Los orígenes de la Santa Vehme están envueltos en leyenda. Se cree que Carlomagno, tras su victoria sobre los sajones y su intento de cristianizarlos, encontró unos rebeldes incontrolables que le causaban muchos inconvenientes, sobre todo el duque sajón Widukind .

Se dice que este gobernante envió un emisario al Papa León III para pedirle consejo sobre estos paganos insurrectos. El Papa no le respondió, fue al jardín, cortó las malas hierbas y las colgó para secarlas. El emisario contó a Carlomagno lo visto y éste lo interpretó a su manera creando en el 772 la Santa Vehme, también conocida como “los tribunales secretos de Westfalia” por ser donde comenzaron su “sagrada misión”.

Expansión

La llama de su poder se extendió rápidamente y empezaron a conocerse como “La Corte Vehémica”, Vehmgericht o “Cortes Libres” (Freigerichte). Carlomagno les dio el llamado “poder sobre la vida y la muerte” (blutbann), es decir, la capacidad de ejecutar libremente a quien consideraran culpable de delito. Alemania se llenó de temor hacia los espías y secretos verdugos que podían ser cualquiera de sus vecinos.

Básicamente se castigaba la falta hacia los diez mandamientos, la moralidad o la patria y con la pena máxima, es decir, la muerte para así sembrar el terror.

Aunque eruditos más cercanos a la época activa de esta sociedad, como por ejemplo Sebastián Munster (1488-1552), creen como verdadero el origen en Carlomagno, otros lo creen en tiempos de Rey Ricardo Corazón De León, dado que la fechas de los documentos más antiguos de un juicio véhmico datan del 1267 en el que se juzga a un tal Gervin de Kinkenrode por romper sus obligaciones feudales con su herencia.

Rituales de iniciación de la Santa Vehme

Funcionaban como una sociedad secreta, con sus rituales y pruebas de iniciación, sus secretos y códigos que sólo entendían entre ellos, así como claves para reconocerse

Los neófitos eran reclutados por un alto dignatario del tribunal, los Freistuh (era como un guía espiritual). Debían pasar dos fases de iniciación. Se desconoce en qué consistían exactamente, pero si se sabe que primero estaba la fase de “el que ignoraba” que, una vez superada, se convertiría en “el sabio o el que conoce” (wissende)

Postulante y maestros

El postulante debía presentarse con la cabeza rapada ante sus maestros, responder sus preguntas sobre su honor y cualidades, arrodillarse, colocar el dedo pulgar e índice sobre un dogal y la hoja de un puñal o espada ritual con las letras S.S.G.G grabadas, de significado todavía ignorado, pero con un profundo carácter místico.

Prestando el siguiente juramento bajo pena de muerte si lo incumplía: "Ocultar la Santa Vehme de su mujer y de sus hijos, de sus padres y de sus hermanos, del fuego y del viento, de cuanto bañan los rayos del sol, de cuanto humedezca la lluvia, de cuanto esté entre el cielo y la tierra". Y prometían denunciar incluso a padres o hermanos si incurrían en falta y, si de su mano quedara darles muerte, así procederían. Tras el juramento pasarían a ser fronboten (criados de dios).

La temida citación y el juicio Vehmico

El “modus operandide esta sociedad secreta era muy novelesco y psicológicamente bien pensado creando un halo enigmático y terrible. Durante lanoche, cuando no hubieran testigos, dejaban su puñal ritual clavado en la puerta del acusado con una nota cerrada con un sello de cera roja que representaba un caballero con armadura. En la nota una lista de sus faltas y con esta frase: "Nosotros, los secretos vengadores del Eterno, los jueces implacables de los crímenes, y los guardias de la inocencia, lo citamos de aquí a tres días, ante el tribunal de Dios. ¡Apareced, apareced ". El acusado tenía varios días para poner sus cosas en orden. Si intentaba escapar sería dado muerte sin juicio con el famoso puñal ritual a la espalda con la nota de sus faltas.

Los acusados eran secuestrados en la noche por encapuchados y con los ojos tapados se le llevaba a un lugar secreto del bosque. Allí lo destapaban rodeado por hombres encapuchados, frente al “juez” y los Freigraf alrededor deuna mesa con una espada y sobreel juez una horca colgandoSi era encontrado culpable lo ahorcaban en el árbol más cercano en el que dejaban clavado su puñal identificativo con la causa

Faltas a perseguir y supresión

Según un documento de 1490, se debía perseguir y condenar:

  1. Los que revelaban los "secretos de Carlomagno".
  2. Los que practicaban o introducían la herejía
  3. Los que se descartaban de la fe y caían en el paganismo
  4. Los que cometían un perjurio
  5. Los que practicaban la brujería y la magia o pactaban con el Astuto
  6. Los que revelaban los secretos de la organización
Las cortés vehmicas fueron perdiendo su poder pero no fue hasta principios del S. XIX cuando Jerónimo Bonaparte, rey de Westfalia, la suprimió. Más en "La Santa Vehme: Evolución y actualidad" una investigación de algunos vacíos de su historia ¿Sigue activa hoy?.

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