La Guerra del Pacífico fue terrorífica tanto para japoneses como para norteamericanos. Conquistar una pequeña isla de pocos kilómetros habitualmente costaba miles de bajas por ambos bandos. Algunas de estas islas fueron escenario de combates que se convirtieron en auténticas carnicerías. Desde Guadalcanal hasta Peleliu, desde Iwo Jima hasta Okinawa, los americanos fueron dejando un rastro de sangre hasta llegar a la victoria final.

Midway y Guadalcanal, la supremacía en el Pacífico

Midway fue un enfrentamiento decisivo para el desenlace posterior del conflicto. En esta batalla se comenzaría a evidenciar la supremacía de la armada norteamericana en el Pacífico. Fue una victoria de la U.S Navy ya que ocasionó el hundimiento de 4 portaaviones y un crucero japonés por un portaaviones y un destructor norteamericano. Además el número de aeronaves derribadas por los norteamericanos duplicó a las aeronaves perdidas. Por otro lado las pérdidas humanas fueron muy superiores en el lado japonés.

La consecuencia de todo ello es que a partir de ese momento el dominio naval norteamericano en el Pacífico fue total y facilitó enormemente los posteriores desembarcos en islas tan significativas como Peleliu, Iwo Jima u Okinawa.

La campaña de Guadalcanal fue un enfrentamiento naval, terrestre y aéreo que se desarrolló desde agosto del 42 a febrero del 43 y al final del cuál las tropas norteamericanas perdieron alrededor de 7.000 hombres por más de 30.000 de las fuerzas japonesas. El objetivo de estos enfrentamientos era impedir que los japoneses utilizaran una serie de islas que les sirvieran de base para desarrollar su estrategia en el océano.

Peleliu, la guerra en las islas

Es una de las batallas más cuestionadas de la II Guerra Mundial. La 1º División de Marines con 5.000 bajas y la 81 División de Infantería con más de 3.000 fueron las encargadas de conquistar esta isla que en principio se debía tomar en 4 días y el resultado final fueron dos meses de combates.

La batalla se produjo entre septiembre y noviembre de 1944 y la posteridad ha puesto en duda el valor estratégico de esta conquista, más si cabe, teniendo en cuenta que el coste en bajas fue el más elevado de todo el conflicto en relación al número de soldados que intervinieron.

Hubieron combates durísimos, sirva de ejemplo cuando un batallón del 1º de Marines intentó conquistar lo que se denominaba la colina 100. Después de una semana de combates y de defender una posición en la que se encontraban atrapados y sin munición fueron rescatados. Solamente quedaban nueve supervivientes del batallón.

Asimismo el propio comandante estadounidense de la fueza del Pacífico hizo que figurara una lápida en memoria de los combatientes japoneses en Peleliu para que todo aquel que visitara la isla recordara cuán valientes fueron los soldados que allí lucharon.

Iwo Jima, una de las batallas más recordadas

Esta isla se había convertido en un objetivo fundamental para el ejercito estadounidense. Era necesario establecer una base aérea para los cazas que escoltaban a los bombarderos que día tras día bombardeaban territorio japones.

Cuando las tropas americanas desembarcaron en la playa de Iwo Jima, nada hacia presagiar que se iban a enfrentar a una de la situaciones más terroríficas de la guerra en el Pacífico.

El General japonés Kuribayashi había renunciado a establecer su defensa en la línea de costa y por contra había decidido luchar en un entramado de túneles, búnkeres y agujeros que se iban a transformar en un infierno para los soldados norteamericanos.

En esta batalla se utilizaron masivamente los lanzallamas y las granadas.

Tras dos meses de combates los soldados norteamericanos habían tenido 7.000 bajas entre muertos y heridos. La fuerzas de defensa japonesas fueron prácticamente eliminadas. De los 21.000 soldados japoneses únicamente fueron capturados vivos alrededor de 500.

La batalla de Okinawa

Una vez tomada Iwo Jima le tocaba el turno a Okinawa y la que iba a ser la batalla más importante de la guerra en el Pacífico. Los norteamericanos dispusieron 40 portaaviones con más de 2.000 aviones, 20 acorazados, 200 destructores y otros barcos de combate.

500.000 soldados yanquis intervinieron en la batalla. En la isla aguardaban 100.000 soldados nipones y 2.000 aeronaves.

En esta batalla los kamikazes se emplearon a fondo y lanzaban sus naves contra los buques americanos causando cuantiosas perdidas. No obstante la superioridad norteamericana llegado este punto de la guerra era manifiesta.

Los marines y la infantería americana sufrieron de lo lindo en tierra durante los tres meses que se prolongó la lucha. La dureza de los combates fue comparable a lo ocurrido en Iwo Jima. incluso cuando casi todas las defensas japonesas ya habían sido destruidas, unidades de soldados nipones se lanzaban a desesperados ataques banzai que provocaban enormes bajas por ambos bandos.

El 21 de Junio de 1945 el General Ushijima y su jefe de Estado Mayor que habían recibido la orden por parte de las autoridades del Japón de resistir hasta el final, se hicieron el harakiri.

El resultado de la batalla fue devastador; los japoneses tuvieron bajas en un número superior a los 100.000 mientras que los norteamericanos sufrieron alrededor de 50.000 bajas entre muertos y heridos.

Las consecuencias de las batallas en el Pacífico.

Los norteamericanos extrajeron una clara conclusión de todas estas batallas. Cada isla que conquistaban por pequeña que fuera suponía miles de bajas para sus fuerzas, debido al arrojo y en cierto modo locura de las tropas japonesas.

Estos hechos son los que desencadenaron la decisión de lanzar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Una invasión convencional hubiera supuesto un número incalculable de bajas y alargar el conflicto en el tiempo y la II Guerra Mundial debía acabar ya.