De todos los deportes que existen, el Fútbol ha despegado y establecido un estándar mundial y emociones muy fuertes en las personas. Es probablemente el deporte más demandado y por ende el que las personas más toman en cuenta como una forma de entretenimiento.

Campeonatos locales, nacionales, continentales y mundiales son los preferidos por las personas que gustan de este deporte, debido al ánimo que despierta el juego en sí, la incertidumbre, la emoción de un gol y todo lo demás.

Es por esto que el Fútbol es el deporte más comercial, pues anualmente se mueven exorbitantes sumas de dinero en torno al mismo.

El hecho de ver un partido de Fútbol puede traer unión entre las personas y mucha alegría, sobre todo en los mundiales, donde a todos se les sale el patriotismo y durante 90 minutos se olvidan las diferencias; sin embargo también existe un lado oscuro donde se desata la violencia y las bajas pasiones de la gente.

La violencia dentro del Fútbol

Tal vez la misma emoción que conlleva ver un partido es la que saca el lado violento de las personas. Al igual que la política y la religión, este deporte también tiene sus divisiones de grupos que prefieren a un equipo u otro y por ende, entre grupos contrarios existirán roces y riñas.

Normalmente estas riñas no suelen ser con hinchas de equipos internacionales, sino con los de los equipos locales, pues los grupos están en constante contacto y pueden manifestar su fastidio hacia las personas pertenecientes al otro equipo.

La violencia se origina antes, al momento y después de los partidos, ya que antes existe la pelea por quién ganará, durante es la incertidumbre y después viene la burla del ganador y la rabia del perdedor.

A veces estas riñas pasan de ser de palabras a golpes y en los casos más severos suelen haber crímenes y todo por desacuerdos futbolísticos.

Las barras bravas

Las barras bravas son un concepto muy delicado, puesto que las personas que las conforman son hinchas extremistas de los equipos.

El término barra brava es un concepto establecido en América Latina y sus integrantes son los principales causantes de la violencia en los estadios.

Estas personas normalmente no se pierden de ir al estadio cuando su equipo juega, son extremadamente bulliciosos y sea cual sea el marcador jamás faltará la riña al final del partido dentro y fuera del estadio.

El tipo de violencia que traen estas personas es la que se basa en lanzar objetos, prender bengalas, desatar el desorden público, disparos, enfrentarse a golpes con las barras de los otros equipos, insultos, revueltas, accidentes y hasta crímenes por desacuerdos.

Estas personas desarrollan una pasión malsana por el equipo, al punto de llegar amarlo más que a cualquier ser humano. En muchos casos llegan a existir suicidios cuando el equipo amado comienza a tener mala racha.

Violencia sin límites

Ya han existido graves accidentes, donde personas inocentes han salido heridas o muertas. Niños pequeños en medio de enfrentamientos a tiros, personas que tienen la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado y hasta los propios jugadores, técnicos y árbitros pueden correr peligro de ser víctimas de un grupo enfurecido, ya sea porque perdió el equipo, porque piensan que el árbitro no es imparcial o porque creen que el técnico ha fallado.

En todos los casos anteriores y en cada juego donde hay ese tipo de hinchada, los desastres abundan y siempre hay quienes paguen las consecuencias de una furia injustificada que provoca la mala manera de disfrutar un deporte.

El Fútbol es un deporte muy emocionante y bonito y si se lo disfruta de manera correcta, puede ser muy familiar, dar muchas alegrías y no tristezas como normalmente ocurre gracias a una violencia absurda y que impide el progreso social.