Hoy por hoy Miguel Hidalgo y Costilla, es uno de los personajes más emblemáticos dentro de la iconografía mexicana. Es considerado en México como el Padre de la Patria, ya que fue el alma y el corazón del movimiento de independencia. Fue un hombre visionario e incluso sus ideologías liberales y humanistas se propagaron por toda América. A Miguel Hidalgo lo podemos comparar con Abraham Lincoln y Simón Bolívar, por su lucha para poner fin a la esclavitud.

Miguel Hidalgo: Humanista y rector del Colegio de San Nicolás

Miguel Hidalgo nace el 8 de mayo de 1753 en la hacienda de San Diego de Corralejo, jurisdicción de Pénjamo, Guanajuato. En 1778 fue ordenado como sacerdote; en su periodo sacerdotal ocupó varias parroquias entre las que destacan la parroquia de Dolores, en Guanajuato.

Por sus amplios conocimientos y por su bagaje cultural fue nombrado rector del Colegio de San Nicolás, en 1791. Hidalgo fue un incansable luchador de los derechos indígenas. Además se caracterizó por su gran sentido humanista, quizás esa virtud fue una de sus principales enemigas cuando fue necesario tomar decisiones drásticas en el movimiento.

Grito de independencia en México

Hidalgo se unió a las sociedades secretas, mejor conocidas como los conspiradores. Junto con Allende, Josefa Ortiz de Domínguez y Aldama formaron la conspiración de San Miguel el Grande y Querétaro. Los conspiradores de manera oculta se equipando de armamento, el cual sería utilizado el 2 de octubre del 1810, día en que se tenía programado el inicio del movimiento. Pero los conspiradores fueron descubiertos por el capitán Joaquín Arias y por el tambor mayor Juan Garrido. Una vez que fueron evidenciado no les quedó de otra que adelantar el movimiento.

La madrugada del 16 de septiembre del 1810, el cura Miguel Hidalgo hace un llamado a misa y desde el pórtico, lanza un discurso a los feligreses para que fueran a sus casas y se armaran para iniciar la lucha de independencia.

Batallas de Miguel Hidalgo

La primer batalla que ganó Hidalgo fue la de San Miguel el Grande, la cual ocuparon si mayor resistencia, allí mismo el cura formó nuevos pelotones cada uno comandado por un jefe insurgente. El 30 de octubre derrotó en el monte de las Cruces (cerca de Toluca) las fuerzas de Torcuato Trujillo, mandadas por el virrey Venegas para contenerlo. Con esta victoria quedó abierto el camino hacia la capital. En un hecho insólito Hidalgo decide no continuar hacia la capital argumentando que no estaban lo suficientemente armados. La decisión de la retirada no fue aprobada por Allende ni por otros jefes revolucionarios.

Hidalgo y Allende retroceden hacia Querétaro, en su trayecto se encontraron intempestivamente con las tropas de calleja en Aculco, México, allí los insurgentes sufren una tremenda derrota. Tras la derrota, los insurgentes se dividieron: Allende se dirigió a Guanajuato e Hidalgo a Valladolid y posteriormente a Guadalajara. En esta ciudad el Padre de la Patria hizo el decreto para abolir la esclavitud y los tributos. Las tropas españolas se desplazaron a Guadalajara para aniquilar el movimiento. Hidalgo con el fin de proteger la ciudad salió a su encuentro en el Puente de Calderón. En este encuentro Hidalgo es derrotado.

La caída de Hidalgo tras la derrota en la batalla del Puente de Calderón

Luego de la derrota en el Puente de Calderón, Miguel Hidalgo se dirigió a Aguascalientes y posteriormente a Zacatecas; el 25 de enero los insurgentes destituyeron a Hidalgo del mando militar y se lo dieron a Allende, ya que lo señalaban como responsable de la última derrota.

Sin embargo, a pesar de la destitución Hidalgo seguía con el liderazgo. Los insurgentes se trasladaron a Saltillo en donde Hidalgo renunció a la jefatura del Ejército y rechazó el indulto expedido por las Cortes Generales Extraordinarias de España, que le fue enviado por el general José de la Cruz con autorización del virrey Venegas. Hidalgo Consideraba que el indulto era para los criminales y no para los defensores de la patria.

Hidalgo no aceptó el indulto y fue fusilado en Chihuahua

Si Hidalgo hubiera aceptado el indulto no hubiese sido fusilado, pero sabía que aceptar el indulto era un acto de traición para con su pueblo y sus ideales. Los insurgentes continuaron sufriendo duras derrotas. Cuando iban rumbo a Estados Unidos a conseguir fondos, Miguel Hidalgo y sus fuerzas fueron traicionados por Francisco Ignacio Elizondo, un capitán de milicias retirado, comunicó sobre las rutas de los jefes insurgentes.

Miguel Hidalgo fue tomado preso en las Norias de Acatita de Baján el 21 de Marzo de 1811, y conducido a Chihuahua. Fue enjuiciado, degradado de su carácter sacerdotal y fusilado a las 7 de la mañana del 30 de julio de 1811. Poco después lo decapitaron. Su cabeza junto con la de otros héroes insurgentes Allende, Aldama y Jiménez, fueron llevadas a Guanajuato, encerradas en jaulas de hierro, y colgadas en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas.