Esta es una historia en la que la acción transcurre trepidante, con los sentimientos expresados al grado de sublimación: en menos de una semana Romeo y Julieta se conocen, se enamoran, se casan, se separan y se matan.

El odio ancestral, violencia y pasión desesperada

En la ciudad de Verona en el norte de Italia, donde transcurre la historia, la mayor parte de las familias están gravemente enfrentadas entre sí, pero los Montesco y los Capuleto se llevan la palma. Nada de medianías; enfrentadas las familias, los amigos, los criados y hasta el gato si fuera menester. Todo el mundo tiraba de espada o puñal a la mínima. ¡Y qué manera de hervir la sangre!

Véase:

En el Acto I, Escena I los criados de las dos familias nada más verse empiezan a pelear:

  • GREGORIO.- “Saca tu espada, que aquí vienen dos criados de casa Montesco”.
Enseguida llegan parientes de cada familia y pelean:

  • TEOBALDO.- “¡Hablarme de paz cuando tengo el acero en la mano! Más odiosa me es tal palabra que el infierno mismo, más que Montesco, más que tú. Ven, cobarde”.
En el Acto III, Escena I Mercutio, amigo de los Montesco, es muerto por Teobaldo, un pariente de los Capuleto, y después este es muerto por Romeo:

  • ROMEO.- “Solo la ira guíe mi brazo. Teobaldo, [...] el alma de Mercutio está desde las nubes llamando a la tuya, y tú o yo o los dos hemos de seguirle forzosamente”.
En el Acto IV, Escena V un criado del Ama de Julieta se pone a reñir con los músicos:

  • PEDRO.- “Pues el cuchillo del lacayo os marcará cuatro puntos en la cara”.
En el Acto V, Escena III el pretendiente de Julieta, Paris, pariente del amigo de Romeo, es muerto por este mismo:

  • ROMEO.- “¿Te empeñas en provocarme? Pues muere...”.
En los 6 días que dura la historia mueren por la espada Mercutio, Teobaldo y Paris; por el dolor del destierro de su hijo, la madre de Romeo; y por la pasión desesperada, Romeo y Julieta.

Hoy también existen Actos y Escenas en este mundo trágico donde el odio, la violencia y la pasión desesperada engendran la muerte a diario. Después de todo, los personajes que interpretan la obra de la vida en este sistema corrupto no son tan distintos de aquellos que describieron los escritores y poetas de otros tiempos.

Claro que, también hay amor en esta tragedia.

“Amor nacido del odio”

El amor entre Romeo y Julieta surge como surge la chispa cuando el pedernal golpea el metal, como surgen las olas del mar agitado por el viento, de un modo inevitable.

En el Acto I, Escena V Romeo, que estaba enamorado de otra, ve por primera vez a Julieta:

  • ROMEO.- “No fue verdadero mi antiguo amor, que nunca belleza como ésta vieron mis ojos”.
En el mismo Acto y Escena Julieta, tras breve conversación con Romeo, y al conocer su origen exclama:

  • JULIETA.- “¡Amor nacido del odio [...]! Quiere mi negra suerte que consagre mi amor al único hombre a quien debo aborrecer.”
Pese a tan breve contacto, ambos están plenamente convencidos de la auténtica profundidad de su amor, al grado de que deciden contraer secreto matrimonio de un modo inmediato.

En el Acto II, Escena II tras declararse con pasión y ternura su amor mutuo, desde su balcón Julieta le dirige Romeo, en el jardín, la siguiente promesa:

  • JULIETA.- “Si el fin de tu amor es honrado, si quieres casarte, avisa mañana al mensajero que te enviaré, de cómo y cuándo quieres celebrar la sagrada ceremonia. Yo te sacrificaré mi vida e iré en pos de ti por el mundo.”
Pero tan grande enardecimiento, tan exaltada pasión no suelen conducir a pacíficos desenlaces.

“Fuera de Verona no hay mundo”

El ambiente de odio y violencia que rodea sus vidas les alcanza irremisiblemente.

En el Acto III, Escena III tras matar a Teobaldo, Romeo es desterrado fuera de Verona:

  • ROMEO.- “Fuera de Verona no hay mundo, sino purgatorio, infierno y desesperación. [...] Desterrarme de Verona es como desterrarme de la Tierra.”
Antes de partir Romeo le roba unas horas a la adversidad y las llena de felicidad, en su noche de bodas con su esposa. Esta es la última vez que se verán con vida. Su amor es pasión y locura y actúan como locos.

En el Acto V, Escena III Romeo mata a Paris y, creyendo a Julieta muerta, se toma una mortal pócima. Despierta Julieta y, viéndolo muerto, toma el puñal de su amado y se hiere, quitándose la vida:

  • JULIETA.- “¡Dulce hierro, descansa en mi corazón, mientras yo muero!”.
Amor, odio, pasión, locura y muerte. La historia de Romeo y Julieta, los amantes de Verona, es una historia de excesos sin medida, como la misma vida.