El cilantro de nombre científico Coriandrum sativum, en algunos países latinoamericanos también se le conoce con los nombres de coriandro y culantro. Es una especia muy versátil y popular que se puede utilizar como un condimento tanto fresco como seco.

A esta planta, los antiguos griegos, la dieron el nombre de Koriandron, porque la asociaban al olor del koris (insecto). Sus hojas y semillas que además de sus usos culinarios, también poseen propiedades medicinales y curativas, son muy aromatizantes, así, en Oriente Medio y el Sudeste Asiático la utilizan en sus platos de curries y encurtidos.

Los tallos son finos y redondos, con tendencia a dispersarse y ramificarse. Se pueden picar y añadir a sopas, guisos, estofados e incluso a las barbacoas ya sean de carne, verduras o pescado.

Usos culinarios y domésticos del cilantro

Las semillas del cilantro que pueden comprarse enteras, combinan muy bien con casi todos los guisos y con ciertos postres, y sus hojas proporcionan un toque muy especial a cualquier tipo de ensalada.

Si estas semillas se conservan en una infusión de vinagre, resultan deliciosas y de un olor muy agradable. Y agrupadas en popurrís aromáticos son ideales para perfumar el hogar.

Para cualquier receta con cilantro, esta especia casa muy bien con el ajo, el limón, la albahaca o el perejil y le da un sabor muy característico y agradable a cualquier tipo de sopa.

Receta de salsa de cilantro

El cilantro es muy aromático con un sabor peculiar que lo caracteriza como una especia muy cotizada para aliñar y realzar cualquier plato de pescado, carne o pollo; guisados o sencillamente asados a la parrilla. En Méjico lo utilizan para mojar tortitas o crudités, siendo muy habitual su uso en el típico guacamole.

Para preparar una salsa de cilantro para unas cinco o seis personas, es necesario disponer de:

  • 4 tomates.
  • 1 manojo de cebolletas o 1 cebolla grande.
  • 2 limas o en su defecto 2 limones.
  • 2 guindillas.
  • 2 cucharadas grandes de hojas frescas de cilantro.
  • Sal, pimienta negra y ajos a voluntad.
Además de un cuenco para mezclar los ingredientes y un exprimidor de cítricos.

Salsa de cilantro, su preparación

Se cortan los tomates y las cebolletas en trozos muy pequeñitos, se exprimen las limas o limones y se añaden a estas verduras colocadas previamente en un cuenco, se sazonan con la sal y la pimienta negra ya molida.

Una vez lavadas las hojas de cilantro, se pican muy finamente y se colocan en el cuenco junto con las guindillas y los ajos, todo bien picadito.

La salsa de cilantro es conveniente emplearla recién hecha, por lo que no es oportuno hacer más de la necesaria, si no es así, perdería toda su esencia y frescura.

Esta misma salsa de cilantro es excelente y muy saludable como acompañamiento a unos sencillos puerros hervidos.

Si bien esta receta de salsa de cilantro está elaborada con sus hojas frescas, cabe señalar que sus hojas secas también maridan muy bien, con cualquier tipo de ensalada, curries, arroces o estofados, dándoles un refinado sazonamiento.

Propiedades y beneficios del cilantro

Además de los usos culinarios, el cilantro posee propiedades medicinales al igual que otras plantas medicinales como el diente de león, la zarzaparrilla o la lavanda, asociadas al aparato digestivo. No en vano, se comercializa en la producción de licores, tales como el Chartreusse y el Bénécdictine, por sus propiedades digestivas. También tiene propiedades antiespasmódicas y tonificantes del sistema nervioso.

En febrero del 2009, el periódico La Jornada de Oriente de Puebla (México), publicaba: “Con un fármaco hecho de cilantro pretenden controlar diabetes, hipertensión y colesterol”, en referencia a un estudio de las semillas y hojas de cilantro, llevado a cabo por académicos y alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).

Esta hierba, de olor penetrante ha venido siendo cultivada tanto para la cocina como para la medicina desde muy antiguo, ya los romanos la utilizaron por sus muchos beneficios como conservante de la carne. Asimismo los chinos también desde muy antiguo la utilizaban como conservante porque creían que ayudaba a la gente a vivir hasta edades avanzadas. En la actualidad la aconsejan para la anorexia nerviosa, ya que puede ser un estimulante del apetito.

Para aliviar las flatulencias y mejorar la digestión, se puede preparar una infusión a razón de una cucharada de semillas y de hojas de cilantro por taza de agua hirviendo, y dejar reposar de cinco a ocho minutos. Se puede tomar antes de las comidas.

El cultivo del cilantro y su origen

El cilantro para su cultivo prefiere la tierra bien cultivada y abonada. Es una planta anual y muy resistente que se propaga con mucha facilidad, y tiene mejor aspecto si está plantada en un terreno con pendientes. Se siembra a finales de primavera y se cosecha a principios de verano.

Las hojas más jóvenes se pueden recolectar en cualquier momento, por el contrario, para recoger sus semillas pequeñas y redondeadas, hay que esperar a que estas se oscurezcan.

Su origen al parecer es Mediterráneo, siendo los romanos quienes lo extendieron por toda Europa, y desde este continente se cree que se expandió al resto del mundo.

El nombre del cilantro ya figura en la literatura sánscrita y en la Biblia. Hipócrates llamado el padre de la Medicina, utilizó al cilantro como un fármaco.

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