Las relaciones de pareja son muy complejas y totalmente distintas en cada caso y en cada etapa, tanto que ninguna relación se parece siquiera a otra.

El amor es uno de los complementos más importantes que hacen que una relación de pareja pueda prosperar y mantenerse a través de los años, superando los parámetros del gusto, de las costumbres e incluso de la vejez.

Cuando ha pasado el tiempo, las relaciones de pareja cambian su razón de ser, muchas pasan de ser principalmente sexuales a convertirse en netamente filiales y otras simplemente se han mantenido gracias a un factor muy poderoso llamado costumbre.

Aquellas parejas que se han mantenido juntas durante mucho tiempo, normalmente crean un alto grado de dependencia y esto hace que dicha relación se concrete, al punto de sentir que no se puede vivir sin su compañero/a.

Después de los sesenta años

Aquellas parejas que no se han divorciado antes y logran llegar a estar juntas después de haber cumplido los 60 años de edad, realmente son personas admirables y esto es por dos razones. El hecho de permanecer junto a una persona no necesariamente significa que el amor se haya antepuesto a lo demás, pues existen más factores que determinan la permanencia o no de una pareja.

Una de las razones por las cuales una pareja puede permanecer unida hasta esas alturas de la vida, puede ser el mero amor, pero este debe ir acompañado de más cosas para que se mantenga vivo, como las afinidades, los hijos, los nietos, en nivel de compenetración, entre otros. En casos como este, la pareja sigue manteniendo actividad íntima (en menor proporción), salvo casos de enfermedades o factores externos que afecten la sexualidad de alguno o de los dos.

En caso de que exista alguno de estos factores mencionados anteriormente, la relación se vuelve netamente filial y el amor junto con la convivencia pasan a ser los factores más importantes en la relación.

Pero no todo es color de rosa, ya que existe un segundo grupo de parejas; que son aquellas que también permanecen muchos años juntos, donde el amor y la sexualidad han desaparecido.

Para estos casos los factores más comunes son la costumbre y el temor a la soledad.

Ya no se quieren y no se separan

Es muy común saber de parejas que ya no sienten nada una hacia la otra, que carecen de atracción sexual y que tampoco tienen encuentros e incluso llegan a tener una pareja alterna durante mucho tiempo; sin embargo nunca llegan a separarse, a pesar de que en muchos casos no se soportan y se podría decir que hasta se llegan a tener fastidio.

Existen varias causas sicológicas por las cuales una pareja adopta esta actitud, una de ellas se podría decir que es una especie de masoquismo, donde es necesaria la cercanía de esa persona que se detesta y cuando se llega a cierta edad eso queda arraigado y si de jóvenes no han tomado medidas, mucho menos lo harán en la tercera edad.

Otra de las cosas por las cuales una pareja suele mantenerse unida es la conveniencia económica y social, lo que crea una dependencia de este tipo, que se extiende hasta la vejez.

También están factores como la pérdida del amor, que es sustituido por el cariño, aprecio, compañía y afinidad de la pareja, que decide permanecer junta hasta el final.

En conclusión, la tercera edad es la etapa donde la pareja reafirma sus relaciones filiales, emocionales, de compañía o de costumbre y no en todos los casos el amor sobrevive, pues hay cosas mucho más fuertes que este.