El 90% de la sal extraída de las salinas marítimas no llega a nuestras mesas: la sal tiene 14000 usos diferentes, es aprovechada por la industria química, textil, metalúrgica, papelera y petrolera. Estados Unidos y China aportan el 40% de la producción mundial.

La sal: la heladera de la antigüedad

En el período neolítico, nuestros antecesores, descubrieron que la carne, el pescado y otros alimentos esenciales podían ser conservados con sal.

En el mundo antiguo, la sal se convirtió rápidamente en un bien preciado, mercadería de intercambio por mar y por tierra. Con el comercio de la sal los hombres se enriquecieron como con el ámbar, las especies o la seda.

El comercio de la sal

Durante dos milenios, el comercio de la sal fue la actividad más importante de la antigua China. Los egipcios, que ya utilizaban la sal para conservar alimentos y para momificar los cuerpos, crearon numerosas salinas en el delta del Nilo, al igual que los etruscos que las distribuyeron a lo largo de la costa del mar Tirreno.

Los romanos crearon la industria de la sal

De la producción de sal, los romanos hicieron una verdadera industria, de la cual tenían el monopolio.

Para potenciar la industria, estrechamente ligada a la producción de garum, célebre salsa a base de pescado azul salado, los romanos no solo crearon salinas en Ostia y en las cercanías del actual aeropuerto Fiumicino, sino que construyeron una via consolare destinada al transporte y comercio de la sal marina: la via Salaria.

¿Cuánta sal es necesario consumir?

Un gramo de sal de cocina contiene 0,4 gramos de sodio. Nuestro organismo, en condiciones normales, elimina de 0,1 a 0,6 gramos de sodio por día.

El sodio contenido naturalmente en los alimentos basta para cubrir las necesidades diarias, las que aumentan solo en caso de sudoración intensa o prolongada.

Propiedades y usos de la sal

En las calles nevadas suelen pasar camiones que esparcen sal, dado que la sal de cocina tiene la propiedad de hacer descender la temperatura de congelación del agua. En contacto con el agua, las moléculas de sal se rompen en iones cuya presencia interfiere en la formación de los cristales de hielo.

En bajas concentraciones, la sal de cocina intensifica los sabores, por lo que se utiliza como catalizador o exaltador del gusto, inclusive de los dulces.

Hoy usamos la palabra salario para referirnos a una retribución regular por un trabajo, utilizando una palabra de origen latino, salarium, con la que los romanos llamaban a la ración de sal entregada a cada soldado como pago por el servicio militar.