La prosperidad económica de una nación (o una región) suele estimarse en función del crecimiento o el desarrollo económico. La utilización de estos términos no es intrascendente ni aleatoria. Cada uno de ellos define cuestiones concretas y bien diferenciadas que es menester aclarar.

El concepto de crecimiento económico

La definición de crecimiento económico es la variación porcentual del Producto Bruto Interno (PBI) de un periodo al siguiente. El PBI es la suma total de los bienes finales que produce una economía.

  • Crecimiento económico = (PBI2 – PBI1) / PBI1 = ΔPBI / PBI.
Lo más normal es que la información del PBI se presente en términos per cápita (dividido por la totalidad de habitantes). Su cálculo es sencillo y no presenta mayores críticas. Entonces, ¿Por qué no alcanza a medir la prosperidad de los habitantes de un territorio? ¿Por qué se utilizan otros indicadores?

Deficiencias de la medición del PBI

Uno de los casos en que la medición del PBI no es representativa del bienestar de la población es cuando se da en presencia de externalidades, que no son medidas por el indicador. Si el aumento en la producción se da, por ejemplo, en presencia de una devastación de los recursos naturales, se verá reflejado un aumento en el PBI pero una caída en la calidad de vida y en el bienestar de la población. La incorporación de externalidades modifica sustancialmente la medición del bienestar de los individuos.

Otro de los aspectos importantes que pasa por alto la medición del PBI (y de allí el crecimiento económico) es la distribución del ingreso de esa sociedad. Si el crecimiento del producto se da en una desigualdad extrema, solo los habitantes con mayores ingresos se ven beneficiados por este.

El concepto de desarrollo económico

A diferencia del concepto de crecimiento, cuando hablamos de desarrollo económico, existen diversas vertientes investigativas que priorizan distintas medidas, incorporan variables a la medición, con el fin de representar de una mejor manera el bienestar de los individuos que componen una sociedad. No existe en la ciencia económica una definición unívoca de desarrollo, aunque se observan diversos puntos en común entre ellas.

A continuación sólo se nombran tres posibilidades de medición, de las más utilizadas, pero no deben ser tomadas como las únicas.

La definición de desarrollo de Amartya Sen

Amartya Sen, un célebre economista indio, ganador del premio Nobel por sus avances en desarrollo económico, propone medirlo a través de las libertades y capacidades que poseen los individuos. El hecho de enfatizar la capacidad humana en el concepto de desarrollo, excluye del análisis los bienes materiales a los que se tiene acceso, e incorpora la valoración (directa o indirecta) de los individuos al momento de tomar decisiones. La pobreza deja de ser un fenómeno material, para complejizarse y abarcar cuestiones políticas, sociales, etc.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Las Naciones Unidas, en cambio, realizan un indicador de desarrollo llamado Índice de Desarrollo Humano (IDH) que se utiliza con asiduidad para comparar el desarrollo en todas las naciones del mundo. El mismo está compuesto por tres variables fácilmente medibles y cuantificables: el PBI per cápita (que mencionamos anteriormente), el acceso a la educación y la esperanza de vida al nacer (como estimador de la calidad de vida y el acceso a la salud). El indicador varía de 0 a 1 y cuánto más cerca se encuentre de 1, más desarrollada será la nación analizada.

El Desarrollo a Escala Humana

Una nueva vertiente de la investigación del desarrollo la brinda la teoría del Desarrollo a Escala Humana, que se diferencia sustancialmente de la teoría económica tradicional, que se basa en el análisis de las necesidades ilimitadas de los individuos con recursos escasos. Esta rama de pensamiento asegura que las necesidades de los individuos son pocas y acotadas, y que lo que cambian son los satisfactores de esas necesidades, el bien o servicio con que se satisfacen.

De acuerdo a estudios empíricos realizados, llegan a la conclusión que las necesidades son nueve: la subsistencia, la protección, el afecto, el entendimiento, la participación, la creación, la identidad, la libertad y el ocio. La forma (cantidad y calidad) en que se vean satisfechas estas nueve necesidades brindará la estimación del desarrollo de esos individuos.

En definitiva, el crecimiento económico se refiere a la capacidad de una economía de producir bienes y servicios en mayor escala, de una manera más eficiente y el desarrollo económico incorpora variables que muestran la calidad de vida de los individuos. Un crecimiento del PBI sin un aumento considerable en la calidad de vida de los individuos es indeseable, dado que genera una mayor desigualdad en la sociedad en que sucede, o un desarrollo no sostenible en el tiempo.

Las políticas económicas deben ser tomadas en función de los indicadores de desarrollo, aunque se suela hacer lo contrario, dado que reflejan de mejor forma la realidad de los habitantes.