Las causas de la crisis financiera actual no han sido resultas, por lo que es factible que la siguiente esté en ciernes; ha afirmado recientemente Mark Mobius, presidente ejecutivo de la firma inversora Templeton Asset Management. Pero esa no es la única razón por la que otra situación de crisis global como la actual se repita.

Galbraith y su estudio sobre el carácter reincidente de las crisis financieras

En la Breve historia de la euforia financiera, el economista estadounidense de origen canadiense John Kenneth Galbraith, presenta un estudio de las más importantes crisis acontecidas a lo largo de la historia; desde la causada por los tulipanes en Holanda en el siglo XVII, hasta el crash de 1987 pasando por el suscitado por el oro en Luisiana, la Gran Depresión o la propiedad inmobiliaria en Florida.

“Cuando vuelven a darse las mismas circunstancias u otras muy parecidas, a veces con pocos años de diferencia, aquéllas son saludadas por una nueva generación, a menudo plena de juventud y siempre con una enorme confianza en sí misma, como un descubrimiento innovador en el mundo financiero y, más ampliamente, en el económico”; argumenta Kenneth Galbraith.

Causas de las crisis económicas más recientes

Del trabajo de John Galbraith se desprende además que las crisis posteriores a las que analizó, presentan denominadores comunes existentes en sus antecesoras aunque con métodos más sofisticados.

Efectivamente, pues, las de las últimas décadas comparten también la peculiaridad de las anteriores, al ser la resulta del diseño y la práctica de estrategias financieras riesgosas que si bien reportó inicialmente a sus creadores y gestores grandes ganancias, acabó diezmando a sus empresas y al sistema financiero nacional y global.

Merced a los complejos métodos de ingeniería financiera que diseñaron a fin de blindar y controlar sus riesgos, con lo que pudieron “enriquecerse disimulando el riesgo y engañando a los inversores”, según palabras del Nobel de Economía Paul Krugman.

¿Por qué otra crisis de la economía mundial es inminente?

Volviendo a lo esgrimido al principio, a los elementos todavía irresueltos que detonaron en la última crisis; no hay que ser especialista para darse cuenta que la política de gran liquidez e intereses bajos establecida por la Reserva Federal de Alex Greenspan para que Estados Unidos de América saliese de la recesión del año 2001 –catalogado por la mayor parte de analistas como el origen lejano de la actual crisis-, sigue vigente.

Sino cómo se explica los billones de dólares desembolsados y que siguen reservándose para rescatar múltiples empresas financieras privadas, y a Estados en peligro por la presión generalmente de cierta banca privada como es el caso de los agrupados en el acrónimo de PIIGS; lo que al mismo tiempo ha provocado un sobreendeudamiento en torno al 100% del PIB en países de Europa y EE. UU., que pone en riesgo la sostenibilidad del sistema global.

¿Qué hacer para hacer frente y revertir la crisis?

Ante lo que gobiernos e instituciones supranacionales deberán responder con mayores fuentes de ingreso, a fin de lograr en el mediano y largo plazo un equilibrio fiscal que hoy parece lejano; mediante principalmente recursos tributarios imputables al ámbito financiero, así no sean los ciudadanos los que soporten mayormente las cargas de errores originados en el sector privado.

Además, con un mayor requisito de capital y una mayor supervisión a las instituciones consideradas demasiado importantes para fracasar; de este modo reducir las posibilidades de caídas a gran escala, según advierte un reciente informe del Fondo Monetario Internacional. Reorientando las capacidades productivas hacia modelos de desarrollo sostenible mediante tecnología, recursos financieros y humanos que sean, en lo posible, asequibles a todos.

RSE, ¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa?

Y profundizando en la difusión y la práctica de modelos de gestión encuadrados en lo que se conoce hoy como Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial, los cuales se caracterizan por el prime de los valores sociales y la protección y la conservación del medio ambiente sobre los meramente económicos, financieros o del mercado.