Es creciente la preocupación sobre la seguridad en Internet por los usuarios de la red.   Aunque sí existen bastantes usuarios que buscan información y datos de todo tipo en la Web, hay personas reacias, por poner un ejemplo, a las compras o transacciones financieras online. Y la única razón que esgrimen es el miedo al robo de claves y datos bancarios.

 

Seguridad en Internet

 

Aunque existen sistemas de seguridad muy fáciles de llevar a cabo (como el no teclear la clave en un documento online), son seguras las aplicaciones para sistemas informáticos que ofrecen protección ante estas incidencias (ataques de hacker principalmente).

 

Puedes, por supuesto, escribir tu contraseña y nombre de usuario en un documento .doc, por ejemplo, y luego cortar y pegar en el sitio online con el que estés trabajando, pero lo más seguro es recurrir a este tipo de programas que realizan una protección total. Entre ellos destacan los ssl certificados.

 

Certificados SSL
 

Los certificados SSL se han convertido en el producto de seguridad por excelencia cuando se trata de la confianza online, del mismo modo que Internet Security 2012 en los PCs. El protocolo SSL  proviene de las siglas en inglés Secure Socket Layer. Es, en esencia y para resumir mucho, un mecanismo que protege (a través una serie de encriptaciones y algoritmos secretos) los datos que se transfieren -en ambas direcciones- entre un usuario y una web segura con certificado SSL. De esta forma, ninguna otra persona o servidor ajeno puede acceder a dicha información.

 

Es extremadamente recomendable que cuando introduzcamos datos importantes en Internet, como nuestras claves bancarias, comprobemos si nos encontramos en un servidor seguro o no. Para ello, debemos fijarnos si los navegadores incorporan un candado amarillo al comienzo de la URL o en la parte inferior de la ventana.  Aparte de este icono que aparece en la barra de navegación, tienes que buscar las webs que comienzan por "https://" en lugar del simple "http://". Las primeras son las seguras.

 

Seguridad online

 

Como es obvio, este servicio aporta una confianza mucho mayor al comprador online.  No solo aporta seguridad cuando se trata de operaciones entre un usuario normal y una página web de compras o de operaciones financiaras, también sirve para la comunicación entre empresas. Es lo que se conoce como B2B.

 

Pero, si un dominio web que está certificado con el protocolo SSL hace que el usuario se sienta protegido y no tenga reparos en compartir sus datos, realizar compras o descargar algún archivo,  ¿por qué, entonces, no hay más webs con este certificado?

 

La respuesta es clara: el internet security essentials. Hay varias empresas que se encargan de su distribución y los precios son bastante dispares. Por supuesto, el importe final depende de las coberturas contratadas. Los certificados SSL sirven para un dominio (servicio básico) o webs complejas que disponen de subdominios y servidores junto con direcciones IPs.

A pesar de la variedad en el servicio, se puede tener asegurada una Web sencilla a partir de 150 dólares, aproximadamente, 125 euros.