Un problema de la lactancia que puede presentarse es la candidiasis oral, esto es, hongos en la boca del bebé, también conocido como “algodoncillo” debido a que se presentan manchas o puntos blancos en la lengua y cavidad bucal del bebé.

Si bien muchas veces los bebés no suelen presentar mayores molestias, este tipo de micosis debe ser tratada tanto en el bebé como en la madre, ya que suelen estar ambos afectados.

Qué es el algodoncillo (aftas o candidiasis oral) y síntomas

Es una infección causada por hongos que suele desarrollarse en la leche materna. Algunos de los primeros síntomas pueden ser hipersensibilidad, dolor y comezón en los pezones de la madre, así como cambios en la piel de esa zona, como descamaciones o aspecto rosáceo. En el bebé, además de las manchas o puntos blancos en la parte interna de la boca, puede presentar rozaduras del pañal, mientras que en la madre puede presentar candidiasis (infección) vaginal.

Causas de la aparición del algodoncillo

No necesariamente es falta de higiene, sino un desequilibrio en la flora bacteriana de la madre, debido al uso de antibióticos, de pastillas anticonceptivas o el vivir en lugares cálidos y húmedos que favorezcan el crecimiento de los hongos. Las madres diabéticas son más proclives a padecer de algodoncillo que las que no lo son.

En el caso de la lactancia artificial, en algunos casos se debe a dejar al bebé dormido con el biberón o incluso, que use mucho el chupón.

Tratamiento del algodoncillo (candidiasis oral)

Los tratamientos suelen durar varias semanas para erradicar por completo al hongo. Como ya se mencionó, no suele causar molestias al bebé, pero sí a la madre.

  • Para el bebé: un remedio sencillo es limpiar con delicadeza la cavidad bucal del bebé con una solución de agua con bicarbonato de sodio utilizando una gasa. Si el pediatra prescribió un tipo de ungüento (una opción es el Micostatin infantil), se puede aplicar con un hisopo de algodón. Otra opción es utilizar violeta de genciana diluida al 0.25% o al 1% y aplicarla con una gasa; se advierte que pigmenta mucho. Es importante desinfectar continuamente los objetos que el bebé suela llevarse a la boca.
  • Para la mamá: emplear un antimicótico prescrito por el ginecólogo (se puede también consultar con el pediatra; una opción es el Daktarin gel oral para mamá y bebé) o la solución de violeta de genciana después de cada toma. Otra opción es realizar además lavados con una solución de agua con vinagre (un chorrito de vinagre en una taza de agua) y dejar secar los pezones al sol durante un rato.
Algo muy importante: no debe suspender la lactancia, sino continuarla. Se recomienda que si es hora de aplicar el tratamiento, amamantar antes al bebé, y a la siguiente toma, retirar los restos de medicamento que hayan quedado (puede usarse una solución de agua con bicarbonato de sodio o la solución con vinagre) antes de amamantar al bebé.

En algunas ocasiones se recomienda reciban tratamiento el resto de los miembros de la familia, ya que la candidiasis es contagiosa.

Prevención del algodoncillo (aftas)

En México hay una restricción al uso de antibióticos, precisamente por abuso de estos. Si se tiene que tomar antibióticos por prescripción médica, se aconseja ingerir lactobacilos (pastillas o bebidas lácteas comerciales). Es importante mantener un pH más ácido en el cuerpo, para no favorecer el crecimiento de microorganismos: aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina C. Y a la vez, disminuir los alimentos ricos en azúcares.

Si hay infección vaginal, hay que tratarla de inmediato, indicando al ginecólogo que se está amamantando para que prescriba el medicamento adecuado. Si se usan píldoras anticonceptivas, conviene cambiar de método, ya los componentes hormonales pasan al torrente sanguíneo y de ahí a la leche materna, pudiendo afectar al bebé. Para ello es preferible platicar con el ginecólogo y escoger un método anticonceptivo amigable con la lactancia.

Otros consejos para erradicar el algodoncillo

Utilizar ropa interior de algodón (sostén y calzones) y evitar prendas sintéticas o muy ajustadas, ya que la humedad favorece el crecimiento del hongo. No se aconseja usar protectores de lactancia durante todo el tiempo, ya que acumulan humedad y calor: solo usarse cuando se sale de casa y cambiarlos con frecuencia.

Tanto la ropa interior como los protectores de lactancia (los que sean lavables) hay que desinfectarlos con agua muy caliente, utilizar blanqueadores y dejar secar al sol. Dejar los pechos libres, sin sostén ni ropa el mayor tiempo posible. No se aconseja dormir con sostén de ningún tipo. La pareja debe seguir el tratamiento prescrito y conviene suspender las relaciones sexuales o utilizar condón.

Consulta a tu médico y acude con tu grupo local de La Liga de la Leche o consulta el libro El arte femenino de amamantar.