Reseña de 'Sin Cobertura' de Jordi Bordas y Eduardo Martín. Una visión peculiar de los hechos que desembocaron en la Invasión de Iraq, mediante la trastienda que componen los servicios de inteligencia.

Guerra de intereses

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush decide llevar a cabo la tarea que su padre dejó a medias. Acabar con Sadam Hussein. Decide invadir Iraq y justifica la guerra en unas armas de destrucción masiva que sabe que no existen y en unos vínculos entre el régimen iraquí y Al Qaeda. Un conflicto que ha acabado con la vida de miles de civiles y con las esperanzas de millones de Iraquíes. Una guerra cuya motivación se esconde bajo las capas de tierra y se llama petróleo.

Servicios de Inteligencia

Desde que Estados Unidos decide invadir Iraq de forma unilateral los servicios secretos del mundo se ponen en marcha para intentar proteger sus fuentes en el interior del país. Es el argumento central de 'Sin cobertura'. Un enfoque original y bien documentado en el que se describe el frenético funcionamiento del CNI en los meses previos y posteriores a la Guerra de Iraq. Una invasión que ha contribuido a alimentar el odio del integrismo islámico.

Mentiras de Estado

El jefe de Inteligencia Exterior del CNI y máximo responsable del Servicio de Información de Oriente Medio descubre -a lo largo de la historia- las mentiras que rodean la invasión de Iraq. Pronto comprende que el Gobierno participa de la farsa urdida en Estados Unidos y no quiere conocer nada que pueda desbaratar esa realidad artificial creada a base de mentiras, "no puedo saber con total certeza si tienen o no las dichosas armas porque, como comprenderás, no me llevaron a los lugares donde pueden estar almacenadas; pero, por lo que vi y oí, me parece imposible que las tengan".

Deber y poder

El protagonista se debate -desde el principio- entre la obediencia debida al superior en rango y el deber de servicio al ciudadano. Sus superiores omiten deliberadamente los informes que su equipo de especialistas elaboran periódicamente y que le indican que no hay rastro ni de las armas de destrucción masiva ni de los contactos entre el régimen de Saddam Hussein y Al-Qaeda, La traición a los colaboradores sobre el terreno desata la tempestad: la traición.

Aznar y la sociedad española

Jordi Bordas y Eduardo Martin de Pozuelo, tejen, a través de los contactos de inteligencia, el hilo narrativo de unos meses convulsos. En un relato muy bien documentado describen, por ejemplo, las desavenencias que mantuvo en esos meses el presidente del Gobierno, José María Aznar y el Jefe del Estado, don Juan Carlos. El otro actor que se enfrentó al Gobierno fue la propia sociedad española, que en un clamor en la calle dijo 'NO' a la Guerra, "siete días después, y tal como había intuido Sebastián comprobó que las movilizaciones masivas habían sido en balde. El Gobierno no iba a modificar su apoyo a los norteamericanos".

Autores

Jordi Bordas y Eduardo Martín de Pozuelo fundaron en 1981 el equipo de investigación de La Vanguardia, trabajo por el que han recibido los premios Ortega y Gasset y Ojo Crítico, Ciutat de Barcelona, Ondas, además del Reporter por el libro La Cosa Nuestra.