Después de explicar la historia llena de misterios y terror de esta sociedad secreta de vengadores encapuchados en otro artículo sobre La Santa Vehme. Invitamos al lector a reflexionar sobre ciertas dudas que al autor de la investigación se le han suscitado y, a su vez, que usted mismo indague y saque sus conclusiones.

Cristianos o herejes paganos

No deja de parecernos sorprendente que en una sociedad creada para someter cualquier herejía, encontremos tantas influencias paganas. Desde celtas a rituales de magia nórdica e incluso simbología rúnica.

Como sostenia en los años treinta del S. XX el investigador y runólogo alemán Siegfried Adolf Kummer: “SSGG fórmula rúnica, -es el secreto divino que lleva a cabo la jurisdicción más alta-” y el ahorcamiento ritual era un sacrificio al dios nórdico Odin.

Creemos que con el tiempo se desvirtuó el original destino de esta sociedad en una zona cada vez más cristianizada.

Leyendas de Carlomagno

Quizás sea cierto que Carlomagno realmente tuviera algo que ver en la creación de estos jueces, como sostienen algunos investigadores ¿O no intervino en los asuntos de éstos? ¡Pero siglos después eran castigables los que revelaran los secretos de Carlomagno!

Parece que este se ha convertido en una especie de Rey Salomón rodeado leyendas, recordemos que incluso está vinculado a la de la reliquia de la lanza de Longino. Según ésta, Carlomagno la tenía como talismán, llevándole a la victoria durante 47 campañas, trasmitiéndole poderes de clarividencia. Se atribuyo su muerte a que se le cayó accidentalmente.

Este rey está rodeado de historias míticas y milagrosas para agrandar su magna imagen y acercarlo a la santidad, cosa que se intentó. De modo que cualquier sociedad secreta que quisiera darse pedigrí y porte durante esos siglos querría tener como padrino o fundador al magno emperador (como ha sucedido con Salomón).

¿Mil años de Santa Vehme?

En casi 1.000 años de Vehme sostenemos que hubo una primera sociedad secreta, pero luego otros aprovecharon la estela de terror y respeto. Probablemente su filosofía original era la misma que la de “la hermandad de Castilla” en España. Una defensa de los abusos y de la injusticia de los poderes emergentes políticos y religiosos, que en Westfalia estaban a la orden del día por su especial ubicación.

Se sabe de su existencia en el S. IX, pero ésta era tan secreta que no elaboraba nada por escrito o al menos aún no consta. Otros investigadores sostienen que lo otro era mito y que sobre el S. XIII empezó a funcionar, época de la primera documentación. Pero existe un vacío nuevamente y se encuentran datos muy esporádicos, siendo el S. XV donde se encuentran mayor cantidad de ellos.

Datos que pasaron a manos de los gobernantes, como el arzobispo de Colonia y duque de Westfalia, que en 1180 se colocó como representante del emperador y jefe de los jueces libres, después de la división del ducado de Sajonia (otros datos señalan que fue en 1333 a través de una escritura de privilegio del emperador Carlos IV).

De sociedad secreta independiente pero supuestamente bajo beneplácito de la realeza, la Santa Vehme se convirtió en lo que podemos llamar los primeros servicios secretos. De hecho, durante 1429 pasó ese poder directamente al emperador Segismundo, ya que existe un documento iluminado en la ciudad alemana de Soest del S. XIV con el “código de regla” revisado por este emperador.

Probablemente ahí, si quedaba algún retazo de sus primeros códigos, desaparecieron, fueran nobles o no. Pasaron a disposición de la nobleza reconvirtiéndola en lo que hoy se sabe, más la influencia romántica del siglo XVIII y XIX.

Herederos y la vehme hoy

Los herederos de los jueces libres son, dicen, desde el Ku Klux Klan, con sus vengadores enmascarados en la noche en pos de una justicia injusta y racista. Quizás los Iluminati, creados en proximidad geográfica en fechas de actividad de los jueces libres, cogieron el nombre con el que se hacían llamar entre ellos.

Según muchos investigadores existió una sociedad denominada “caballeros de la santa Vehme” a principios del S. XX, como sugiere la italiana Sabina Marineo, la cual sostiene incluso que ayudó a la subida al poder de Hitler. Por su parte, Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln sostienen la pertenencia a la misma en 1912 de George "Israel" Monti.

Los “lobos grises” de la resistencia nazi después de la II Guerra Mundial hasta casi los años 50, funcionaban con los modos de la Santa Vehme.

El prestigioso investigador británico Philip Gardiner sostiene que aún siguen en activo y según dice, gracias a sus contactos en sociedades secretas, consiguió reunirse con estos en Alemania para un breve encuentro durante el cual unos veteranos oficiales nazis le confesaban que “después de la guerra mantienen la composición de la Vehme y alegaron que estaba todavía muy viva hoy en Alemania y Austria y, de hecho, es cada vez mayor dentro de los anti-europeos contingentes”.

Leo Lyon Zagami, ex-Iluminati, que se dedica a pregonar los secretos intentos de gobernar el mundo de esta sociedad (curiosamente como el polémico Gabriel López de Rojas en España), asegura que la moderna Vehme se encuentra tras la muerte de Roberto Calvi, conocido conspirador relacionado con la Red Galio y que apareció colgado en el puente de Londres, e incluso tras la de la Princesa Diana (curiosamente esta declaración ya no se puede encontrar).

Quién sabe si sus métodos son más discretos y más de cuatro asesinatos o muertes comunes sean un castigo Véhmico.