Los aspectos socioculturales son los que más influyen en la represión sexual después de los sesenta. Conforme la persona va envejeciendo, se presentan cambios fisiológicos de manera paulatina. Al igual que los cambios fisiológicos, también hay cambios en la actividad sexual (es menos frecuente y menos placentera).

El hecho de que el cuerpo envejezca no significa que con ello las relaciones sexuales deban envejecer o incluso desaparecer de la vida del individuo. Quizá se modifiquen las formas de tener una relación sexual: las posturas, los cortejos, etc. Pero esto es parte del proceso de la vida, todo debe evolucionar y la sexualidad no esta exenta a la evolución.

Mitos

Antes que nada es necesario precisar que la relación sexual no es un acto netamente genital o coital. Es un acto en que se conjugan factores como lo son: el amor, la pasión, el erotismo, la comunicación, la seducción, el placer, el contacto corporal, emociones, sentimientos, entre otros. El coito no es la relación sexual; forma parte de ella, pero no es el factor fundamental para determinar la calidad, el goce y el éxito de una relación sexual.

En algunas culturas o sectores de la sociedad, se vincula la sexualidad a un acto meramente dispuesto para el proceso de la reproducción humana. Es por ello que se hace imposible pensar que los adultos mayores tengan relaciones sexuales, si ya no tienen la capacidad de reproducción.

Se cree que vejez es sinónimo de enfermedad; que enfermedad es sinónimo de incapacidad. En base a esta ideología se entreteje otro mito que asegura que la sexualidad, con la vejez, se va esfumando hasta llegar el punto de desaparecer, esto debido a las múltiples enfermedades que puede presentar un anciano.

La represión sexual

Algunos ancianos debido a que presentan algún tipo de enfermedad optan por evitar u olvidarse de la vida sexual, pesando que les puede acarrear algún tipo de complicación. Por ejemplo, una persona con problemas cardiovasculares, prefiere no tener actividad sexual para evitar un infarto. Ancianos con diabetes optan por no tener contacto sexual debido a que gran número de personas con esta enfermedad presentan problemas de disfunción eréctil, circunstancia que les avergüenza al momento de intimidar con su pareja.

El estado de viudez está estrechamente vinculado a la represión sexual en la tercera edad. Las creencias de que al momento de que se muere tu pareja también se muere la vida sexual. En este estado, el anciano presenta una incapacidad para poder establecer un vinculo afectivo- sexual con otra persona, debido a la gran carga de mitos que trae consigo.

Algunas personas cuando llegan a la menopausia o andropausia le ponen fin a la vida sexual, responsabilizando a los cambios hormonales por la falta de apetito sexual. Parece extraño pero cuando la mujer esta en la menopausia el hombre atraviesa por una etapa en la que quieren sentirse jóven, muestran actitudes juveniles, tales como: como tener sexo con mujeres jóvenes, escuchar música juvenil, etc.

Los ancianos son utilizados en la actualidad como nanas e incluso, a veces, comparten habitación con los chicos. En este sentido, el hecho de compartir habitación con los niños es robar la intimidad de los ancianos, limitándose en el proceso de exploración. Se debe de tomar en cuenta que los ancianos, por lo general, presentan problemas de visión, por lo tanto es fundamental que al intimar tengan luz. Por lo tanto, si comparten habitación, no pueden encender la luz por el temor de despertar a los chicos.

Cambios fisiológicos

En los hombres.

  1. En los hombres disminuye la testosterona y por ende disminuye la libido.
  2. La erección es menos firme y dura menos el periodo de erección del pene.
  3. La excitación predomina especialmente en el toqueteo de sus genitales.
  4. Cambios físicos: encorvamiento, arrugas, pérdida de pelo, etc.
En las mujeres:

  1. Cierta pérdida de sensibilidad en las mamas.
  2. Menos lubricación vaginal.
  3. Cambios físicos: pérdida de firmeza de las mamas, encorvamiento, pérdida de firmeza de la piel, etc.

Revivir la vida sexual

  1. No se debe reprimir la sexualidad.
  2. La sexualidad en la tercera edad implica que haya mas contacto físico – emocional.
  3. Deben buscar estrategias para revivir la sexualidad tales como: compartir más tiempo en pareja, acariciarse sin miedo y sin prejuicios, incrementar la comunicación en la pareja, de tal forma que, uno a otro, expresen sus necesidades o gustos en el ámbito sexual; estar en constante actividad física, salir al cine, a reuniones sociales, etc.
  4. En el caso de no tener pareja, se debe dar la oportunidad de conocer gente para entablar una relación.
  5. Recuerde que el éxito de una vida sexual feliz tiene que ver con el contacto físico.
  6. Acudir con profesionistas; terapeutas, sexólogos, etc.