narrativos aplicados al cómic

Las consideraciones genéricas más cercanas a satisfacer las necesidades teóricas del público son las ya probadas por la literatura: en todas las tradiciones de historietas se puede encontrar historias de aventuras bélicas, policiacas, de terror, fantásticas y maravillosas, historias románticas, de ciencia ficción, etc.

El camino hacia una teoría del cómic sigue siendo largo y peligroso, no obstante, con cada lectura analítica que se hace de una historieta, se consigue un avance considerable.