Las devociones populares no suelen pertenecer a cultos oficiales reconocidos por un Estado ni contar con el beneplácito de las religiones tradicionales; sin embargo, inspiran tal fervor que en nada cuentan las opiniones institucionales.

Qué son las devociones populares

Estas devociones tienen distintas características: algunas son supervivencias de ancestrales costumbres precolombinas como la Pachamama o el culto a los difuntos; otras son producto de la santificación de personas comunes, que pueden no haber llevado una vida ejemplar, pero cuya muerte en plena juventud o en terribles circunstancias determinan su nueva categoría.

Los protagonistas de estas devociones tienen en común que se le adjudican poderes extraordinarios. Son capaces de conceder deseos, hacer milagros, otorgar ayuda y también castigar cuando no son recompensados.

Pedidos de los devotos a sus santos

Se invoca a los santos por diversos motivos: cura de enfermos, protección a los viajeros, ganados y cosechas, recuperar objetos perdidos, conseguir o conservar un trabajo, pagar deudas o encontrar novio.

Cómo se demuestra la devoción

La devoción puede demostrase mediante ofrendas y sacrificios.

Hacer construir una capilla o monumento, encender velas, celebrar misas, llevar ropa (del primer hijo o trajes de novia), colocar placas con leyendas de agradecimiento, limosnas, agradecimientos publicados, fotos de promesantes, joyas, flores y muchos otros tipos de ofrendas.

  • Sacrificios
El ayuno, la peregrinación, largas marchas sobre las rodillas, rezar novenas y hacer cadenas.

Existen ofrendas especiales que hacen referencia a la vida, la muerte o alguna preferencia del santo: claveles para la Madre María, jazmines para Pancho Sierra, juguetes para los Angelitos y botellas de agua para la Difunta Correa.

La Pachamama en la tradición indígena

Desde épocas precolombinas, la relación entablada con el más allá no se basaba en hacer pedidos y cumplir promesas, sino en un ida y vuelta permanente. El hombre andino propiciaba a sus dioses y ellos lo recompensaban.

La Pachamama es la madre tierra, la dueña de los cerros y de todo animal, representa la vida misma. De ella depende toda labor vinculada con la producción.

El 1 de agosto es el día en que se cumplen los rituales, uno de los cuales es alimentar a la Pachamama. Una piedra blanca suele indicar el sitio de las ofrendas, y en un hoyo en la tierra, se van colocando los primeros productos obtenidos de ella: el primer queso fabricado o los primeros duraznos cosechados.

Las ofrendas van acompañadas de oraciones. Finalizada la ceremonia, se tapa el hoyo hasta el año siguiente. De esta manera la Pachamama ha bebido y comido generosamente, y es de esperar que la misma generosidad la retribuya a los habitantes de los cerros.

La iglesia católica y los santos

Para la iglesia católica, una persona es santa cuando ha alcanzado el ejercicio de la virtud en grado heroico o padecido el martirio por la fe. Se trata de un largo camino y minucioso procedimiento exclusivamente reservado a la Santa Sede y que se conoce como canonización. El elemento fundamental son los milagros conocidos: si se comprueba un milagro, será declarado beato y necesitará dos más para ser considerado un santo.

Diferencia entre los santos oficiales y los canonizados por la gente

Los santos oficiales son gente que vivió distante en el tiempo y en el espacio, con costumbres y creencias completamente distintas de quienes ahora los veneran y que rara vez conocen quiénes fueron realmente.

En cambio, las personas canonizadas por el pueblo vivieron dentro de su marco geográfico, descienden de alguna familia del lugar, tuvieron sus mismas necesidades, problemas y angustias.

En las canonizaciones populares es la gente común la que ha sido testigo de la vida y muerte de la persona a quien honran y le atribuyen milagros.

Un aspecto para destacar es que, para el creyente, no hay contradicción entre creer en un santo popular y continuar siendo un cristiano practicante. Se puede ir a misa y honrar a sus santos no oficiales junto a las imágenes de Cristo, la Virgen y los santos de la iglesia.