Lactancia artificial: el riesgo de no amamantar

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La madre de la semana - Cornell University Library
La madre de la semana - Cornell University Library
La lactancia artificial es segura para alimentar a los bebés, pero existen riesgos que la madre debe conocer antes de tomar la decisión de no amamantar.

La aparición de alternativas seguras para alimentar a los bebés que no podían ser amamantados por motivos materno infantiles de salud, ha garantizado la supervivencia de los niños. La extensión del uso de fórmulas por otros motivos, como la decisión personal materna, ha empeorado la salud infantil en países desarrollados. Las decisiones personales de las madres deben ir precedidas de un correcto asesoramiento profesional sobre los riesgos del uso de sucedáneos de leche materna.

Leche de otro mamífero adaptada

La leche de fórmula es leche de otro mamífero modificada. Cada mamífero fabrica leche con características y necesidades específicas de su cachorro. Si los bebés humanos tomaran directamente leche de otro animal podrían morir, como ocurría en siglos pasados ante la ausencia de nodrizas. Se utiliza habitualmente leche de vaca, pero ya hace siglos se hablaba de la leche de burra como la que más se asemejaba a la materna, por su mejor sabor.

A estas leches se les quita y se les pone lo necesario para no sobrecargar los delicados cuerpos infantiles. Se enriquecen con vitaminas, minerales y otras sustancias esenciales para que los bebés reciban la alimentación más parecida a la humana, pero es casi imposible igualarla. La leche materna humana es única, como la de vaca es única para el ternero. Ternero y humano no crecen a la misma velocidad, ni necesitan lo mismo.

Riesgos a tener en cuenta

Los niños que no reciben leche materna son más propensos a infecciones de tipo respiratorio, como el asma o las bronquitis, también más susceptibles a las otitis y problemas gastrointestinales, como diarreas. La tendencia a sobrealimentar con el biberón aumenta las probabilidades de obesidad, hipercolesterolemia y asociados cardiovasculares, diabetes o distintos cánceres infantiles. Solo en EE.UU hay un 21% más de muertes postneonatales por no ser amamantados.

La Organización Mundial de la Salud ponía la nota hace unos días, con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia, de las vidas que podrían salvarse si se amamantara más y por más tiempo. Los índices de lactancia materna se han visto reducidos al mismo tiempo que aumentaban los índices de morbimortalidad infantil, lo que ha provocado preocupación por los enormes gastos sanitarios que conlleva y la pérdida de un bien tan valorado naturalmente.

A pesar de los riesgos, la leche de fórmula sigue siendo segura y de fiabilidad, sujeta a la reglamentación sanitaria que obliga a cumplir mínimos de composición. No hay que temer en su uso, aunque en algunos países como China se haya constatado la adulteración de la leche para beneficio empresarial.

No solo para los niños

La mujer recibe, con la lactancia materna, la herramienta de la recuperación postparto ideal. La madre tiene que recibir más hierro para compensar sus depósitos de hierro, le cuesta más recuperar la figura, aumenta el riesgo del cáncer de mama y de ovarios, las fracturas de cadera y la osteoporosis. Lejos de mantener mejor la firmeza en los pechos y convertirse en uno de los motivos estéticos para no amamantar, resulta ser todo lo contrario.

Decisiones difíciles

Podemos estar tranquilos con el uso de leche de fórmula, aunque serían necesarias campañas de información sobre los riesgos del consumo de la misma, de igual forma que se capacita a las mujeres para amamantar de forma exclusiva a sus hijos. Al final las decisiones personales, con información, son más sensatas al reducir la sensación de culpabilidad en un colectivo que suele sentirse en el punto de mira cuando deciden no amamantar.

Aunque la leche artificial debería ser de uso exclusivo medicinal, no vamos a negar que las ayudas legislativas para compatibilizar la maternidad y el trabajo son tan deficitarias que, ante falta de información, muchas mujeres se ven forzadas a tomar decisiones con mucho pesar. Algunos movimientos feministas han convertido la lactancia en una de las barreras para la consecución de una igualdad de género.

En la primera mitad del siglo pasado los médicos aconsejaban la lactancia artificial, en detrimento de la natural, lo que fue uno de los orígenes del conflicto entre mujeres, entre lactancia artificial y natural, y parece de urgente necesidad el respeto mutuo entre mujeres.

Amamantar o no amamantar

Una suficiente información profesional, científica y basada en la evidencia, libre de presiones comerciales y sociales, enfocada al interés por una salud más óptima, posibilitaría la toma de decisiones responsables entre las mujeres, y evitaría rivalidades absurdas basadas en prejuicios sin fundamento.

Gema , Francisco Jose Núñez Matelo

Gema Cárcamo González - Me llamo Gema y soy licenciada en Ciencias de la Información. Tengo que reconocer que me equivoqué de profesión, ...

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COMENTARIOS

29-nov-2010 19:16
Mayra Cabrera :
Excelente reflexión: muchísimas gracias y espero que con este importante artículo más mamás se animen a amamantar... y que si tienen dudas, recurran a todas las valiosas herramientas que les diste.
08-ene-2011 13:43
Invitad@ :
Soy una mujer con una enfermedad que requiere medicación de por vida. Me aconsejaron no tener un hijo, pero en el fondo de mi alma sentía la necesidad de traer al mundo a un nuevo ser. Suspendí mi medicación 6 meses antes de intentar quedarme embarazada, con el consiguiente deterioro físico. Mi embarazo fué muy bien para el niño, no para mi. Me tuvieron que hacer una cesárea porque corria riesgo yo. Yo sabía que nunca podría darle mi leche por que tenía que empezar a medicarme nada más dar a luz. Nada más sacármelo se lo pusieron en el pecho desnudo de mi marido ( que estaba en una sala contigua) para que notara su calor y su pulso.

Tengo un niño precioso y sanísimo que se ha criado con leche artificial. Lo malo es que tengo que tragarme las lágrimas cuando me dicen que soy mala madre por haberlo tenido sabiendo que no lo podría alimentar con mi leche. Por favor se lo ruego, intentemos ser compresivos con el projimo.
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