Esta película se hizo acreedora al premio “Biznaga de Oro”, que es el galardón que otorgó la crítica especializada que asistió al Festival de Cine Español de Málaga en su 13° edición.

Su proyección dentro del Festival Pantalla Pinamar 2011 fue muy exitosa, el público, divertido, llegó a aplaudir varias escenas durante la exhibición.

La directora

Laura Mañá además de directora cinematográfica es actriz y guionista.

Su primera obra fue “Paraules” en el año 1996 y prosiguió con “Sexo por compasión" en el año 2000 con la que obtuvo el Premio del Público y del Mejor Largometraje en el Festival de Cine Español de Málaga.

En su faceta como actriz participó en muchos largometrajes tanto en España como en Francia y Alemania y con esta actividad también incursionó en series de televisión.

Además ha escrito libros y guiones cinematográficos.

Sexo en la tercera edad

Mañá encaró su filme número seis tomando la temática de lo que le sucede a las personas que han llegado o están próximas a la edad en la que se considera, en generalidad, que lo único que les queda por hacer es cuidar nieto, asistir a algún curso de “algo” para llenar el tiempo o retirarse a “cuarteles de invierno”.

Estas ideas están todavía muy afirmadas en el imaginario colectivo de casi todo el mundo.

Cuando una persona llega los 60 años, la mayoría de los restantes habitantes del planeta están firmemente convencidos de que ese ser ha cumplido su etapa de “tiempo útil” como si fuera un artefacto eletroctrodoméstico o un automóvil a quien el paso de los años a inutilizado para todo.

Un curso muy especial

La introducción de la película ya muestra al espectador que la película barrerá con todos esos prejuicios hacia la gente de lo que, por estos tiempos, será “tercera edad”.

Desde la pantalla se asiste a lecciones de sexo. ¿Lecciones de sexo? ¿Qué puede decir el diploma que obtengas en ese curso?

Es un curso informativo, pues la mayoría de las personas mayores han sido educadas para reprimir todo lo relativo al sexo.

Es también orientativo, ya que hace que los asistentes descubran lo que realmente siempre les interesó en el aspecto sexual, pero que nunca se animaron a indagar de qué se trataba.

Y finalmente, es inductivo. La “profe” incita a sus alumnos a que deben disfrutar del sexo de la manera que siempre lo anhelaron pero no lo realizaron.

Un grupo heterogéneo

Quienes asisten al curso provienen de diferentes lugares y sus vidas han sido diversas.

Hay una viuda que nunca disfrutó sexualmente. Una mujer separada que convive con una hija a la que ha criado con sus mismas represiones. Hombres que han quedado solos y siempre han considerado que satisfacerse solos es algo así como un pecado. Y como casi protagonista, la historia de un señor mayor, viudo, que llega a España con la intención de vivir con su hijo y la familia de éste.

Este señor argentino, llamado Julián, es un ser muy liberal, pero su hijo no lo es. Éste considera que ahora es él quien debe marcar a su padre lo que deberá hacer de su vida.

Julián se rebelará, aunque lo hará de una manera pacífica, enseñará a su nieto que no debe reprimir su sexualidad y vivirla plenamente como lo hace él, y además entablará una relación que no será tan “dulce” como se lo imaginaba.

Un elenco homogéneo

Por una razón de perfil de los personajes, Mañá debió convocar a actores de “la tercera edad”.

Por lo tanto encontramos un elenco compuesto por artistas de vasta y sólida trayectoria como Pilar Bardem, Luis Marco, Mariana Cordero y Rosa María Sardá.

También está el actor argentino Osvaldo Santoro en rol de Julián, y hay otro actor de la Argentina encarnando a su hijo, el actor Eduado Blanco, éste último entre los actores más jóvenes, que también los hay en este elenco.

Mañá, que reservó para sí el rol de la narradora en “off”, logró conformar un reparto que cumple su tarea de manera homogénea.

Todo los actores se lucen

Conclusión desde la platea

Se trata de un filme aleccionador.

La vida no se detiene, continúa aunque se hayan cumplido más de 50, 60 o quizá dentro de poco, mucho más de 100 años.

Hay que romper con los prejuicios que dicen que hay que vivir sin disfrutar y los anhelos de ser feliz pueden concretarse sólo hasta determinada edad.

Y si esos anhelos están relacionados con el sexo, la doctrina ancestral dictamina que deben ser reprimidos.

Laura Mañá con esta divertidísima comedia enseña sobre todo a romper con esos prejuicios que inducen a la represión.

Proyectando su mensaje a todos los ámbitos nos encontramos conque los seres que son reprimidos por una u otra causa, nunca son felices. Y que hay que terminar con eso.