El bebé ha llegado y nuestra vida cambia. Hemos elegido su nombre, la ropa que vestirá, decorado su habitación, además de todos los aditamentos que nos obsequiaron previamente y con todo, no nos sentimos preparadas cuando finalmente lo tenemos en brazos. Es cuando la aventura comienza.

La leche materna: el primer comienzo

Exceptuando a algunos bebés nacidos bajo circunstancias especiales (cesárea, prematuros), los bebés nacen con la habilidad de mamar. Aun si el bebé fue separado de su madre y le dieron biberón, es posible retomar la lactancia.

Lo mejor es pedir de inmediato al bebé, acercarlo al pecho y reciba el calostro. Aun siendo primeriza, basta con abrazarlo y hablarle, sostener el pecho con una mano, rozar la boca del bebé y en cuanto la abra, introducirlo. Llevará algunos intentos, pero lo conseguirá y succionará. Al hacerlo facilita la expulsión de la placenta y se evitan sangrados posteriores, porque la lactancia ayuda a que el útero se contraiga.

Consejos para la lactancia: amamantar correctamente

No importa si en ese primer contacto no lo hizo adecuadamente o sintió molestias; se sienten piquetes en los pechos por la prolactina y porque no están acostumbrados a esto (o cólicos porque el útero se contrae a su tamaño normal). Tenga una buena postura para evitar dolor, obstrucciones, grietas, bebés que lloran y otros problemas. Estos son algunos consejos para amamantar adecuadamente:

  • Póngase cómoda. Siéntese (cama, mecedora) y procure que su espalda tenga apoyo. Utilice almohadas, sobre todo bajo el brazo donde irá recostado el bebé. Si tiene el llamado cojín de lactancia, pida ayuda para colocárselo. Levante un poco las piernas mediante una sillita o con almohadas.
  • Tome al bebé. Recuéstelo sobre su antebrazo, que la cabeza quede en el brazo, así lo acerca mejor y con la mano sujeta la cadera del bebé. El cuerpo del bebé debe quedar alineado y perpendicular al suyo, de preferencia vientre contra vientre. Acérquelo hacia su pezón (usted no debe inclinarse hacia el bebé).
  • Dar el pecho. Con la otra mano forme una “C” con el pulgar y el resto de los dedos y sujete su seno justo detrás de la areola. Roce el labio del bebé con el pezón y cuando busque (mueve la cabeza de un lado a otro, abre la boca), aguarde a que el bebé abra grande la boca e introduzca el pezón arriba de la lengua. Repita la operación hasta que lo consiga (háblele con suavidad al bebé, sin tensarse).
  • Amamantamiento correcto. Verifique que el bebé no tome solo el pezón, sino también parte de la areola para evitar dolor o que con las encías obstruya los conductos de leche. La barbilla debe rozar el seno y la nariz también, verificar que no queda aplastada.
  • Amamantamiento incorrecto. Cuando solo succiona la punta del pezón, cuando el pezón queda de lado o la cabeza y cuerpo del bebé están ladeados. Interrumpa la lactancia introduciendo con cuidado el dedo meñique por la comisura de la boca del bebé y deslícelo para que abra la boca y rompa la succión. Acomódelo y repita como se indicó.

Otras posturas para amamantar

Después de una cesárea, es mejor amamantar acostada: colóquese de lado colocando ese brazo debajo de la cabeza o de la almohada y el bebé acostado a un lado, viendo de frente a usted. Otra postura es la de “balón americano”: coloque al bebé sobre su antebrazo, con la cabeza sobre su mano y desplace el brazo hacia el seno opuesto.

Cargue al bebé con un rebozo de argollas, además de que le deja los brazos libres, lo ajusta a la altura de su pecho y puede amamantarlo con discreción.

Otros consejos sobre amamantar a su bebé

No espere hasta que tenga hambre (llanto, malestar evidente), sino que en cuanto note que el bebé busca su pecho, ofrézcale. Amamante a libre demanda: olvídese del reloj y de la regla del 15 x 3 (15 minutos de cada lado cada tres horas); cada bebé tiene necesidades diferentes. Si los pechos están muy llenos (plétora) y el pezón casi liso, será difícil amamantar: tome su pecho con la mano en forma de “C” y vacíe el exceso antes de amamantarlo. Verifique que los labios del bebé queden hacia fuera (boca de pescado) para evitar molestias. Siempre es más cómodo amamantar si practica el colecho: el bebé durmiendo en cama de mamá o la cuna pegada y alineada a la cama con los barrotes abajo.

Problemas de la lactancia: a dónde acudir para solicitar ayuda

No abandone la lactancia si surgen problemas. Si necesita ayuda, contacte a La Liga de la Leche, organización con reconocimiento por parte de la Organización Mundial de la Salud, donde expertas en lactancia hacen reuniones con otras mamás. También consulte el libro El arte femenino de amamantar: ahí vienen técnicas más detalladas.

La lactancia no debe sufrirse, sino que debe ser un regalo de amor donde madre y bebé se sientan plenos y felices, ya que se están dando lo mejor de sí mismos.