
- Contador sancionado con dos años - David Martínez
Se ha hecho pública la sanción contra Contador, y vemos cómo el deporte se olvida lo de la seguridad jurídica y la tutela efectiva de jueces y tribunales. Digo esto por el calvario que está pasando el ciclista Contador durante los últimos meses. ¿Cómo puede ser que se haya demorado tanto el proceso contra el corredor? ¿No se podría haber fallado antes?
Los Tribunales deportivos no ofrecen garantía jurídica alguna
¿Realmente los Tribunales deportivos, si se pueden llamar Tribunales a los del deporte, necesitan tanto tiempo para decidir? Lo que no se puede es mantener en vilo a un deportista que encima tiene todas las trazas de que no ha cometido nada ilegal.
Desde luego si hubiera cometido una ilegalidad y se hubiera dopado, con los datos en la mano no se puede probar, se le hubiera podido sancionar. Ténganse en cuenta que los niveles de sustancia, clembuterol en este caso, fueron ínfimos de tal forma que es imposible que niveles así puedan ayudar al deportista a ganar pero es que aún hay más, los niveles fueron disminuyendo en los días posteriores. Eso vendría a demostrar palmariamente que el consumo de la sustancia fue claramente ocasional, lo que viene a avalar la tesis de que se infectó accidentalmente por el consumo de la carne contaminada como el corredor se ha cansado de decir en todos los lugares en que han querido escucharlo.
Pero con ser importante lo anterior no es sino la punta del iceberg de todo el entramando que ha rodeado a Alberto Contador en los últimos tiempos, comenzando por el Presidente de la Unión Ciclista Internacional, que ha condenado al corredor desde siempre sin esperar al dictamen de los Tribunales Deportivos.
Un Tribunal de Justicia ordinario ya hubiera sobreseído el caso
No cabe duda que cualquier Tribunal de Justicia ya hubieran sobreseído el caso por falta de pruebas, pues a nadie se le puede condenar sin pruebas, y ante cualquier duda siempre habrá que absolver al acusado porque jurídicamente y con la Ley en la mano nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que no constituyan hecho punible y a Contador se le está condenando sin que haya realizado ni la una ni la otra.
En este caso la indefensión jurídica está ahí y posiblemente Contador apele a los Tribunales de Justicia ordinarios con el fin de tener un juicio justo. El corredor puede y debe hacer valer sus derechos pues de lo contrario la inseguridad jurídica y la indefensión habrán finiquitado una carrera por lo demás modélica.
En definitiva Alberto Contador pierde el Tour de 2010 y el Giro del 2011 y lo que es más importante, de manera totalmente injusta pues no se ha probado el dopaje como así ha dicho el TAS.
