El desarrollo tecnológico de la televisión, desde el rudimentario Disco de Nipkow, el iconoscopio de Vladimir Zworkyn, las pesadas cajas de madera funcionando con válvulas de vació y una imagen de nostálgico blanco y negro, hasta los últimos desarrollos técnicos, donde la digitalización, la plenitud de color y la alta definición es la constante en las características de los modernos aparatos televisivos.

Televisión y sociedad

Socialmente la llegada de la televisión ha tenido una penetración impresionante, en sus primeros balbuceos, poco futuro se le auguraba, en un mercado donde la radio predominaba en los hogares del mundo; a estas alturas del siglo XXI, las televisoras no sólo son artilugios que llevan entretenimiento y publicidad al propio seno de la sociedad, son efectivas herramientas de control mediático; gran parte de la sociedad da como verídico cualquier hecho narrado televisivamente.

Las cadenas televisivas de cada país, tienen cada cual, el desarrollo social, cultural, académico y profesional del mismo; se dice que los pueblos tienen el gobierno que merecen, extrapolando las ideas se puede decir que los pueblos tienen los programas televisivos, no que merecen, pero si que gustan.

La televisión en México

En México, un país donde el sistema televisivo dominante es un duopolio, la calidad de la televisión fluctúa entre lo grotesco, mediocre e interesante; las dos televisoras; Tv Azteca y Televisa tienen como fortaleza sus programas noticiosos y de entretenimiento; en los noticiosos la calidad de los informantes es bastante aceptable, en el entretenimiento, los protagonistas rayan en la estulticia y el escándalo.

Tv Azteca, en los últimos años ha demostrado gran carencia de creatividad, constantemente lanza al aire versiones de programas que contaron con gran aceptación, como es el caso del reality show de la Academia, que a la fecha va en su enésima versión; sus telenovelas, tan gustadas por el teleauditorio mexicano, se han convertido, en pésima ejemplificación de la realidad nacional; en cada una de las novelas de Tv Azteca, trasmitidas en horario familiar, el crimen, la traición y la infidelidad es la parte central del argumento, asesinos seriales, mujeres u hombres que eluden sin dificultad, comprando o engañando, la acción de la justicia.

Las dos televisoras, de acuerdo a las condiciones políticas del momento y sus intereses particulares, se alían o rompen con el gobierno en turno, de manera encarnizad linchan a sus enemigos o al personaje caído en la desgracia de interponerse entre su prácticas y sus intereses.

Televisión de poca calidad

En México, se producen muy pocos programas que contribuyan a mejorar el nivel cultural, generalmente se realizan por encargo, obligatoriedad o por campañas tendientes a la elusión legal de los impuestos. En México la lectura de libros es de las más bajas del mundo, desde una anualidad de 0.9 a 5.1 libros en universitarios; pocas o ninguna hora se dedica a la lectura, pero demasiadas a la televisión, la penetración televisiva en México es impresionante, por lo tanto, una programación de calidad ayudaría a elevar la culturización positiva del pueblo mexicano.

Cuando en México se han emprendido campañas a favor de la lectura, personajes que nada tienen que ver con los libros se han utilizado para promover la lectura, Jorge Campos, Hugo Sánchez, Adal Ramones, entre otros han participado promoviendo la lectura. Como ahora se utiliza la figura de la selección nacional de futbol y su entrenador Javier Aguirre, para enviar, vía televisión, el mensaje de la “Iniciativa México”, que intenta sacar de los mexicanos lo mejor de sí.

Iniciativa México

Paradojas de los políticos y las televisoras que una figura pública, la cual en una entrevista llamó “jodido” a México, ahora sea el portador de la palabra y el engrandecimiento mexicano, un hombre que vive de la “patada” y de la “patada” se embolsa millones de dólares por dirigir una selección de futbol, que poco o nada a dado a México deportivamente.

El caso Pulette, la niña desaparecida y después encontrada muerta bajo el colchón de su cama, es un caso que ejemplifica claramente el hambre de las televisoras por hechos que despierten el interés de la opinión pública, explotando mediática e irresponsablemente el caso, hasta obligar a las autoridades a salidas al margen de la realidad legal.

México y sus televisoras, viven una realidad similar a la de países con un índice de desarrollo humano similar, de media tabla hacía abajo, lugar 53 de acuerdo a la ONU; sistemas autoritarios, en muchos casos, tiranías disfrazadas de república, que de una forma u otra mantienen el control de los medios de comunicación, ya sea mediante la fuerza, coacción, compra de conciencia, pago de favores y el asesinato de periodistas.