Las palabras “ahora”, y “término nuevo”, han de usarse, de forma relativa, en algunos países y organismos, ya hace tiempo que se habla, y desde luego no es un término nuevo.

Carácter voluntario de la responsabilidad empresarial

Para empezar, hay que decir que, la Responsabilidad Social Corporativa, tiene un carácter voluntario, que debe tener una acción duradera y no puntual, que la debe presidir un carácter eminentemente ético y no comercial, y que por tanto debe ser absolutamente transparente.

¿Cuál es su definición? Pues, hay diversas definiciones, muy cercanas entre sí, pero que sus matices las diferencian.

¿Qué es la Responsabilidad Social Corporativa?

Para el Libro Verde de la Unión Europea, la Responsabilidad Social de las Empresas se definen como la “integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”. También lo define como “un concepto con arreglo al cual las empresas deciden voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medio ambiente más limpio”.

Obviamente, el término empresa, debe ser considerado en su acepción más amplia, que incluye a todo tipo de organizaciones, incluidas las Administraciones Públicas, por eso a algunos autores, les gusta utilizar mejor la expresión Responsabilidad Social Corporativa.

En enero de 1999, Kofi Annan, Secretario General de Naciones Unidas, propuso la idea del Global Compact (GC), o Pacto Mundial ante el Foro de Davos, con el objetivo de impulsar la “adopción de principios y valores compartidos que de un rostro humano al mercado mundial, promoviendo la construcción de los pilares social y ambiental necesarios para mantener la nueva economía global”.

GRI (Global Reporting Initiative)

Para la “Global Reporting Initiative”, GRI (Iniciativa de Informe Mundial), “el objetivo del desarrollo sostenible es satisfacer las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Uno de los retos más importantes que conlleva el desarrollo sostenible es que exige alternativas innovadoras y nuevas formas de pensar. Los nuevos conocimientos y las innovaciones en materia de tecnología, gestión y políticas públicas brindan a las organizaciones la oportunidad de elegir nuevas alternativas sobre el modo en que sus operaciones, productos, servicios y demás actividades influyen en el planeta, en la población y en las economías”.

GRI, nació en 1997, y está promovida entre otros, por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Su acción se orienta básicamente, a ofrecer métodos de elaboración y comprobación de Memorias de Sostenibilidad para Corporaciones.

Para la OCDE, en las líneas directrices para empresas multinacionales, cuya última revisión data del año 2000, se promueve el “potenciar la contribución de las empresas multinacionales al desarrollo sostenible para garantizar una coherencia entre los objetivos sociales, económicos y ambientales”.

Aspectos similares, se recogen en los informes de la World Business Council on Sustainable Development (Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible), y de la Corporate Social Responsability Europe.

Los puntos principales de Responsabilidad Social Corporativa

Se puede resumir, por tanto, la RSC en:

  1. Gestión de Recursos Humanos: formación permanente, responsabilidad de los trabajadores, conciliación de la vida familiar y laboral, igualdad entre hombres y mujeres.
  2. Salud y seguridad en el lugar de trabajo.
  3. Adaptación al cambio.
  4. Gestión del impacto ambiental y de los recursos naturales.
  5. Comunidades Locales o integración de las empresas en sus entornos locales, a través de cooperación y colaboración con las organizaciones del lugar.
  6. Socios comerciales, proveedores y consumidores, en el sentido de que las empresas deben comprender y aceptar que lo que hacen sus socios, les afecta a ellos directamente.
  7. Respeto de los Derechos Humanos. Las empresas deben evitar involucrarse en abuso de los derechos humanos, como por ejemplo la explotación de menores para abaratar costes laborales.
  8. Tener en cuenta los problemas ecológicos mundiales.
Parece cada vez más claro que todos los conceptos clásicos empresariales y de actuación de las Administraciones Públicas empiezan a estar desfasados. No hay que olvidar que Economía, entre otras cosas, significa la administración de unos recursos que son escasos. Parece que la sociedad empieza a darse cuenta de que esos recursos son cada vez más escasos y peor distribuidos. Pero, aún estamos a tiempo de ser responsables.