Desde el inicio de los tiempos el hombre ha tenido una curiosidad inagotable por comprender al cosmos, sus fenómenos y misterios. El cosmos sería visto por las culturas antiguas como algo completamente animado e integrado, y, para mantener un diálogo y estar a tono con él, desarrollarían un complejo entramado de ritos y mitos, que solo se comprenden una vez que se conoce el símbolismo de sus diferentes elementos. .

La relevancia del ciclo solar en las culturas antiguas

El sol tendría la mayor relevancia, ya que sus ritmos daban alternancia al día y la noche y regulaban las estaciones y los cambios climáticos, marcados por los solsticios y equinoccios.

El sol sería símbolo por excelencia de luz, calor y vida. El sol también representaba un continuo ciclo de muerte y resurrección, ya que moriría cada día al atardecer y regresaba revivificado cada mañana. Mismo evento que se repetía cada año en mayor dimensión durante el solsticio de invierno.

El significado del solsticio de invierno para los antiguos

El término solsticio significa sol quieto o sol invicto, lo cual tiene que ver con que durante las dos fechas que se produce en el año (invierno y verano) la declinación del sol se mantiene durante varios días casi sin moverse.

El solsticio de invierno se produce en el hemisferio norte alrededor del 21 de diciembre y en el hemisferio sur alrededor del 21 de junio. El solsticio de invierno marca el día más corte y por ello a la mañana siguiente inicia un aumento de la energía solar que llegará a su clímax durante la primavera. Por ello, este evento era visto por los antiguos como un renacimiento del sol y de la energía en la tierra, que inmediatamente comenzaría a dar muestras de dejar atrás el ocaso ocasionado por el otoño.

Construcciones asociadas con el solsticio de invierno

Los monumentos de Stonehenge en Gran Bretaña y Nueva Grange en Irlanda, son una muestra de la importancia que este evento tenía para sus constructores, ya que sus principales ejes parecen apuntar a la salida (Nueva Grange) y puesta del sol (Stonehenge) durante el solsticio de invierno. El templo Karnak de los egipcios, puede ser otro ejemplo de una construcción orientada al movimiento del sol durante el solsticio de invierno.

Festejos en América prehispánica relacionados con el solsticio de invierno

Por otro lado, todos los pueblos antiguos tenían festividades de gran relevancia conmemorar este evento. En el hemisferio sur, los incas tendrían el "Inti Raymi" que en quechua significa "fiesta del Sol" y sería el más importante de los cuatro festejos del año, con una duración de quince días en el que se realizaban bailes y sacrificios.

Los mexicas, mejor conocidos como aztecas, festejaban en esta fecha el nacimiento de su dios solar "Huitzilopochtli", el cual significa el colibrí zurdo. Habrá que tomar en cuenta que toda la mitología antigua está plagada de simbolismos, y el sol en esta cultura se asociaría con las aves. Siendo el colibrí el ave más pequeña, equivalente a un sol que recién renace. El carácter de zurdo es porque es un sol inicia desde el sur su ascenso hacia el norte.

Un detalle curioso con respecto a la representación del dios solar "Huitzilopochtli" como un colibrí es que esta ave es la que registra un número mayor de latidos del corazón por minuto, se calcula que entre unos 1000 y 1200 en tiempo de actividad. El corazón invariablemente estaría asociado por los antiguos con el sol y el colibrí con tan alto número de latinos daría muestra de una gran vitalidad.

Festejos del solsticio de invierno en Medio Oriente y Europa

Al otro lado del mundo en el calendario iraní aún hoy se sigue festejando el "Shab-e Yalda ', que representa la víspera del nacimiento de Mitra, el dios Sol, a registrarse el 25 de diciembre y que simboliza la luz, la bondad y la fuerza de la tierra.

En la Europa nórdica tendría lugar el festejo de Júl o Yule, dedicado a la fertilidad y en el que tomaba importancia la unión familiar y el recuerdo de los parientes ausentes. Como parte de sus rituales se encontraba hacer arder un tronco del año anterior o dejar encendida una vela en la ventana, ambos simbolizando al sol, decorar las casas con muérdago como una petición de abundancia, o esperar despiertos el nuevo día.

El festejo de la navidad y su relación con el solsticio de invierno

Es una creencia de carácter esotérico muy seguramente heredado de las culturas antiguas, que un acontecimiento adquiere más contundencia tres días después de que se produce. Así, el solsticio de invierno adquiere más fuerza alrededor del 24 de diciembre, día fijado en el catolicismo para festejar la navidad o dicho de otro modo, el nacimiento de Jesucristo, cuya figura guarda para muchos guarda indiscutible relación con el dios Mitra.