Llegó a su fin la telenovela “El triunfo de amor” con un capítulo que envolvió una serie de incongruencias y una ausencia de emotividad. Con este episodio se da por terminada la historia que desde su estreno estuvo marcada por la crítica de la prensa nacional.

Capítulo final

El desenlace fue de pena ajena y desilusionante, un final algo complejo e ilógico. En el episodio final se cayó en la farsa y en lo absurdo, hubo escenas que no tenían justificación ni razón de ser, por ejemplo: por qué diablos Jimena (Domika Paleta) se enterró viva y de repente el personaje sale de la tierra como si fuera un personaje sacado de ultratumba.

Este final improvisado, fue el resultado de la mala adaptación que Salvador Meíia Alejandre (productor ejecutivo) y su equipo de escritores hicieron de la telenovela original “Cristal”, escrita por Delia Fiallo. En esta nueva versión realizaron una sarta de cambios con la finalidad de aligerar la historia y hacerla más interesante, pero tales cambios fueron contraproducentes. En relación a los niveles de audiencia estuvo bien, pero respecto a la calidad fue pésima en todos los sentidos.

Los villanos reciben su castigo

En el transcurso de la trama los villanos acapararon la historia ante la falta de protagonismo de sus estelares (William Levy y Maite Perroni). Doña Bernarda (Daniela Romo) a lo largo de la historia se encargo se hacerles la vida imposible a María Desamparada (Maite Perroni) y a Victoria (Victoria Rufo), argumentando que ambas eran pecadoras. En el nombre de Dios, Bernarda mató a diestra y siniestra a cuanto personaje se atravesara en su camino. Esta mujer en dos ocasiones aparentemente había muerto envuelta en llamas (pero de manera extraña sobrevivía). El personaje muere cuando el avión en el que intentaba escaparse se estrella. Paradójicamente no pasaron escenas del interior de la aeronave antes de impactarse.

Jimena y Guillermo (Guillermo García Cantù) al igual que Bernarda sobrevivían a los accidentes. En una escena, Jimena le encaja un puñal a Guillermo, todo indicaba que el villano había muerto; pero no fue así. Jimena en sus locuras se entierra viva para ocultarse de la policía, extrañamente también sobrevive a pesar de que estaba bajo tierra sin oxígeno. Guillermo y Jimena pactan morir juntos y se arrojan a un barranco en el auto del actor.

Los buenos tienen su recompensa

Finalmente Max (William Levy) y María Desamparada se unen en matrimonio como resultado del Triunfo del Amor. Su amor prevaleció a las tragedias y las intrigas de los villanos. La escena final de estos personajes se realizó en una trajinera como si estuvieran en Xochimilco y a la orilla del cañón (río), el italiano Marco Di Mauro los deleitaba con el tema de salida de la telenovela.

Por su parte, Victoria se divorcia de Osvaldo (Osvaldo Ríos), para rehacer su vida al lado de un nuevo amor. La diseñadora toma la batuta de nueva cuenta de la casa de moda “Victoria” y se posiciona como una de las mejores diseñadoras de México.

Desaciertos de la telenovela

Televisa necesita mandar un tiempo a Salvador Mejía a la banca para que reflexione sobre las telenovelas que está realizando. Previo a esta telenovela el productor hizo trizas la telenovela “Corazón Salvaje”, refutando que pretendía darle un toque especial para que fuese diferente a las versiones anteriores. Tales cambios no fueron favorables y como resultado obtuvo un producto de mala calidad, a tal grado que la tuvieron que recortar y sacarla del aire.

Con “El Triunfo del amor” ocurrió lo mismo, distorsionaron la historia a tal grado que la trama parecía una improvisación. El error se originó desde el momento en que incluyeron actores que no tenían la capacidad histriónica para interpretar personajes esenciales de la trama. Ante la incompetencia actoral, les quitaron peso a los personajes y pasaron a ser de relleno o en su defecto los mataron.

Las edades de los personajes eran de dar risa. Osvaldo Ríos y Victoria Rufo no representaban la edad para ser padres de William Levy, se veían casi de la misma edad. Daniela Romo era la madre de Diego Olivera, ambos se ven de la misma edad, por lo menos le hubieran puesto canas a Daniela para que se viera mayor. Y por si fuera poco Pablo Montero a lo largo de la telenovela se la pasó cantando.

La deuda

William y Maite le quedaron a deber al público ya que su actuación fue carente. Por un lado, William solo fue un rostro bonito que atraer público femenino. Difícilmente este actor se va a recuperar de este desacierto, si desea que su carrera continué en ascenso debe agarrarse de la mano de un buen productor, porque de no ser así su carrera irá en declive.

Por su parte, Maite no tiene la presencia que se requiere para estar en una telenovela que ocupa el espacio estelar. En telenovelas anteriores había hecho un buen trabajo, pero aún le falta madurar actoralmente.

A propósito

La versión anterior de “El triunfo del amor” la realizó Carla Estrada, bajo el nombre “El privilegio de amar”.

En los votos que hicieron en su boda Max y María Desamparada sólo se comprometieron a estar en lo próspero y en lo adverso, mas no en la salud y en la enfermedad.

El tema de salida se escuchó más veces que el tema de entrada.