La administración pública como sistema exige de los gobernantes un cumplimiento cabal de sus propuestas hechas en campaña a través de la implementación de las políticas públicas, a su vez, les pide un cumplimiento regularizado de las metas y de los indicadores utilizados a lo largo y ancho del sistema burocrático. Sin embargo, en muchas ocasiones, dichos indicadores son manipulados y no corresponden necesariamente con la realidad.

Otras veces, las propuestas de campaña son olvidadas o se tratan de argumentos que buscan validar una propuesta partidista que ya tiene operando ciertos programas sociales como los que se proponen en campaña, así se cumplirá ante el electorado sin modificar nada dentro de la estructura programática de las instituciones públicas, prolongando el sistema burocrático que se encuentra actualmente en el poder.

A su vez, el sistema democrático exige de los ciudadanos un compromiso cabal, por medio del cual sea posible transformar la sociedad en la que se desenvuelven, a pesar de ello, en muchas ocasiones el ciudadano se enfrenta con barreras institucionales que son muy difíciles de superar. Es por esta y otras razones que es necesario hacer un análisis entre la relación que existe entre la vida pública y la privada.

Las contradicciones del aparato administrativo

Así pues, de las antinomias sociales entre la arena pública y la vida privada, entre el interés colectivo y el individual surgen ciertas contradicciones dentro del aparato administrativo, que se expresan de tres maneras:

  1. Contradicción entre supremacía-explotación y tutela-servicio. Es una contradicción dialéctica dominar, explotar u reprimir, por un lado y, por el otro, proteger, servir y asistir.
  2. Contradicción entre fines políticos y medios administrativos. Es una contradicción dialéctica el concebir vastas y ambiciosas decisiones y realizar magras y pobres actividades.
  3. Contradicción entre la función administrativa que cumpla la administración pública con respecto del Estado y la función política que desempeña en relación a la sociedad civil. Es una contradicción dialéctica el desempeñar dualmente funciones contrapuestas: administración para el Estado y política para la sociedad.

Las condiciones históricas de la administración pública

La administración pública es pues un objeto de estudio como mecanismo institucionalizado de mediación entre la sociedad y el Estado. Según Guerrero, los fundamentos de su identidad descansan en cuatro condiciones históricas:

  1. el divorcio entre el Estado y la sociedad
  2. La necesidad de la mediación entre el Estado y la sociedad.
  3. La forma doble de la mediación, a través de las clases sociales y de la administración pública. Las clases como mediación entre la sociedad y el Estado y la administración pública como mediación entre el Estado y la sociedad.
  4. La organización bipolar de la mediación. Las clases sociales en el legislativo y la administración pública dentro del ejecutivo.

El nuevo rostro de la administración pública

La administración pública capitalista, tiende pues a la separación entre el ciudadano y el sistema de gobierno, por medio de la centralización política y administrativa. Ante esta dicotomía se han buscado nuevos elementos que le puedan dar a la administración pública ese carácter de mediador entre los ciudadanos y el sistema de gobierno.

Como respuesta a estas contradicciones, los defensores de la administración pública han intentado darle un nuevo rostro. Este enfoque se conoce como new public Management, que comparte algunas de las nociones con la teoría neoliberal. A continuación se desarrollarán brevemente las ideas principales sobre las cuales fueron construidos los modelos del estado de bienestar y de la nueva gerencia pública, con la intención de trazar un esqueleto que permita al lector entrar con más elementos al análisis histórico de la administración pública nacional.

Con las teorías que observan a la administración pública como un conjunto coherente de departamentos que buscan interactuar y relacionarse entre sí, se pretende lograr un mejor funcionamiento del sistema a través de la inclusión de métricas y mediciones que tengan como objetivo principal la eficiencia y la eficacia.