El maltrato animal no sólo conlleva no darles de comer, golpearlos, encerrarlos o atropellarlos. El abandono de las mascotas es probablemente la forma más ruin de maltrato animal que hay, ya que una mascota pasa de estar protegida a no estarlo y eso acarrea una serie de terribles cosas que le ocurren a ese pobre animal abandonado a su suerte.

Cuando una persona adquiere una mascota no está adquiriendo un objeto, sino la responsabilidad de hacerse cargo, de velar por la misma, de cuidarla y quererla hasta el final; por lo tanto esta decisión no puede ser tomada a la ligera, porque el cansancio de una persona de tener una mascota puede representar un gran sufrimiento y el final para el animal.

Causa

La adopción irresponsable por parte de personas indolentes, la poca preocupación por las autoridades en países latinos, la falta de empatía y la propia crueldad humana son los ingredientes principales que terminan en abandono.

Es muy común que las personas adopten o compren un gato, un perro u otras mascotas cuando aún son pequeñas, por la ternura que inspiran y el entusiasmo efímero que les crea al momento de verlas.

En muchos casos los cuidados, el cariño y la consideración duran el tiempo en el que el animal aún es pequeño, luego de esto viene el infierno del olvido y el descuido por parte de sus dueños.

También suelen ser echados de sus hogares por adquirir enfermedades como la sarna, dermatitis o por haber sido atropellados, golpeados y heridos en la calles, pues desde aquel momento pierden el encanto sus crueles dueños y su destino se vuelve negro.

El infierno del abandono

Cuando una mascota que ha estado acostumbrada desde pequeña a estar en un hogar bajo techo es abandonada, en primer lugar se desorienta y estresa por haber empezado a vivir algo completamente desconocido.

Los primeros días no come por su desesperación y por la idea de que puede encontrar a su amo, ya que está acostumbrado a recibir su comida y no a buscarla.

Los parásitos internos y externos hacen su aparición, empezando a enfermar poco a poco al animal y debilitándolo.

Si se ha abandonado a la mascota por sarna, esta avanzará hasta que todo el animal esté cubierto por ella y si ha sido por alguna otra enfermedad, el animal estará imposibilitado de buscar alimento y refugio y por lo tanto quedará expuesto.

Si es una hembra empezará a parir constantemente y nuevos animales se criarán bajo los peligros de la calle y no tardarán en enfermarse igual que su madre.

Debido a la inexperiencia de la mascota estará expuesta a ser atropellada por un vehículo al cruzar la calle. En muchos casos suelen quedar vivos, pero muy mal heridos, lo que les imposibilita moverse, comer y refugiarse y esto simplemente hará más larga su agonía. Al no poder hacer nada tienen que aguantar sol, lluvia, polvo y cuando hay heridas abiertas también son víctimas de los gusanos de mosca, que van comiendo y pudriendo su carne en vida.

Los que no son alcanzados por vehículos pueden ser víctimas de personas u otros animales y de no serlo, pasan hambre y empiezan a comer porquerías que los enferma y llena de parásitos.

Las enfermedades como el moquillo, las infecciones y las demás cosas, sin contar el hambre poco a poco van consumiendo su vida, con largas agonías de varios días hasta que finalmente sus cuerpos no aguantan tanto castigo y mueren de inanición, de infección, dolor o desangramiento, dependiendo de qué mal los consume primero.

Aun así hay personas a las que no les importa la suerte de los animales y los abandonan de la forma más indolente.

Si no se es responsable, si no existe gusto por los animales, si hay otras ocupaciones o si no se tiene la paciencia para hacer todo lo que conlleva tener mascotas, no hay que adoptar, comprar o adquirir mascotas de ninguna índole, ni por ningún medio.