La sábila es una planta que tiene muchas especies del mismo género, pero la considerada como medicinal y la más efectiva es la que se conoce como aloe vera.

La sábila es una planta originaria de las áreas secas de África y Medio Oriente, pero actualmente se encuentra en todo el mundo y es muy accesible.

Tiene unas propiedades muy convenientes para la salud del ser humano en los campos de la salud, la estética e incluso la belleza, ya que muchos productos son hechos a base de esta planta.

Ha sido tomada en cuenta por los científicos y en la medicina, debido a sus increíbles características curativas y que previenen algunas enfermedades, incluso las que son famosas por estar catalogadas como incurables.

Tiene muchos usos y a continuación se presentarán algunos de ellos.

Propiedades curativas

El consumo de sábila contribuye a la solución de problemas estomacales e intestinales como la colitis, acidez estomacal y úlcera; pues el jugo de esta planta es un cicatrizante natural y un antioxidante.

El comer la pulpa de la sábila diariamente puede contribuir a reducir los dolores producidos por artritis y reumatismo.

Si se tienen dolores por úlceras estomacales, se aconseja comer un trozo de pulpa en ayunas y otro antes de dormir y así las molestias desaparecerán.

Frotar la sábila sobre los párpados puede curar las cataratas y actúa como limpiadora si se agregan unas gotas del jugo de la misma tanto en ojos como en oídos.

Protectora y regeneradora

La sábila es excelente para esas quemaduras, ya sea con algo muy caliente o por el sol. Frotar un pedazo de la misma sobre la parte afectada de forma diaria, hará que dicha quemadura desaparezca más rápidamente y lo mejor de todo, sin dejar huella.

También puede regenerar la piel, después de haber tenido una herida, cortadura o lastimadura, pues si se coloca la savia amarilla que sale cuando recién es cortada, sobre la cicatriz, su visibilidad disminuirá de manera considerable hasta desaparecer. Se recomienda hacer esto mientras la cicatriz aún esté roja.

También es una buena protectora, ya que al colocarla sobre las heridas recién hechas, disminuye el riesgo de infecciones.

Si se aplica externamente sobre las várices, se puede reducir los dolores y la visibilidad de las mismas.

Gracias a sus propiedades regeneradoras puede ser usada contra el acné. Hay que aplicar el jugo de la sábila sobre la cara limpia en la mañana y en la noche.

Sirve también para curar hongos, pie de atleta, picaduras de insectos, dolores musculares, entre otros.

Ayuda en la prevención y tratamiento del cáncer de la piel.

Para la belleza

La sábila es usada en casi todos los aspectos de estética y belleza, sobre todo en las mujeres.

La aplicación de sábila sobre el cabello, contribuye a convertirlo en más dócil, sedoso, suave y arregla aquellos cabellos maltratados por factores externos.

La aplicación frecuente de sábila sobre manchas blancas o negras en la piel ayuda a que desaparezcan.

Puede prevenir la aparición de estrías y también contribuyen a reducir su visibilidad, aun cuando estas estén blancas.

Es un protector solar, sobre todo para el rostro que es el área que requiere mayor cuidado y especial atención.

Puede ser aplicada sobre las manos para suavizarlas y también ayuda a mantener unas uñas hermosas.

Una esperanza contra el cáncer

Estudios recientes han revelado que la sábila podría ser una cura natural para el cáncer y se ha hablado de una receta natural que cualquier persona de cualquier nivel económico podría preparar y consumir.

Se necesita medio litro de miel de abejas (original), dos hojas grandes de sábila con cáscara y 3 cucharadas de agua ardiente (se puede utilizar cualquier otro trago fuerte).

Se debe lavar bien la sábila, quitar las espinas, ponerla en una licuadora con los demás ingredientes y licuar. Es necesario poner la mezcla en un frasco de vidrio y si se desea en el refrigerador. No se debe cernir, ni quitarle la cáscara a la sábila.

La forma de consumirla es una cucharada quince minutos antes de cada comida (tres veces al día durante 10 días). Se aconseja agitar el frasco antes de cada uso.

Se puede repetir este proceso con descansos de una semana aproximadamente si no se han conseguido los resultados esperados. Se recomienda realizar los exámenes pertinentes para conocer si los resultados están siendo favorables.