No es la fuente de la eterna juventud, pero los científicos aseguran que sus propiedades antioxidantes provocan un retardo en la vejez y aportan a la piel un aspecto juvenil. Se trata de la zanahoria, muy rica en vitaminas y minerales. Su alto valor en ácido fólico (previene la anemia y enfermedades cardiovasculares), falcarinol (reduce las posibilidades de contraer cáncer), betacaroteno (reduce las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón o boca) y vitaminas (A, B, B2, C y D) la convierten en la hortaliza saludable por excelencia.

La zanahoria, más nutrientes si se come cruda

Se obtiene una mejor absorción de las propiedades de la zanahoria si esta se come cruda, ya que al cocinarla, ya sea hervida, frita o al horno, pierde parte de su valor nutritivo.

Es una hortaliza que se come pelada, sin piel, aunque la cáscara de la zanahoria bien lavada puede ser ingerida. "Lo correcto sería por cortarle un centímetro de ambas puntas, que es donde pueden concentrarse residuos de pesticidas. A la hora de elegirlas, deben estar maduras, lisas y sin grietas ni brotes blancos", según se aconseja en la web Solo vegetales, especializada en verduras y sus propiedades.

Beneficios de la zanahoria, una planta que cura

Las propiedades y los usos de la zanahoria, especialmente como medio curativo de algunas dolencias, son:

  • Es un natural antiparasitario si se consume la raíz de la zanahoria en crudo, rallada, durante 24 horas, sin ingerir ningún otro alimento.
  • Fatiga primaveral. "Contra la fatiga primaveral y cualquier estado de agotamiento físico sin motivo aparente se recomienda ingerir abundantes zanahorias crudas y elaborar un revitalizante jugo, lavando y pelando cuatro zanahorias, una manzana y un puñado de jengibre fresco que se pasan por la licuadora. El jugo resulta también efectivo contra las jaquecas", puntualiza Plantas que curan, web especializada en las propiedades curativas de las plantas.
  • También es recomendable para combatir enfermedades oculares. Su alto contenido en vitamina A la convierte en un buen aliado para quienes sufren de ceguera nocturna, fotofobia (aversión a la luz), sequedad y retracción de la conjuntiva.
  • Problemas dermatológicos. El jugo de zanahoria nutre la piel y le da un aspecto sano y juvenil. Protege de las radiaciones solares a la vez que intensifica el bronceado.
  • Acción calmante. Otra de sus cualidades es que relaja y calma los nervios, siendo un complemento alimenticio ideal para las personas que sufren estrés.

Recetas con zanahoria

  1. Ensalada de zanahoria. Un plato sano y exquisito, especialmente en lugares cálidos. Los ingredientes son: zanahorias, pepinos, pasas, jugo de limón, jengibre, almendras, pimienta, canela y aceite de oliva.
  2. Zumo de zanahoria. Con berros, perejil y lima; es hidratante y nutritivo, y aporta la energía necesaria para afrontar el día.
  3. Pastel de zanahoria. Es un plato de dificultad media y gusta a toda la familia. Para su elaboración se necesita aceite vegetal, azúcar, harina, bicarbonato de sodio, mantequilla, vainilla, huevos, piña, sal, nuez, queso en crema y, por supuesto, zanahorias.
  4. Crema de zanahoria. Su elaboración es tan sencilla que incluso el menos ducho en la cocina podría prepararla. Sólo es necesario un buen manojo de zanahorias, leche, cebolla, agua y nuez moscada. Se cocina todo a fuego lento, se pasa por la batidora y ya está listo para servir.
En definitiva, la zanahoria constituye uno de los recursos terapéuticos más utilizados, por ser la que más minerales y vitaminas posee de todas las raíces. Además, puede ser ingerida por cualquier persona sin contraindicaciones.