El 13 de octubre de 1972, se estrellaba en la cordillera un avión con 45 personas, jugadores de rugby uruguayos que iban a Chile a jugar un partido, estuvieron 72 días varados en la cordillera a 4.000 km. de altura y con temperaturas de 30 grados bajo cero, 29 murieron, pero 16 de ellos lograron sobrevivir en una odisea de terror, pero donde el espíritu de supervivencia, el trabajo en equipo y el compañerismo logró sacarlos adelante cuando el mundo los había dado por muertos.

El accidente que provocó la tragedia en Los Andes

Era la mañana del 12 de octubre de 1972, cuando el Vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en el avión Fairchild Hiller 227 partió del Aeropuerto Internacional de Carrasco, transportando al equipo de Rugby Los Viejos Cristianos de Montevideo con destino a Chile, para jugar un partido en contra del equipo Old Boys de Santiago de Chile, en total dentro del avión iban 40 pasajeros y 5 tripulantes.

El mal tiempo era evidente, por lo que tuvieron que hacer escala en Argentina y salir al día siguiente, pero el destino ya estaba echado, la falla de uno de los navegadores hizo que se alejaran de su ruta por más de 100 Km, razón por la cual después se dificultaría su rescate.

Debido a otro error de navegación del piloto, viraron hacia el Norte, donde el avión se metió en un banco de neblina, el cual repentinamente se abrió solo para dejar ver a los pilotos el inminente choque contra un elevado risco que con gran esfuerzo fue esquivado, pero no pudo evitar el golpe de la cola del avión.

En un segundo choque, el avión perdió el ala derecha, la cual salió despedida provocando que al menos dos filas se desprendieran por lo cual murieron instantáneamente cinco personas, luego el avión golpeó por tercera vez otro pico el cual desprendió el ala izquierda, dejando solo el fuselaje que con velocidad golpeó el terreno y se fue deslizando por una ladera de más de cuatro kilómetros de largo, para finalmente detenerse en un banco de nieve. En el proceso murieron 13 personas.

Los sobrevivientes al accidente

El capitán del equipo de Rugby, Marcelo Pérez, inmediatamente tomó el liderazgo de la gente y organizó a los ilesos para ayudar a aquellas personas heridas. Dentro de los primeros ocho días murieron más personas dejando 27 sobrevivientes los cuales trataron de resistir las severas condiciones climáticas.

El domingo 22 deciden, como medio extremo de supervivencia usar los cuerpos de los tripulantes sin vida como alimento. Al día siguiente se enteran por medio de una radio encontrada dentro del avión, que la búsqueda de rescate se había suspendido debido a los nulos resultados.

El día domingo 29 de octubre, una avalancha cae sobre el avión enterrando, esa noche mueren 8 personas, quedando así 19 sobrevivientes. Los días pasaron y así después de 72 días de intensa batalla para sobrevivir solo quedaran 16 de los 45 pasajeros.

El rescate de los sobrevivientes en Los Andes

Dos meses después de la partida, Canessa, Parrado y Vizintín salen en la última expedición rumbo al Oeste para encontrarse con los valles de Chile. Diez días después, se encuentran con tres hombres. Parrado en un papel escribe lo siguiente:

Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar a arriba?. Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?

La película y los libros que cuentan la historia

En 1974, Piers Paul Read escribe Alive: The Story of the Andes Survivors . La película ¡Viven!, La tragedia de los Andes, se realizó en el año 1993 en Canadá y está basada en el libro de Piers Paul Read. La película documenta las vivencias de los sobrevivientes en la cordillera.

En 2006, Fernando Parrado escribe Milagro en los Andes, 72 días en las montañas y mi largo viaje a casa. Donde describe todas las peripecias vividas en su expedición de regreso.

En 2007, a 31 años de la tragedia de Los Andes, Carlitos Páez, publica el inquietante libro, Después del día diez, en el cuál relata cómo luego del décimo día, se enteran de que dejarán de buscarles y se ven obligados a comer partes de los muertos. Gustavo Nicolich les comenta lo siguiente: "Les digo que es una buena noticia porque a partir de ahora dependemos de nosotros mismos".

En 2008, Pablo Vierci escribe La sociedad de la nieve, donde los sobrevivientes hablan por primera vez, desde aquel accidente de avión que los encontró con alrededor de 20 años en los Andes, a 4.000 metros de altura, con 30 grados bajo cero, sin abrigo ni comida.

El partido inconcluso

El sábado 26 de febrero de 2011, 38 años después de la tragedia, se jugó el primer partido de rugby en la Cordillera y a 3.200 metros de altura. Este emblemático e histórico encuentro tuvo como propósito rendirles tributo a aquellos jugadores de rugby que lograron sobrevivir en condiciones infrahumanas.

La delegación, se trasladó a caballo hasta llegar al lugar donde se realizó un partido en una cancha de rugby preparada en el lugar, en donde está parte del fuselaje del avión. Luego continuaron hacia las faldas del glaciar Valle de Las Lágrimas, a unos 3.700 metros, donde se encuentran los otros restos del avión y la cruz que corona el altar que se erigió, para recordar a las víctimas de aquel trágico accidente.

En el tributo estuvo presente Gustavo Zerbino, uno de los sobrevivientes de la tragedia que definió el encuentro con estas palabras: “Les trajimos a la montaña el partido que juntos no pudimos jugar”.