Estos animales, pertenecientes al orden Crocodilia, constituyen un grupo de reptiles de gran tamaño. Según Neil A. Campbell en Biology, pasan la mayor parte del tiempo en el agua y respiran a través de sus fosas nasales respingadas. Sus ancestros vivían en la tierra en forma permanente, pero los que se conocen actualmente son anfibios. Poseen una cola alargada y lateralmente comprimida, la cual les facilita la locomoción a través del agua. Sus ojos, orejas y fosas nasales están ubicados en la parte superior de la cabeza, de modo que sobresalen de la superficie del agua. Además, poseen válvulas para cerrar sus narices y oídos cuando están bajo el agua. Todos estos animales son depredadores, comentan Robert L. Dorit, Warren F. Walker, Jr. y Robert D. Barnes en Zoology.

Tienen mandíbulas fuertes y dientes filosos. El tamaño y la forma de sus hocicos están relacionados con el tipo de alimentación. Por ejemplo, algunos cocodrilos y los gaviales de Asia tienen hocicos largos y finos que pueden penetrar en el agua para atrapar peces. Los ejemplares pertenecientes a la familia Alligatoridae y otros cocodrilos tienen hocicos más cortos y anchos que les sirven para alimentarse de presas más grandes tales como tortugas, aves y mamíferos. Estos animales poseen un paladar secundario y una tapa carnosa en la parte trasera de la boca que les permiten desgarrar a las presas debajo del agua sin que les pase el líquido a sus conductos respiratorios, complementan los mencionados autores.

La alimentación de los cocodrilos

Se alimentan de gran variedad de animales. Los ejemplares recién nacidos comen insectos y otros invertebrados. A medida que van creciendo los camarones, los cangrejos y los caracoles se convierten en sus presas. Por lo general, los adultos comen peces, pero en muchos casos los mamíferos, las aves y otros vertebrados también son de su preferencia. Los adultos de gran tamaño como los cocodrilos del Nilo en algunas ocasiones han capturado y matado búfalos africanos, según William E. Magnusson en Encyclopedia of Reptiles and Amphibians.

Reproducción: huevos, incubación y temperatura

Todos los integrantes del orden Crocodilia ponen huevos. La cantidad depende de las especies. Los ejemplares de algunas de éstas depositan alrededor de 15 huevos mientras que otras pueden poner más de 50. Todos los miembros de la familia Alligatoridae, entre los que se encuentran Alligator mississippiensis y Alligator sinensis, y la mayoría de los ejemplares de Crocodylidae hacen nidos con plantas, tierra y desechos. Los animales que forman la familia Gavialidae y cinco especies de Crocodylidae entierran sus huevos en hoyos en la arena. Éstos normalmente quedan bajo el cuidado de los padres que los defienden de potenciales depredadores, agrega el autor de la mencionada Enciclopedia.

La incubación demora entre 60 y 100 días, según la especie y la temperatura. Luego, los cocodrilos rompen la cáscara de los huevos y empiezan a emitir sonidos llamando a la madre. Ésta responderá haciendo un agujero en el nido para liberar a las crías. En varias ocasiones algunos restos de raíces o trabajos hechos por termitas pueden recubrir completamente a los huevos. En estos casos los recién nacidos necesitarán la ayuda de los padres para salir del nido. Luego, la madre los tomará en su boca de forma muy delicada y los transportará hacia el agua, según Magnusson.

La temperatura juega un papel muy importante, agrega el mencionado autor. Los nidos que fabrican haciendo hoyos en la tierra o montículos de vegetación son formas muy apropiadas de mantener los huevos a la temperatura ideal. Todos los ejemplares de este orden incuban sus huevos a una temperatura alrededor de los 30ºC. Si la temperatura es menor de 27ºC o mayor de 34ºC los embriones morirán. Además, la temperatura a la cual los huevos son incubados durante las primeras semanas determina el sexo de los ejemplares al nacer. Por ejemplo, en el caimán americano las temperaturas menores a 31ºC producirán hembras y las marcas térmicas que estén por arriba de los 32ºC producirán machos. De temperaturas intermedias resultarán ejemplares machos o hembras.

El comportamiento del orden Crocodilia

El comportamiento de estos animales se puede apreciar de diferentes formas. La defensa del territorio, su anatomía y ciertas señales a través de sus posturas son usadas frecuentemente. La primera varía según la especie. El yacaré coroa (Paleosuchus trigonatus) habita en territorios en los cuales no permite el ingreso de adultos de su mismo sexo. Otros, como el cocodrilo del Nilo, emprenden migraciones con fines reproductivos a lugares en los que el macho establece un territorio para su grupo de hembras.

Su anatomía tiene como elemento sobresaliente a las poderosas mandíbulas con las que puede llegar a matar a otro individuo de su misma especie. Sin embargo, esto no sucede frecuentemente. El perdedor de una contienda indica su rendición a través de sonidos si es un ejemplar juvenil o elevando la cabeza en forma vertical mostrando la garganta. Por último, ciertas posturas del cuerpo son usadas como señales. Éstas incluyen golpes con la cabeza en el agua, gruñidos, rugidos y sonidos de baja frecuencia para comunicarse bajo el agua, agrega Magnusson.

La regulación osmótica en los cocodrilos

El agua salada les presenta a los cocodrilos un desafío especial acerca de la osmorregulación. Para mantener un equilibrio salino en el interior de sus cuerpos deben excretar el exceso de sal que absorben a través de la piel e ingieren con los alimentos. Pero el problema que tienen es que no pueden eliminar toda la sal necesaria, al menos que por sus riñones pase una gran cantidad de agua, argumenta Magnusson.

Para resolver este impedimento, los cocodrilos han desarrollado glándulas en la lengua. Se trata de glándulas salivales modificadas que secretan soluciones con alta concentración de sal. De esta forma estos animales pueden vivir en ambientes muy salinos y mantener su sistema interno en buenas condiciones, complementa el autor.