La conquista de la Nueva España, no fue obra sólo de Hernán Cortés, de hecho tuvo fuertes rivales que quisieron superar sus hazañas, uno de ellos fue Nuño Beltrán de Guzmán, quien llegó a estas tierras en 1526 y al año siguiente fue nombrado gobernador de Pánuco. Después de 1528 a 1529 fue presidente de la primera Audiencia. También fue conquistador de buena parte del Occidente de México. A la región le quiso llamar la Mayor España, a lo que se opuso el rey, llamándola Nueva Galicia con capital en Santiago de Compostela (Nayarit), desde 1535.

Expansión al norte de la conquista y colonización

El foco de aculturación y colonización del norte de la Nueva España fue Jilotepec. Su cacique Hernando de Tapia, Conin y don Nicolás de San Luis de Montañez, señor de Tula fue nombrado después capitán general de la conquista de la Gran Chichimeca, para lo cual fundaron: Querétaro, San Juan del Río, Apaseo, Acámbaro, Puroagua, Salvatierra, San Juan de la Vega, Neutla, Chamacuero, etc.

Sin embargo, existieron situaciones complejas a vencer como la oposición de los grupos nómadas, lo que provocó primero la rebelión de los cazcanes en el Peñol de Nochistlán y en el Mixton en 1541 y luego la guerra chichimeca, durante la segunda mitad del siglo XVI. El triunfo de los españoles y el descubrimiento de yacimientos mineros en el norte facilitaron que en 1560 se trasladara a Guadalajara, tanto la sede de la Real Audiencia como la sede episcopal de la Nueva Galicia.

Creación y ramales de la ruta de la plata

El camino México a Veracruz se inició su construcción en 1522 por órdenes de Hernán Cortés y en 1531, Sebastián de Aparicio lo convirtió en carretera, realizando varias carretas. Cabe el honor a Aparicio de haber iniciado la construcción del camino tierra adentro, en el año de 1542, que se iría ampliando hacia el norte de la Nueva España, en relación con los principales focos mineros. En 1546, Juan de Tolosa descubrió el yacimiento de plata en Zacatecas y en 1548 se encontraron vetas en Guanajuato lo que impulsó el desarrollo de la minería, en el norte, para lo cual se crearon varias poblaciones de enlace y defensa como San Miguel, San Felipe, Celaya, entre otras.

En realidad la ruta de la plata era una compleja red de caminos que permitía por un lado, abastecer a las zonas mineras de productos para su subsistencia y por el otro, el trasladar los minerales a la ciudad de México. El eje principal del camino de tierra adentro iniciaba en la capital novohispana, luego seguía por Naucalpan, Tlalnepantla, Lechería, Cuautitlán, Tepotzotlán, Tepeji, Tula, Jilotepec, San Juan del Río, Querétaro, San Miguel, San Felipe, San Luis Potosí y Zacatecas. Otro ramal salía de Michoacán, Cuitzeo, Maravatío, seguía por Acámbaro, Celaya, Chamacuero (Comonfort) y conectaba con San Miguel, su principal función era surtir de víveres a la región minera zacatecana. Una variante era a la altura de Celaya se continuaba para Guanajuato, León, Lagos de Moreno, Aguascalientes y Zacatecas.

Otro ramal conectaba a Guadalajara seguía por Aguascalientes hasta llegar a Zacatecas. Otra variante salía de Guadalajara seguía por Nochistlan, Teul, Colotlan, Jerez y Zacatecas. De éste último lugar se seguía hacia el norte de la Nueva España hasta llegar a Nuevo México. El comercio se realizaba gracias a la arriería.

Ampliación del Camino Real de Tierra Adentro

De 1556 a 1567 se descubrieron las minas de Chalchihuites, Sombrerete, San Demetrio de Plateros y Fresnillo. En 1564 el virrey don Luis de Velasco y Diego de Ibarra uno de los fundadores de Zacatecas, ordenaron que se realizara una expedición para encontrar más yacimientos, lo que permitió la consolidación de la Nueva Vizcaya, que tendría como capital Guadiana (Durango). Los indígenas tlaxcaltecas, purepechas y otomíes fueron enviados al norte para efectuar procesos de aculturación con los chichimecas.

Los franciscanos, dominicos y jesuitas fueron creando misiones, donde les enseñaron a los grupos nómadas las ventajas de la vida sedentaria. Las minas pasaron por etapas de bonanza y crecimiento económico, pero después al agotarse el mineral, se iniciaba el despoblamiento. Muchas de las ciudades mineras en la actualidad han cambiado su actividad económica por el turismo cultural, y que cuentan con un importante patrimonio. Lo que fue el camino tierra adentro o ruta de la plata es en la actualidad la ruta del dólar, que siguen miles de mexicanos y centroamericanos con rumbo al sueño americano.