Seguridad aeroportuaria, según define el Anexo 17 del Convenio de 1944 de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), es: “la combinación de medidas y recursos humanos y materiales destinados a salvaguardar a la aviación civil contra los actos de interferencia ilícita”, entendiendo como este tipo de interferencias, cualquier actuación o tentativa de comprometer o perturbar la seguridad de la aviación y el transporte aéreo.

Antecedentes de la normativa de seguridad aeroportuaria

Prácticamente desde sus comienzos, la aviación ha sido objeto de actos de interferencia como pueden ser los secuestros, actos de terrorismo, utilizaciones indebidas de aeronaves, etc. Por ello, ya desde los albores de la OACI, se dictaron normas para garantizar tanto la seguridad como la eficiencia de este tipo de transporte, pudiendo considerarse la primera regulación básica la que se recoge en el Anexo 17 del Convenio sobre Aviación Civil Internacional de Chicago (EEUU) de 7 de diciembre de 1944.

Diferentes tipos de seguridad aérea

Hay dos tipos de seguridad diferenciados a los que nos podemos referir cuando hablamos de “seguridad” en sentido genérico que, en español no distinguimos al nombrarlos por lo que habitualmente, en la literatura técnica se denominan en inglés y así decimos:

  • Safety” como concepto ligado a la seguridad operacional, operatividad de las aeronaves, normas técnicas.
  • Security” que, aunque no sea del todo completo, identificamos como seguridad policial, de orden público, encaminada a evitar las intrusiones y actos hostiles.

Estado actual de las medidas de seguridad en los aeropuertos

A pocos viajeros de los que utilizan el avión en sus desplazamientos, se les escapa que a partir del 11S del 2001 y los atentados contra las torres gemelas de Nueva York, las autoridades aeronáuticas y el mundo en general fueron conscientes que, más allá de los actos criminales que se pudieran cometer contra los pasajeros de un aeroplano, como secuestrarlo, desviarlo de su ruta o hacerlo estallar mediante armas o explosivos, se podía emplear ese mismo aparato como un arma en sí, lanzándolo ya contra un edificio, una calle o un estadio, multiplicando exponencialmente su capacidad para generar miles de damnificados y millones en pérdidas.

Objetos potencialmente peligrosos

Por ello, los organismos internacionales que regulan la aviación, se pusieron de acuerdo en incrementar las medidas de seguridad que se venían aplicando en los aeropuertos, de manera que se tratara de impedir el acceso a los aviones a personas portando objetos que pudieran ser potencialmente peligrosos tanto en sí mismos como pistolas, toda clase de armas o explosivos como por el uso que se les pudiera dar en un momento determinado como bates de béisbol, herramientas cortantes, punzantes o contundentes, gases paralizantes y un largo etcétera con el que muchos viajeros a día de hoy se encuentran familiarizados y cuyo listado aunque no exhaustivo aparece impreso frente a los mostradores de facturación de todo los aeropuertos.

Normativa referente a los líquidos en los equipajes de mano

Más adelante, y como consecuencia del descubrimiento en un vuelo regular del intento de un terrorista, para hacer explotar el aparato en vuelo mediante la mezcla de un explosivo líquido que transportaba en dos envases diferenciados, intento que se vio frustrado únicamente por la impericia del autor y se saldó con quemaduras en el mismo, la Comisión Europea, mediante el Reglamento (CE) 68/4004 de 15 de enero, estableció la prohibición del trasporte de líquidos en las cabinas de los aviones por los pasajeros en las condiciones y cantidades que continúan en vigor al día de hoy.

Operativa de un filtro de seguridad en un aeropuerto

Como consecuencia de todo lo expuesto, al momento actual el pasajero que pretenda tomar un vuelo en un aeropuerto europeo debe de tener presente que, antes de acceder a la sala de embarque ha de pasar un filtro en el que serán inspeccionados mediante diversos procedimientos tanto su persona como su equipaje de mano.

Por regla general, para la inspección de personas se utilizan los arcos detectores de metales, el detector manual o la palpación directa, que nunca debe extenderse a zonas íntimas salvo en los casos y en las condiciones establecidos por la normativa.

Para la inspección del equipaje de mano se usan los escáneres de rayos X y el propio control manual por parte del agente.

Obligatoriedad del paso por el control de seguridad

El pasajero de cualquier compañía aérea es libre de negarse a someterse al control, y en los aeropuertos españoles tiene el derecho a pedir que el manual se lo pase un miembro de la Guardia Civil de su mismo sexo, pero si no lo hubiera a la hora de embarcar debería de esperar a que estuviese disponible arriesgándose a perder el vuelo en la espera, y, si en cualquier caso se negara a ser controlado él o su equipaje de mano, le puede ser denegado el acceso al embarque y la compañía no estará obligada a indemnizarle de ninguna manera, habiendo perdido su tiempo y su dinero.