El 9 de diciembre de 1931 aprobaban las Cortes Constituyentes la Constitución de la II República española, que se publicaría en la Gaceta de Madrid del día siguiente.

Fue poco afortunado aquel régimen, que empezó despertando muchas y legítimas ilusiones pero acabó con la orgía de sangre de la Guerra Civil. Al cabo de tantas décadas, si nos preguntáramos que quedó de aquella Constitución, sin duda sería el hecho de que el 9 de diciembre de 1931 el sexo ya no limitaba el derecho al sufragio, es decir, se le reconocía a la mujer el derecho a votar.

Ese derecho se ha mantenido durante ochenta años ya que ni siquiera la dictadura de Franco (1939-1975) se atrevió a cuestionarlo. En las consultas populares organizadas por el Régimen, también votaban las mujeres. Anteriormente a la II República, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), las mujeres habían participado en alguna de las consultas organizadas por el dictador, pero resulta obvio que el derecho al sufragio en el marco de un régimen dictatorial es, como mucho, un brindis al sol o una operación cosmética para dotar de apariencia democrática al gobierno de uno solo.

Clara Campoamor y el sufragio femenino

El voto de las mujeres fue consecuencia de la evolución de la sociedad, pero si en España hubo sufragio femenino antes que, por ejemplo, en la patria de Madame Curie -en Francia el sufragio femenino fue reconocido por el gobierno provisional del general De Gaulle, en 1945- sin duda se debe al activismo de algunas figuras, tanto masculinas como femeninas, entre las cuales descuella Clara Campoamor (1888-1972).

La defensa que Clara Campoamor realizó ante las Cortes Constituyentes fue clave para consagrar el derecho al sufragio femenino. El gobierno provisional que en 1931 convocó las Cortes Constituyentes reconoció la posibilidad de que se pudiesen presentar candidaturas femeninas. No fueron muchas las elegidas: Clara Campoamor, por el Partido Radical y Victoria Kent, por el Partido Radical Socialista, en las elecciones de junio; meses más tarde Margarita Nelken sería elegida en unas elecciones parciales celebradas en octubre de aquel año.

En el momento de discutirse el derecho al sufragio, sólo eran dos las mujeres presentes en las Cortes: Kent y Campoamor, ambas abogadas en ejercicio. Victoria Kent defendió que se retrasara el sufragio femenino, sometiéndose al dictado de su partido que pensaba que las mujeres no estaban maduras para asumir el derecho al sufragio. Ese prejuicio de los radicales socialistas lo compartían parte del PSOE -Prieto era enemigo del sufragio femenino- y el partido radical, que era el partido de Clara. Clara se opuso a su propio partido y defendió el derecho al sufragio recurriendo a la lógica, gran enemiga de los prejuicios. Y las Cortes aprobaron el sufragio el 1º de octubre.

Una figura olvidada

La izquierdona nunca le perdonó a Clara Campoamor haber defendido el sufragio femenino en 1931 porque le achacaron la derrota electoral de 1933 (olvidando que en 1936 las mujeres también votaban). De hecho, Clara abandonó el Madrid milicianado del verano de 1936, temiendo por su vida. Contó sus vivencias de aquellos meses en un libro extraordinario, La revolución española vista por una republicana, publicado en francés en 1937.

La derechona tampoco perdonó a Clara Campoamor el hecho de ser masona o de haber defendido el derecho al divorcio. Clara tuvo que exiliarse y vivió fuera de España hasta su muerte, en 1972, y se frustraron sus intentos de regresar.

En consecuencia las dos Españas terribles hicieron lo posible para olvidarse de una figura señera de la tercera España. No sólo el régimen franquista aplicó a sus adversarios la damnatio memoriae, sino que muchos de los republicanos en el exilio no le perdonaron a Clara su independencia ni su testimonio sobre los acontecimientos que derivaron en la tragedia de 1936.

La recuperación de una figura

En 1980 sólo un puñado de españoles sabía algo de la figura de Clara Campoamor. El 9 de diciembre de 1981 se conmemoraba medio siglo de la Constitución republicana; y dos jóvenes estudiosas, Concha Fagoaga y Paloma Saavedra presentaban su libro Clara Campoamor: la sufragista española. Aquel libro volvía a poner en el mapa la figura de Clara Campoamor, su trayectoria y su obra. Si hoy existen calles y plazas, guarderías y colegios, barcos y estaciones de ferrocarril con el nombre de Clara Campoamor, si se acuñan monedas y sellos con su rostro, se debe sin duda a la labor de Fagoaga y Saavedra recuperando la luminosa figura de esa gran española de las tinieblas del olvido.

Una biografía extraordinaria

El trabajo de Fagoaga y Saavedra era un estudio circunstanciado de la campeona del sufragio femenino y detallaba otros aspectos de su vida como su condición de estudiante tardía, sus circunstancias familiares, su lucha por sobrevivir desde joven o en el exilio, sus trabajos como jurista...

Ese trabajo sigue siendo la biografía de referencia de doña Clara. Naturalmente, desde 1981 se han producido algunas novedades acerca de Clara Campoamor. Quien esto firma divulgó desde 2001 su traducción y edición de La Revolución Española vista por una republicana -editada a partir de 2005- y posteriormente ha aportado algún descubrimiento menor acerca de su entorno familiar, o su identidad -Clara, de niña se llamó Carmen y tuvo una hermana mayor llamada Clara. Por otra parte la profesora Eugenia Scarzanella ha publicado parte de la correspondencia sostenida entre Clara y la feminista uruguaya Paulina Luisi, iluminando todavía más la condición liberal que no socialista, de una figura tan interesante.

Mesa redonda en el Centro Riojano

Para conmemorar la resurrección de Clara Campoamor en la memoria española, el prestigioso Centro Riojano de Madrid celebrará el miércoles 14 de diciembre una mesa redonda con dos invitadas de lujo, las mismísimas Concha Fagoaga y Paloma Saavedra. La mesa redonda se titulará "Olvido y recuperación de Clara Campoamor: XXX años de la publicación de Clara Campoamor la sufragista española".

Centro Riojano de Madrid. Serrano 25 (metro Serrano). 14 de diciembre. A las 19.00 horas.