La situación actual de los Derechos Humanos está muy lejos de ser óptima. Prácticamente en todos los países hay violaciones de los Derechos Humanos. En algunos países, afortunadamente se trata de hechos anecdóticos, pero en otros la situación es terrible.

Análisis de la situación actual de los derechos humanos

En Sudán hoy en día todavía existe la esclavitud y la trata de esclavos. En numerosos países la situación de la mujer es terrible, no son reconocidos sus derechos, y la violencia contra las mujeres, es, seguramente, el problema más importante de la sociedad de principios del siglo XXI. La desigualdad social y económica entre los países ricos y los países pobres, en lugar de disminuir aumenta cada año. Cada año, Amnistía Internacional publica un Informe Anual que pretende ser una especie de diagnóstico de la situación de los derechos humanos a nivel mundial.

La pena de muerte

Aunque en muchos países se ha eliminado la pena de muerte de sus Códigos Civiles o Militares, aún existen países que utilizan de forma regular la pena de muerte. Hoy, los estados pueden matar legalmente por electrocución, inyección letal, fusilamiento, lapidación etc. Dentro de esta lista de países deberíamos destacar dos: China, por el elevado número de ejecuciones, y Estados Unidos por la contradicción de ser, en teoría la vanguardia de la defensa de los Derechos Humanos, y utilizar, pese a ello, la pena de muerte.

La necesidad del trabajo por los derechos humanos

Esta situación internacional es la que determina absolutamente la necesidad de la existencia de Organizaciones que velen por la defensa de los Derechos Humanos, para citar entre otras Justicia y Paz, SOS Racismo o Amnistía Internacional. Los derechos humanos no han sido un regalo, sino el fruto del esfuerzo y de la lucha de las generaciones anteriores, por lo que nos vemos con la obligación moral de trabajar para universalizar el respeto a los derechos individuales, así como de educar en los valores propios de los derechos humanos.

El valor legal de los derechos humanos

Un elemento que se debe tener presente es que el valor que tiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos es un valor moral, pero no legal. Estos Derechos Humanos deben estar recogidos en el derecho positivo de cada estado, o en los Tratados internacionales firmados por el estado. España, por ejemplo, no firmó los tratados más importantes a nivel internacional hasta abril de 1977, y el derecho positivo no recoge estos derechos hasta el 1978 con la actual Constitución. El artículo 10.2 afirma lo siguiente: Las normas relativas a los Derechos Fundamentales ya las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.

La defensa de los derechos humanos

Hasta ahora no se ha presentado un panorama muy alentador. Por eso, ahora se pasará a analizar el hecho de la defensa de los Derechos Humanos. Desde siempre ha habido gente determinada a luchar por los demás. Grandes personalidades, como por ejemplo Gandhi, han luchado de forma pacífica por los derechos humanos. Sería interesante detenerse un rato con el caso de Emile Zola, que con su carta abierta "J'accusse" enmarcado en el caso Dreyfus (un caso de persecución de un militar francés por ser judío), plantea un auténtico precedente de la labor de denuncia realizada por Amnistía Internacional, entre otras organizaciones.

Con aquella carta abierta arriesgaba su libertad en nombre de lo que él consideraba como justo. Se iniciaba así una nueva forma de ver la tarea del intelectual como elemento comprometido con su tiempo y la justicia. Así, la lucha pacífica por los derechos humanos, siempre ha existido.

La sociedad civil a la vanguardia de la lucha por los derechos humanos

Desde hace un cierto tiempo, estos elementos de lucha se han organizado desde la Sociedad Civil a través de las llamadas ONG. La gente concienciada intenta luchar dedicando parte de su tiempo en tareas de Solidaridad. Realmente, este fenómeno es un fenómeno relativamente nuevo, y ha nacido después de una profunda labor de concienciación. Estas organizaciones tienen cada vez más un gran papel dentro del terreno de la praxis política, ya que son capaces de movilizar a la población de forma impensable no hace demasiado tiempo.

El trabajo de las ONG

Es, por tanto, muy importante, en estos momentos de crisis del modelo tradicional de partidos políticos, el papel jugado por las ONG dentro del panorama político actual. En circunstancias en las que los partidos se ven impotentes, estas organizaciones han sabido conectar con las inquietudes nuevas posibilitando la participación de sectores concienciados que no se ven demasiado identificados en el juego de los partidos políticos, o bien, a pesar de estar perfectamente identificado con opciones políticas determinadas, se ven en la necesidad de realizar una tarea política tangible.