En la época prehispánica los mexicas adoraban en el Tepeyac a la diosa Tonantizn, que significa: Nuestra Madre venerada. De hecho una de las calzadas principales que conectaban al islote de México Tenochtitlán, era hacia al norte la avenida del Tepeyac.

Con la llegada de los españoles se inició la evangelización de la Nueva España y según el Nican Mopohua escrito por Antonio Valeriano, originario de Azcapotzalco, en diciembre de 1531 se apareció la virgen de Guadalupe al beato Juan Diego Cortes Cuauhtlatoatzin. Como testimonio de la veracidad de la aparición la virgen dejó su pintura impresa en la tilma de Juan Diego. Pronto se inició la construcción de una serie de iglesias en las que se ha venerado a la Morenita del Tepeyac.

Los primeros templos dedicados a la virgen de Guadalupe

La primera ermita se construyó en 1531 en lo que es la sacristía de la capilla de indios. Juan Diego cuidó este templo por 16 años hasta que murió en 1548. Se le conoce como la capilla Zumárraga.

En el año de 1556 se realizó la segunda ermita, siendo arzobispo de México, el dominico fray Alonso de Montúfar, razón por la cual se le ha dado el nombre de este insigne personaje.

La iglesia artesonada y la colegiata

A finales del siglo XVI y principios del XVII se inició la construcción de un nuevo recinto para la virgen de Guadalupe, siendo arzobispo de México Juan Pérez de la Serna. Se le ha llamado a esta iglesia, artesonada.

El cuarto templo dedicado la virgen del Tepeyac fue la basílica antigua o colegiata construida por el ilustre arquitecto don Pedro de Arrieta, quien realizó también las construcciones de la plaza de Santo Domingo, como la aduana y la iglesia del fundador de los dominicos. La colegiata se dedicó en 1709 siendo arzobispo de México Juan Ortega y Montañes. En la portada se observan las imágenes de los cuatro padres de la Iglesia de Occidente, san José, san Pedro, san Pablo y san Juan Bautista. En este templo se realizó la coronación de la virgen en el año de 1895 por el abad Antonio Plancarte y Labastida. En la actualidad parte de la colegiata está dedicada al Santísimo Sacramento y la parte posterior es un museo que alberga una serie de exvotos, esculturas y pinturas relacionadas con la virgen de Guadalupe.

La basílica nueva

El 12 de diciembre de 1974 se autorizó la construcción de la nueva basílica siendo presidente de México, Luis Echeverría Álvarez y arzobispo de México Miguel Darío Miranda. El arquitecto encargado de la construcción fue Pedro Ramírez Vázquez, quien empleo el modelo panóptico, circular para permitir una excelente visualidad, desde cualquier punto. El 11 de octubre de 1976 se llevó a cabo la dedicación solemne.

Existen dos capillas, una dedicada al Santísimo Sacramento y otra a san José. Se puede admirar a la imagen de la virgen de Guadalupe, en una forma más cercana atrás del altar principal. Se ha añadido la imagen del beato Juan Diego, quien fue canonizado en la basílica por Juan Pablo II, quien tiene su escultura afuera del templo.

La parroquia de indios, la iglesia del Cerrito, el panteón, la iglesia del Pocito y Capuchinas

La parroquia de indios se construyó de 1647 a 1649 por Luis Lasso de la Vega, encima de lo que fueran las ermitas Zumárraga y Montúfar; fue agrandada en 1694. En la iglesia del Cerrito es donde estaría el altar de la diosa Tonantzin. La iglesia se construyó en 1660 y a un costado está el panteón en donde están enterrados personajes como: Filomeno Mata, Manuel Orozco y Berra, Alfredo Chavero, José María Velasco y Antonio López de Santa Anna.

En donde se ubica la iglesia del Pocito se cree que la Virgen esperó a Juan Diego y surgió un manantial de agua curativa. Calixto González, fue un eremita que se dedicó a la recolección de dinero para la construcción de la iglesia y recibió el apoyo del arzobispo Alonso Nuñez de Haro. La construcción fue de Francisco Antonio Guerrero y Torres “maestro de esta ciudad”, quien también realizó la iglesia de la Antigua Enseñanza, el convento de Tepotzotlán, el palacio de Iturbide, la casa del mayorazgo de Guerrero y la cárcel de La Acordada.

De 1782 a 1787 se construyó al oriente de la Colegiata el convento de Capuchinas, donde se firmaron en 1848, los Tratados de Guadalupe Hidalgo, por los cuales México, perdió la mitad de su territorio. El devoto, el peregrino, el turista cultural y religioso tiene como punto obligado llegar al santuario del Tepeyac.