Cuando el alumnado se haya familiarizado con las estructuras sintácticas básicas de la lengua castellana y con su análisis en oraciones simples, entonces es el momento de avanzar: primero hacia los periodos oracionales compuestos y después hacia los periodos oracionales complejos.

En otras palabras, pasamos de forma gradual de las oraciones simples a los periodos oracionales compuestos por coordinación o yuxtaposición y finalmente abordamos los periodos oracionales complejos con subordinación.

La división del texto en periodos oracionales o enunciados

Llamamos periodo oracional o enunciado al fragmento de un texto que se extiende entre dos pausas mayores. Por lo tanto, se extiende desde la pausa inicial hasta el primer punto y seguido, o bien se encuentra entre dos puntos. El punto y coma no rompe con la estructura sintáctica anterior, pero permite ser analizada de forma independiente.

Fragmentado el texto en periodos oracionales o enunciados se ha de contar el número de verbos en forma personal y verbos en forma nominal (infinitivos, gerundios y participios) del texto, a sabiendas de que aparecerán tantas estructuras oracionales como núcleos verbales se hayan localizado. La única salvedad son las perífrasis, pues los componentes de una perífrasis se analizan en un solo y único sintagma verbal (Tengo que marcharme, debo irme, he de largarme, me puse a hablar, estuve hablando).

Los tipos de relación oracional: coordinación, subordinación y yuxtaposición

Si se han localizado cuatro formas verbales, por ejemplo, el paso siguiente es descubrir cómo se vinculan entre sí esas cuatro estructuras oracionales, descubrir si lo hacen por coordinación, por subordinación o por yuxtaposición.

En primer lugar se debe distinguir entre relación oracional sin conjunciones (yuxtaposición) y relación oracional con conjunciones (coordinación y subordinación).

En el caso de la yuxtaposición no aparece ningún nexo conjuntivo que establezca la relación lógica o semántica entre las oraciones.

En el caso de la coordinación y de la subordinación este nexo sí aparece. Las conjunciones coordinadas se colocan en medio de los elementos unidos: De pronto aparecieron unas llamas enormes y el encargado avisó a los bomberos.

Se suele mantener la convención de indicar los límites de una oración coordinada o yuxtapuesta mediante los corchetes de apertura y de cierre: [De pronto aparecieron unas llamas enormes] y [el encargado avisó a los bomberos]. Se dice que este enunciado consta de dos oraciones simples unidas por conjunción copulativa.

De su parte, las oraciones subordinadas se limitan mediante paréntesis y la conjunción subordinada se sitúa al principio de su oración: Nos iremos al cine (cuando hayamos acabado esta tarea).

En segundo lugar, se debe mantener siempre en memoria la clasificación básica que distingue entre cuatro tipos de oraciones coordinadas:

  • Copulativas (y, e, ni).
  • Disyuntivas (o, u, o bien).
  • Adversativas (pero, sino).
  • Explicativas (o sea, es decir).
Entre tres tipos de oraciones subordinadas:

  • Sustantivas (que, si).
  • Adjetivas o de relativo (que, el cual, la cual..., quien, cuyo).
  • Adverbiales (cuando, mientras, antes de que, donde, como, porque, para que, etc.).
En tercer y último lugar, la clasificación de las oraciones subordinadas enseña a distinguir los siguientes subtipos:

Oraciones subordinadas sustantivas:

  • De sujeto: Que hagas deporte es sano / Hacer deporte es sano.
  • De complemento directo: Le dijeron que hiciera deporte.
  • De suplemento: Le convencieron de que el deporte era beneficioso.
  • De complemento del nombre: Le gustaba la idea de practicar algún deporte.
  • De complemento del adjetivo: Estaba harto de practicar tanto deporte.
Oraciones subordinadas adjetivas:

  • Explicativas: Las novelas de Galdós, que son mi lectura favorita, le aburren.
  • Especificativas: Las novelas que yo prefiero le aburren.
Oraciones subordinadas adverbiales:

  • De lugar o locativas: Pon el libro donde lo encontraste.
  • De tiempo o temporales: Iremos cuando podamos.
  • De modo o modales: Hazlo como sepas.
  • De causa o causales: Lo elegí porque me gustaba.
  • Finalidad o finales: Lo elegí para que te lo repare.
Asimismo, a este último grupo se añaden otros cuatro tipos más:

  • Las condicionales: Si llegas tarde, la cena estará fría.
  • Las consecutivas: Era tan alto que no cabía por la puerta.
  • Las concesivas: Aunque era muy alto, no jugaba bien al baloncesto.
  • Las comparativas: Era más alto que sus compañeros.
Esta clasificación de los tipos de relación oracional se ha de tener presente a la hora de realizar el análisis sintáctico global y se ha de comentar en la PAU de forma explícita. Por ejemplo, el enunciado '[El día estaba oscuro] y [decidimos (pasar la tarde en la bolera)]', presenta el siguiente análisis sintáctico global: dos oraciones unidas por coordinación copulativa, la primera de ellas es una oración simple y la segunda es una oración compleja que alberga en su interior una oración subordinada sustantiva de complemento directo.