Thomas More, conocido en castellano como Tomás Moro y en latín como Thomas Morus, fue un pensador, político, humanista, poeta, traductor, Lord Canciller de Enrique VIII, profesor de leyes, juez de negocios civiles, abogado y escritor inglés. Fue un miembro del Parlamento inglés, juez y subprefecto de la ciudad de Londres.

El filósofo Tomás Moro

Moro viajó por Europa y recibió influencias de Erasmo y los humanistas que trabajaban en las Universidades. En mil quinientos veintiuno fue nombrado caballero. En mil quinientos veinticuatro desempeñó la función de censor y patrón de la Universidad de Oxford y en mil quinientos veinticinco asumió el cargo de censor y patrón de la Universidad de Cambridge. En mil quinientos veintinueve el rey Enrique VIII lo nombró Lord Canciller. En mil quinientos treinta y cinco fue arrestado por haberse negado a prestar el juramento anabaptista, fue declarado traidor en un juicio y el seis de julio de ese mismo año fue condenado a morir. En mil ochocientos ochenta y seis fue beatificado y en mil novecientos treinta y cinco fue canonizado.

"El libro es corto, mas para atenderle como merece, ninguna vida será larga; escribió poco y dixo mucho..." Don Francisco de Quevedo.

Tomás Moro fue el autor de la obra “De optimo Republicae Statu déque Nova Insula Utopía”, minuciosa descripción de una isla ficticia en la que, gracias a innovaciones radicales en las instituciones y en las costumbres sociales, se crea un Estado perfecto y capaz de garantizar a todos los ciudadanos bienestar, felicidad e igualdad. De optimo Republicae Statu déque Nova Insula Utopía presenta un esquema narrativo distinto a las novelas y diálogos filosóficas de la época. Este esquema narrativo se repitió en una gran cantidad de textos, dando origen al género literario-filosófico, los ejemplos más conocidos son la “Ciudad del Sol”, de T. Campanella, y la “Nueva Atlántida” de Francis Bacon.

Tomás Moro acuñó la palabra “Utopía”

La palabra Utopía fue concebida por Tomás Moro en su obra “De optimo Republicae Statu déque Nova Insula Utopía”. Esta palabra se refiere a la representación de un mundo idealizado que se presenta como una alternativa al mundo existente. Este término fue incorporado al lenguaje científico, político, económico, filosófico, e incluso es usado en situaciones de la comunicación cotidianas para denominar un proyecto incapaz de ser puesto en práctica. Esta definición ha sido aceptada de manera casi unánime. Por ejemplo, en el diccionario de la Real Academia Española se define a la utopía como un “Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación”. La palabra ha perdido su contenido original y ha sido remplazado por otro contenido distinto. Una utopía es un ideal viable, difícil de acceder, pero no imposible, que impulsa a los hombres a perfeccionarse.

Tomás Moro describe a Utopía como una isla rodeada de numerosos obstáculos creados por la naturaleza y por sus habitantes. A pesar de estar rodeada de rocas y escollos Utopía no es inaccesible:

Entre estos brazos se forma como a manera de un lago apacible, quedando un refugio muy bien acomodado, desde el que pueden mandar sus flotas a otras regiones y países. Hay muchos escollos ocultos (y por tanto muy peligrosos) de los que solamente tienen conocimiento los prácticos, de lo que resulta que muy raramente puede pasarlos ninguna nave extranjera que no esté guiada por uno de Utopía. Y si pretende entrar sin guiarse por ciertas señales que hay en la playa, cualquier armada enemiga embarcará.

Utopía es un mundo virtual creado por Tomás Moro, este mundo está poblado por numerosos personajes que desempeñan distintos roles, a través de estos personajes Moro propone diferentes prácticas para mejorar su mundo y plantea distintas críticas a la sociedad inglesa del siglo XVI. En Utopía no existen conflictos políticos y guerras religiosas, porque sus habitantes están dedicados al perfeccionamiento del arte y la ciencia. Tomás Moro fue un pensador platónico que abordó en su obra “De optimo Republicae Statu déque Nova Insula Utopía” distintos planteos sobre la organización de un Estado ideal. Las corrientes humanistas del Renacimiento, revitalizaron las enseñanzas de los pensadores griegos, exaltaron la grandeza del hombre y reclamaron del mismo un esfuerzo constante para realizar la más alta perfección de las relaciones humanas. Tomás Moro estaba en desacuerdo con los pensadores humanistas que propugnaban que las acciones humanas eran “bondadosas” y “benignas”. Su interpretación crítica e historicista de la cultura grecorromana y de la sociedad inglesa del siglo XVI lo convirtió en un enemigo público

Durante los siglos XV y XVI los pueblos de Europa compartieron el proyecto político de emular el imperio grecorromano, que había logrado unificar territorios, pero también sistemas de creencias, religiones y lenguas. En su obra presenta una sociedad que ha materializado los proyectos políticos de los reinos de Europa:

Hay, en la isla, cincuenta y cuatro ciudades, todas las cuales tienen en común el idioma, las instituciones y las leyes; y se puede decir que todas ellas están construidas bajo el mismo modelo, en cuanto lo permite el terreno. La distancia media entre ellas es, de unos veinte kilómetros, y ninguna está tan apartada de la más próxima, que en una jornada un peatón no pueda desplazarse de una a otra.

Conclusión

Moro vivió una época de importantes transformaciones culturales y políticas: la transición de la Edad Media a la Modernidad; el descubrimiento y conquista de América y la Reforma Cristiana; y una revolución científica y teológica protagonizada por los grupos que no detentaban el poder. Él estuvo en desacuerdo con la decisión del rey Enrique VIII de fundar la iglesia Anglicana y defendió su creencia contra reformista y sus ideales políticos hasta su ejecución el seis de julio de mil quinientos treinta y cinco. Moro creó un proyecto político, pero no pudo trascender por completo las limitaciones históricas de su tiempo