La sonda Voyager 1, es el artefacto creado por el hombre que se encuentra más alejado de la Tierra, ya que ha ingresado en los límites externos del sistema solar y en poco tiempo estaría ingresando al espacio interestelar en su viaje hacia otros sistemas estelares. Alejándose a 17 kilómetros por segundo, Voyager 1 se dirige hacia el centro de la galaxia, en dirección a la constelación de Ofiuco, y es portadora de un mensaje en un disco de oro para una eventual inteligencia extraterrestre. A esta velocidad no hay nave que la pueda alcanzar, incluso las enviadas antes Pionero X y XI, y las que fueron lanzadas con más velocidad como Voyager 1 y New Horizons. Esto se debe a que Voyager fue incrementando su velocidad como ninguna otra sonda lo hará, debido a los tirones gravitacionales asistidos de los grandes planetas que visitó.

La Voyager 1 sale de la heliosfera

Voyager 1 fue lanzada en en septiembre de 1977 y ya en el año 2009 había ingresado en la zona llamada heliopausa, la zona terminal del Sistema Solar, donde el el viento solar empieza a disminuir y no confronta con las partículas de radiación de la galaxia. Es la región donde termina la heliosfera, una burbuja que es el campo energético del Sol y protector de su sistema planetario de las radiaciones del espacio exterior. La Voyager ahora determinó que la velocidad del viento en su ubicación presente se ha reducido a cero, por lo que llegó a la zona en la que el viento solar comienza a girar sobre sí mismo al colisionar con las partículas del espacio interestelar. La sonda También h ha determinado que las partículas emitidas por el Sol son menores - casi reducidas a la mitad de lo habitual - acorde con el aumento de los electrones del espacio interestelar, datos que se detectaron ya en 2010. Los astrónomos de la NASA ahora están esperando los datos que emita la sonda para confirmar el momento en el que salga de la heliosfera, lo que podría pasar en los próximos meses o años; el responsable de los instrumentos de medición, Rob Decker ha dicho que descubrieron que el viento solar sopla de forma errática, incluso hacia atrás, por lo que eso determina una zona totalmente nueva.

Disminución del viento solar

La Voyager 1 lleva recorridos unos 18 mil millones de kilómetros y las mediciones del viento solar indican que está a punto de entrar en el espacio de las estrellas porque la sonda está determinando la zona del llamada frente de choque de terminación, una onda de choque que frena drásticamente la velocidad supersónica del viento solar. Uno de los científicos del proyecto del Instituto Tecnológico de Pasadena en California dijo: "No deberíamos esperar mucho para averiguar cómo es de verdad es espacio entre las estrellas". Otro indicio de que la sonda está en el borde de la heliosfera es la detección del aumento de intensidad de campo magnético, porque es donde se produce el choque de partículas de las radiaciones del espacio interestelar contra los límites de la zona de influencia del viento solar.

Misión y mensaje paara extraterrestres del Voyager

Pese a sufrir un desperfecto en uno de los cohetes propulsores, que hiceron que llegara después a Júpiter que su gemela posterior Voyager 2, la sonda hizo descubrimientos importantes en las lunas de Júpiter y Saturno, entre ellas fueron notables las imágenes que envió sobre el satélite joviano Io y su actividad volcánica y las del satélite de Saturno, Titán y su atmósfera de metano. Con motivo de esta exploración y el acercamiento a 6.500 kilómetros del satélite, sufrió un impulso gravitatorio que lo alejó del plano de la eclíptica del sistema solar, dándose por finalizada su misión respecto de los planetas exteriores. Voyager 1 lleva un disco de oro conocido como "Los sonidos de la Tierra" con un mensaje en el que da a conocer la existencia del hombre y la vida en la Tierra, por medio de sonidos y música. Incluye datos sobre la ubicación de la Tierra en el Sistema Solar y de este en la Galaxia. En el hipotético caso de que eventuales inteligencias extraterrestres lo encuentren se debe dar también la coincidencia de que puedan tener la capacidad de descifrar los signos y de escuchar los sonidos. Mensajes similares pero sin sonidos tienen las sondas Pionero X - en viaje hacia la estrella Aldebarán - y XI.