
- Interior de la bodega Gutiérrez Colosia - Bodega Gutiérrez Colosía.
La provincia de Cádiz cuenta con una importante tradición enóloga que han desarrollado rutas turísticas en torno a la cría, elaboración y comercialización de distintos caldos. Uno de estos itinerarios se encuentra El Puerto de Santa María, cuna de los vinos, brandys y vinagres de gran calidad.
Economía del vino en El Puerto de Santa María
Por su localización geográfica y su climatología, El Puerto de Santa María es el espacio idóneo para la crianza de los vinos pertenecientes a la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry.
Esta actividad económica se desarrolla en la localidad desde el siglo VIII aC, y ha dejado huella en muchos aspectos de la población. Uno de los más destacados es su particular fisonomía, que se encuentra marcada por una amplia representación de grandes bodegas, popularmente conocidas como "catedrales".
La mayoría de las bodegas en El Puerto de Santa María se concentran en la zona conocida como Campo de Guía, en la ribera del río Guadalete. Un ensanche urbano que fue el primer polígono industrial bodeguero planificado en la España del XIX.
Jerez-Xérès-Sherry
Los vinos que se desarrollan en el Marco de Jerez-Xérès-Sherry forman parte de un amplio catálogo de caldos de gran calidad, internacionalmente reconocida.
Parte del éxito de esta denominación de origen se encuentra en el tipo de tierra sobre el que se cultivan los viñedos del Marco de Jerez: la albariza.
La albariza es una tierra blanca, formada por la sedimentación de las aguas de un mar interior que cubría la zona hace unos 34 millones de años. Esta roca es rica en carbonato cálcico, arcilla y sílice, y retiene mucho la humedad. Esto hace que la tierra almacene la lluvia del invierno para alimentar la cepa durante los meses más secos.
Las variedades de uvas que se cultivan en las 10.500 hectáreas que conforman el Marco de Jerez son: palomino fino, moscatel y Pedro Ximénez.
Vinos Portuenses
En El Puerto de Santa María se crían distintas variedades de vinos: Amontillado, Oloroso, Palo Cortado, Medium, Cream, Pedro Ximénez, Pale Cream y Fino.
De entre ellos destaca el vino Fino. Sus especiales condiciones de obtención le otorgan unas características especiales que le diferencian del resto de los caldos de la zona.
En este sentido, hay que explicar que el Fino se obtiene de la crianza biológica, bajo una capa de levaduras naturales que aparecen en la superficie del vino almacenado en la bota. Este elemento aisla el vino del aire e impide su oxidación, consumiendo buena parte de su etanol al tiempo que le aporta nutrientes.
Este proceso de obtención del vino Fino solo se realiza en El Puerto de Santa María y en Jerez de la Frontera, siendo el de Sanlúcar de Barrameda una Manzanilla (considerado vino homólogo al Fino)
Brandy de Jerez y Vinagres de Yema
Otra de las variedades que se realizan en las bodegas portuenses son los denominados brandys. En concreto los que se conocen con el nombre genérico Brandy de Jerez.
Se trata de un aguardiente vínico que ha envejecido en botas de roble que antes se han empleado para obtener vino de Jerez.
Las bodegas del Puerto de Santa María también cuentan con marcas propias de este caldo y, durante la visita a sus instalaciones, ofrecen la posibilidad de obtener más información sobre ellas.
Otra de las especialidades que se obtienen a partir de los vinos de esta zona son los vinagres de Yema. Líquidos de gran calidad que suelen emplearse en alta cocina por sus múltiples cualidades.
Bodegas que se pueden visitar en Cádiz
En El Puerto de Santa María se encuentran nueve bodegas visitables: Caballero, Grant, Gutiérrez Colosías; Osborne "De Mora" y "El Tiro"; Terry; 501 y González Obregón. En cada caso, las condiciones de acceso son diferentes. Así, en algunas es necesario concertar cita previa, mientras en otras no es necesario.
Los precios oscilan entre los 2,5 euros hasta los 30 euros de una visita que incluya cata, visita y degustación de ibéricos.
En muchos casos existe la posibilidad de hacer visitas en otros idiomas. Y, por lo general, suelen realizarse guiados por personal de la bodega que explica los pormenores del cultivo y de la preparación de sus vinos.
Si se va a realizar una visita programada es conveniente recabar información previa por si la asistencia coincidiera con una cata programada o una cata dirigida.
